La visita de León XIV despertó fuertes expectativas en el movimiento sindical, que espera un mensaje a favor del diálogo y la justicia social, con el trabajo como eje de la organización social y de un proyecto económico. El “Encuentro con el mundo del trabajo”, que se realizará este lunes en la sede de la Universidad Católica Argentina (UCA) en Puerto Madero, reunirá al pontífice con representantes de sindicatos, cámaras empresariales, movimientos sociales y autoridades políticas y judiciales.
Los gremios no esperan críticas directas al presidente Javier Milei, en línea con el estilo medido y respetuoso que le atribuyen a León XIV. Sí aguardan definiciones sobre la dignidad del trabajo, los ingresos y la protección de los sectores más vulnerables que puedan interpelar las políticas del gobierno nacional.
En ese contexto, la visita del Papa al Pequeño Cottolengo Don Orione, también prevista para este lunes, fue interpretada en ámbitos sindicales como un gesto de cercanía con las personas con discapacidad y sus familias, en medio de los reclamos por los recortes en el área.
La CGT nacional le dio la bienvenida a través de una publicación en la red social X, en la que vinculó su elección del nombre León con el legado de León XIII y la encíclica Rerum novarum, de 1891, que reconoció el derecho de los trabajadores a organizarse. “Hoy llega el Papa que eligió su mismo nombre, en una tierra donde esa semilla se convirtió en historia de lucha, de fábricas y de barrios de trabajadores”, expresó la central obrera. También recordó la relación de Francisco con el sindicalismo y sostuvo que “la dignidad de las y los trabajadores no puede quedar subordinada a los intereses económicos. “Que su visita nos encuentre unidos, organizados y con la fortaleza que demandan estos tiempos”, agregó la CGT.
Las dos CTA también acercaron sus preocupaciones. En una carta abierta dirigida al pontífice, la CTA Autónoma, encabezada por Hugo “Cachorro” Godoy, y la CTA de los Trabajadores, conducida por Hugo Yasky, advirtieron que los trabajadores atraviesan una situación “socialmente crítica”.
Las centrales señalaron que casi la mitad de los ocupados trabaja en condiciones de informalidad y denunciaron un deterioro de los ingresos de los sectores más postergados. Según plantearon, el salario mínimo, vital y móvil perdió el 40% de su valor real en los últimos tres años y apenas alcanza para cubrir la mitad de una canasta básica. También afirmaron que el salario social complementario perdió el 75% de su poder adquisitivo y que su eliminación este año afectó a más de 900 mil trabajadores de la economía popular.
En el mismo documento, vincularon la pérdida de ingresos con el endeudamiento de las familias y alertaron sobre la expansión de las apuestas en los hogares de menores recursos. Además, señalaron que el desempleo juvenil supera el 16% y que la pobreza alcanza al 45% de los menores de 14 años.
La carta incluyó cuestionamientos al trato del gobierno hacia las personas mayores, al desfinanciamiento de las políticas destinadas a personas con discapacidad y a la situación de las comunidades indígenas. Además, las centrales también denunciaron la represión de las protestas sociales.
Que el gobierno escuche
Por su parte, el secretario general de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, quien participará del encuentro en representación del Frente de Sindicatos Unidos (FreSU), expresó: “Ojalá que la visita del Papa sirva para que el gobierno escuche”.
“Recibimos a León XIV con alegría, con fe y con esperanza de un mensaje contra la indiferencia de la Casa Rosada”, sostuvo el dirigente y agregó: “De nada servirá una foto del presidente Milei con el Papa si los justos reclamos del movimiento obrero siguen sin ser escuchados: que no hay paz sin salarios ni jubilaciones dignas, que no habrá nunca justicia social con precarización laboral”.
En Rosario, las expectativas también están atravesadas por la situación del empleo y los ingresos. Martín Lucero, secretario general de la CGT local y de Sadop, manifestó su deseo de que la visita contribuya a visibilizar el empobrecimiento de amplios sectores de la población. “Esperemos que el mensaje que trae su Santidad de alguna manera también ayude a visibilizar la situación del país, con mucha gente que se está empobreciendo”, señaló.
El dirigente describió un escenario social complejo, marcado por despidos, pérdidas de fuentes de trabajo y cierres de empresas. En ese marco, expresó la expectativa de que la llegada del Papa renueve las esperanzas y lleve a los gobernantes a priorizar las necesidades de la población, especialmente las del mundo del trabajo.
Marcelo Andrada, secretario general del gremio de recolectores de Rosario y representante de la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT) regional, también reclamó que el pontífice conozca la situación laboral. “El Papa debe saber que en la Argentina están quedando miles de trabajadores en la calle por culpa de un gobierno nefasto que está llevando a la ruina todo”, afirmó.
Las demandas de las pymes
Desde el sector empresario pyme también acercaron un diagnóstico y propuestas. Antes de la llegada de León XIV al país, Ricardo Diab, presidente de la Asociación Empresaria de Rosario (AER) y de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (Came), participó de una audiencia general en el Vaticano y le entregó un documento con las principales demandas del sector.
Entre las prioridades, las entidades plantearon la necesidad de reactivar el consumo interno, reducir la presión impositiva en los distintos niveles de gobierno, facilitar el financiamiento productivo y disminuir los costos operativos. Con ese diagnóstico, Came propuso impulsar una mesa plural y federal que permita traducir la estabilidad en inversión, producción y generación de empleo formal.