El mercado de bebidas alcohólicas encontró un terreno fértil en la Argentina. El consumo de cerveza, vino y bebidas espumantes (especialmente champagne) mostró un significativo incremento en los últimos años a raíz de un cambio de tendencia vinculado con la incorporación de jóvenes y mujeres en esta demanda y al hecho de que ya no se trata de productos de venta estacional sino que su comercialización se extiende a lo largo de todo el año.
Un informe elaborado por el Departamento de Estadísticas del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), indica que los vinos argentinos comercializados durante 2012 tuvieron un aumento de un 4,96% respecto de 2011 y revela que “subieron además el 2,38% los despachos de vinos autorizados para consumo interno”.
Por otra parte, los expertos del mercado de cervezas revelan que el consumo de esta bebida viene ascendiendo y tiene potencial considerable como para superar los actuales 45 litros per cápita que se registran en la Argentina. “En el país el patrón de consumo es muy sano, es menos intenso pero más frecuente, una o dos cervezas por día no hacen daño”, consideró el polaco Witold Ruchala, CEO de Isenbeck de Argentina, subsidiaria de la norteamericana Sab Miller.
Sostuvo que en los países desarrollados el consumo de cerveza es de 68 a 70 litros per cápita. “En la República Checa llega a 160 litros y en Alemania a 107”, dijo, y consideró, a partir de allí, que la evolución del producto en la Argentina cuenta con un importante potencial que se puede elevar hasta los 50 ó 60 litros per cápita en un tiempo no lejano.
Por otra parte, la Argentina cerró el 2012 con 55 millones de botellas de espumantes vendidas, un verdadero récord. Si bien es claro que el boom se produce en diciembre, en época de fiestas, el mercado se amplió y ahora abarca todas las épocas del año. Esto marca una nueva tendencia en el consumo, la del “mercado de la noche”, y está relacionado también con la incorporación de jóvenes y mujeres al mundo vitivinícola, quienes suelen dar sus primeros pasos con suaves espumantes.
Entre los años 2002 y 2012, la comercialización de vinos espumantes aumentó un 170% a nivel mundial, crecimiento que se traduce en un promedio del 11,7% anual, según indica un informe realizado recientemente por International Wine & Spirit Research (IWSR).
Mercado entonado. Los datos del INV indican que durante el 2012 el consumo interno de vinos superó 1.004.742.478 de litros, cifra superior al año 2010 y 2011”.
En materia de bebidas espumantes, las cifras de la Argentina muestran que se consolidan como los únicos vinos en botella que mostraron un “acelerado y sostenido crecimiento”, fenómeno que se debe principalmente a las nuevas tendencias de consumo.
Fernando Tedín Uriburu, presidente de la Bodega Premier Wines, aseguró que “a nivel nacional, el 84% del mercado corresponde a espumantes secos” y detalló que “el mayor crecimiento se verifica en espumantes dulces, cuyas ventas crecieron 126% entre 2002 y 2012”.
La gran protagonista. El consumo de cerveza concentra las mayores cantidades en la Argentina. Según un informe de Alimentos Argentinos, organismo dependiente del Ministerio de Agricultura, la producción nacional de cerveza se encuentra a cargo principalmente de cuatro grandes empresas: Cervecería Quilmes, Compañía Industrial Cervecera (Cicsa) Inversora Cervecera (Icsa) e Isenbeck.
La producción anual de cerveza en la Argentina es de 18,6 millones de hectolitros y la vida útil del producto embotellado va de seis a doce meses. “Es notable el crecimiento de la categoría premium en el consumo argentino”, marcó Ruchala.