
En Capital Federal, el dólar minorista perdió dos centavos de peso, en relación con el valor del último cierre, y se canjeó a 3,08 pesos para la compra y 3,10 para la venta, en línea con los valores marcados a mitad de junio del 2007. La depreciación se registró también en el dólar interbancario, que cayó hasta 3,075 pesos y en el que se canjea en el mercado informal, que cerró en 3,15 pesos. La moneda europea también se depreció frente al peso y cerró en 4,74 pesos para la compra y 4,84 para la venta.
La plaza financiera se muestra cautelosa por los impactos políticos que genera una prolongada
protesta de productores agropecuarios en contra de la aplicación de las retenciones móviles. La
incertidumbre y el desgaste que genera el conflicto rural en la sociedad, presionó a la caída del
peso, con lo que el Banco Central salió a responder con una avalancha de dólares para abastecer al
mercado. Frente a esta actitud oficial, también se suman con dólares bancos e inversores privados
que quieren recortar pérdidas cambiarias, con una demanda de divisas que se mantiene por
coberturas.
“El mercado sigue un tanto alterado porque sigue habiendo un marcado sobrante de
dólares y la tendencia se alimenta por el propio Banco Central”, explicó un cambista. Agregó
que “muchos nos preguntamos hasta dónde lo llevará a la baja, porque sigue regalando
reservas”.
La autoridad monetaria ya acumula una retracción de casi 2.000 millones de dólares en sus
reservas, por la política intervencionista, desde el récord de 50.500 millones a fines de marzo.



