Los dirigentes de las cuatro entidades rurales encabezaron esta tarde un acto de protesta en
la provincia de Chaco. Los directivos coincidieron en la necesidad de profundizar la lucha desde el
"interior profundo" porque, señalaron, es donde se siente el mayor impacto de la crisis que
atraviesa el campo a causa de las políticas oficiales.
El presidente de Federación Agraria Argentina (FAA), Eduardo Buzzi, trazó el panorama
económico que avizora. "En maquinaria agrícola hay un inicio de recesión; en la construcción
también hay una actitud retractiva. Se están por perder miles de puestos de trabajo en la industria
agroalimentaria”.
Además de Buzzi, los demás oradores fueron los presidentes de la Sociedad Rural Argentina
(SRA), Luciano Miguens; de CRA, Mario Llambías y de Coninagro, Fernando Gioino. El acto fue una
demostración de fuerza y unidad del sector en medio del cada vez más tenso conflicto con el
Gobierno.
La convocatoria fue en el Club Acción después de que una manifestación con tractores y
camionetas recorriera el centro de la ciudad. Antes de la ceremonia, los presidentes de las
entidades se reunieron con el intendente local.
El primero en tomar la palabra, el presidente de Confederaciones Agrarias argentinas (CRA),
Mario Llambías, destacó la importancia de dialogar con intendentes y gobernadores de todo el país.
“Son nuestros pueblos los que tienen que empezar el cambio”, clamó.
Así se confirma que este contacto forma parte de uno de los pilares de la estrategia que
quieren empezar a desplegar los ruralistas: estrechar el vínculo con los gobernadores e intendentes
de las provincias más afectadas por la crisis y sumarlos a la protesta.
Según consideró, la economía argentina venía avanzando a buen ritmo con un fuerte aporte del
sector agropecuario e industrial. Sin embargo, agregó, desde la medida del 12 de marzo último
–cuando se anunció el alza de las retenciones- “parece que se hubiera enfriado la
economía”.
El dirigente de CRA recordó: “Nuestros productores fueron parte importante de la
recuperación nacional. Nos encontramos con un país en una situación difícil y colaboramos para el
crecimiento. Lamentablemente, con esta medida que tuvo errores técnicos, reconocidos por los
funcionarios pero luego negados, estamos hoy viendo cómo hacer para subsistir”, se lamentó
Llambías.
Buzzi, de Federación Agraria, ratificó la necesidad de reafirmar la presencia en el interior:
“Vayamos al interior profundo”, invitó. Y repasó las dificultades que viven ciertos
sectores de la industria a causa de la paralización del campo: “En maquinaria agrícola hay un
inicio de recesión; en la construcción también hay una actitud retractiva. Se están por perder
miles de puestos de trabajo en la industria agroalimentaria”.
Por el federalismo. La táctica tendrá dos puntos fuertes la semana que viene con
las reuniones que los dirigentes mantendrán con el gobernador cordobés, Juan Schiaretti, y con su
par de Chaco, Jorge Capitanich. El cordobés ya dio muestras de su alineamiento con el reclamo del
campo y de sus diferencias con la Casa Rosada, mientras que el chaqueño, maneja el delicado
equilibrio de seguir siendo un kirchnerista puro mientras el reclamo se profundiza en su provincia.

































