Los bonos de deuda se hundieron en el primer día del mes, por una mezcla de desconfianza en la economía local y el efecto del derrumbe bursátil en Wall Street. Los dólares paralelos rebotaron, el mismo día en que el Banco Central cortó una racha de siete jornadas consecutivas sin comprar divisas. La admisión, por parte del ministro de Economía, Luis Caputo, de que en julio no podrá mostrar superávit financiero no ayudaron a mejorar el ánimo de los mercados. La recaudación del mes pasado mostró una caída de 8% en términos anuales.
El blue rebotó tras cinco caídas en fila y cerró a $ 1.380 para la venta este jueves en las cuevas de la city. También las cotizaciones financieras aceleraron sus rebotes. El MEP ascendió $ 6,81 a $ 1.300,14, y el CCL avanzó $ 16,83 hasta los $ 1.302,24. “Especulamos que en estos niveles, muchos jugadores comienzan a cerrar algo de carry trade”, dijo Nicolás Capella, de Invertir en Bolsa.
Los activos argentinos comenzaron agosto con bajas generalizadas en el marco de una jornada muy negativa en Wall Street, después de que se conocieran unos índices de la economía estadounidense que preocuparon a los inversores. Las acciones locales que cotizan en Wall Street (ADRs) anotaron caídas de hasta 9,6%, mientras que los bonos borraron sus ganancias iniciales y bajaron, al tiempo que el riesgo país rebotó más de 40 puntos, hasta 1.550.
En la Bolsa de Nueva York, el tecnológico Nasdaq se hundió 2,3%, el Dow Jones cayó 1,2% y el S&P 500 retrocedió el 1,4%.
El Banco Central (BCRA) compró divisas por primera vez en siete jornadas. De hecho, anotó su mayor saldo positivo en dos meses y medio, al sumar unos u$s 145 millones a sus arcas. En ese marco, las reservas brutas treparon u$s 666 millones hasta los u$s 27.065 millones. El gobierno enfrenta en las próximas horas un nuevo pago al Fondo Monetario Internacional (FMI). Se trata de un desembolso de u$s 840 millones.
El ministro de Economía, Luis Caputo, adelantó a los agentes de liquidación y compensación que el sector público nacional cerró con déficit financiero en julio, por los pagos del cupones “hard dollar”. El gobierno logró postergar un mes el déficit que iba a aparecer en junio, pero finalmente la realidad se impuso. Ante sus colegas de oficio, dijo que en agosto no volverá a suceder.
Sin embargo, persisten las dudas. De acuerdo con datos de la Oficina del Presupuesto del Congreso (OPC), durante junio el gobierno postergó pagos por $ 1,4 billones, de manera que acumuló un stock de erogaciones pendientes de cancelar por $ 2,68 billones. El Monitor de la Deuda Flotante que elabora la oficina técnica del Poder Legislativo indicó que el nivel de deuda flotante que tiene el estado a junio del 2024 es el más alto desde 2013 en términos históricos nominalmente.
Por otra parte, la recaudación de impuestos de julio mostró una caída de 8% interanual en términos reales y totalizó en julio $ 11,9 billones, según informó la Administración Federal de Ingresos Públicos (Afip). El IVA aportó $ 3,7 billones con una variación interanual nominal del 217,1%. Esto representaría una caída del orden del 11% en términos reales, lo que indicaría una amortiguación de la caída de junio, que iba a ser de casi 20%.
En medio de las turbulencias, Caputo apuesta todo al índice de inflación. Según el pronóstico de la consultora EcoGo, que dirige Marina Dal Poggetto, se habría desacelerado al 4,1% en julio, por debajo del 4,9% de junio. El reporte de la consultora consigna que la inflación “vuelve a ceder luego de acelerarse en junio por la incidencia de los regulado.
“En julio la prioridad volvió a ser la inflación, dejándose de lado la actualización de tarifas y aumentando el impuesto a los combustibles en una cuantía inferior a la estipulada en un primer momento”, indicó.