La gira China en la que el ministro de Economía llevó a buena parte de su gabinete, y también a varios diputados, encabezados por Máximo Kirchner, volvió con las buenas noticias que fue a buscar. Swaps, inversiones, financiamiento y turismo buscan calmar las tumultuosas aguas agitadas por la sequía, la inflación y el año electoral.
El equipo económico viajó con dos objetivos fundamentales. El primero, procurar dólares para compensar el meollo de divisas que trajo la sequía y, el segundo, potenciar la inversión y la expansión del mercado energético argentino. El éxito de la excursión asiática se medirá en términos de estabilidad interna.
Fortalecer las reservas del Banco Central (BCRA) es una cuestión primordial de cualquier cartera económica que aspire a estabilizar la actividad interna. La ampliación del swap de monedas conseguido transita aquel sendero, y es por ello la noticia de mayor repercusión local.
Massa y Miguel Angel Pesce, titular del BCRA, acordaron con las autoridades del Banco Popular de China la renovación por tres años del swap de monedas por 130.000 millones de yuanes, equivalentes a u$s 19.000 millones. De ese total, además, se convino habilitar un segundo tramo, equivalente a u$s 5000 millones, que pasará a ser de libre disponibilidad y que hará posible que la divisa estadounidense de las reservas del Banco Central sea privilegiada para otros fines, como prevenir corridas o intervenir frente a variaciones en la cotización de los dólares financieros. Esa cifra se suma a otros 5.000 millones que están vigentes desde el acuerdo anterior, celebrado en el año 2020. En definitiva, el gobierno suma poder de fuego para respaldar su plan de evitar un shock devaluatorio.
Alejandro Vanoli, ex presidente del Banco Central y ex director Ejecutivo de Anses defendió el intercambio de monedas con China ante el embate del ex ministro de economía Nicolás Dujovne asegurando que “hay una campaña de desinformación muy grande que encubre el enojo porque el gobierno argentino pueda negociar alternativas como la ampliación del swap con China” a lo que agregó “hay sectores que buscan que se produzca una gran devaluación o dolarización, lo que tendría un impacto catastrófico”.
Las buenas nuevas llegaron también a la infraestructura. Sergio Massa confirmó la adhesión Argentina al Plan de Cooperación de la Franja y la Ruta de la Seda, lo que habilita a instituciones chinas a financiar obras de infraestructura en el país por más u$s 3.000 millones.
La secretaria de Energía, Flavia Royón, consideró que la reciente misión a China resultó “fundamental” porque “permitió que el gobierno argentino establezca las prioridades sobre los proyectos”. Dicho financiamiento permitirá que avancen las represas sobre el río Santa Cruz y la circunvalación ferroviaria de la ciudad de Santa Fe, las obras de accesos a los puertos del norte y sur del Gran Rosario, y la segunda etapa del Proyecto Timbúes, entre otras iniciativas eléctricas y de minería.
“Por otro lado, también se trabajó el financiamiento del segundo tramo del gasoducto Néstor Kirchner por parte de los bancos chinos a una empresa china con la cual ya veníamos trabajando y priorizando este proyecto”, reseñó Royón.
La bitácora de viaje de la comitiva también incluye el acercamiento de Argentina con los Brics. Dilma Rousseff, titular del banco de inversión de ese grupo, le confirmó el tratamiento de la incorporación de Argentina a esa entidad, que se podría aprobar la primera semana de agosto en Sudáfrica.
Ingresar al banco de los Brics es clave en varios sentidos, Argentina puede recibir nueva asistencia financiera para proyectos productivos y comerciales pero sobre todo por esa disposición técnica le permitirá a Massa lograr el puente financiero con Brasil, para poder financiar el comercio exterior entre ambos países a fin de desinflar la demanda de dólares que genera la importación de insumos y bienes de parte del principal socio comercial que tiene la Argentina.
Lo obtenido en Asia fortalece la posición Argentina ante el Fondo Monetario Internacional. Entre el 12 y el 14 de junio viajarán a Washington Lisandro Cleri, Gabriel Rubinstein y Marco Lavagna para encarar lo que algunos llaman “discusión de la última milla” con el organismo, Argentina buscará acceder al solicitado adelanto de fondos.