Economía

Apyme reclama un modelo con producción y trabajo

La asamblea de pequeños y medianos empresarios advirtió sobre las consecuencias de la actual política económica

Domingo 20 de Agosto de 2017

La industria nacional se deshoja en un otoño interminable, con la pérdida de más de 5 mil pequeñas y medianas empresas arrasadas por los tarifazos, apertura de importaciones y la vital caída del consumo interno que arrastran los intempestivos vientos de cambio.

Con la experiencia de tres décadas de lucha, los dirigentes más antiguos de la Asociación de Pequeños y Medianos Empresarios (Apyme) ruegan que el huracán se modere y cambie de rumbo a partir de la próxima elección legislativa general, a favor de "un modelo inclusivo que beneficie a la producción y al trabajo" y no "uno que favorezca la apertura indiscriminada y le dé preeminencia a la especulación financiera o a las inversiones indeterminadas como elemento reactivador".

Es que sin pretender ser apocalípticos ni adivinos sino aplicando la lógica adquirida luego de atravesar las políticas de los 80 y los 90, el presidente de la seccional Rosario de Apyme, Juan José Sisca, y su par a nivel nacional Eduardo Fernández, no dudan en vaticinar que (de resultar los próximos comicios a favor del oficialismo), "se viene un ajuste brutal, mucho peor que el actual. Lo pide el Fondo Monetario y el gobierno está diciendo que sí".

"Cuando vuelve el mismo modelo que estaba en la dictadura, los 80 y los 90, las consecuencias son las mismas y va a terminar igual, como en el 2001", sentenció Sisca. Y Fernández fue un poco más allá al observar que entre tantas similitudes con aquellas décadas, hoy "hay una diferencia: se están aplicando medidas socioeconómicas que incluso no encierran un modelo, porque para ello tendrían que definirse determinando áreas y cómo desarrollarlas. Se habla de crecimiento y en economía hablar de ello, y no de desarrollo con inclusión, es dejar fuera a las pymes".

Cifras poco serias

Apyme exige al Estado un relevamiento serio y permanente de la actividad de las pequeñas y medianas empresas para diagramar políticas efectivas.

"No se puede esperar un censo económico o jugar con las altas y bajas impositivas", renegó Fernández y recordó que para generar éstas últimas es preciso no tener deudas. Así, "muchas veces la empresa cierra pero no queda reflejado en la Afip sino hasta cierto tiempo. Las cifras son engañosas", acotó Sisca.

Por otra parte, "el panorama en general nos afecta a la mayoría de las pequeñas y medianas empresas con la caída del mercado interno. Se nos dice que hay una recuperación en determinado rubro, pero ello no significa un recupero de la rentabilidad", evaluó Fernández. En ese sentido acotó que el anunciado brote verde en la obra pública, por ejemplo, "no ha ido hacia las pymes. Este es otro de los problemas".

Sisca observó que el otro brote verde difundido por el gobierno nacional en cuanto a una mejora en la cantidad de ocupados en el país también es engañoso porque "en realidad lo que hicieron fue anotar a los monotributistas como trabajadores registrados. Entonces se perdieron cientos de miles de puestos de trabajo y te dicen: ‘Mentira, el empleo crece'".

La situación "se ve reflejada todos los días en la calle con empresas que cierran o reducen personal. Pero desde el gobierno nos están aconsejando que hagamos cerveza artesanal", ironizó.

Lo paradójico es que habiendo dado de baja en 2016 unas 5.100 pymes, "de los 27 mil desocupados que se han generado en el sector privado, más del 90 por ciento son de las grandes empresas y no de las pequeñas y medianas: esto es todo un signo de cómo vemos al trabajo", remarcó Fernández.

"Nuevamente no se toca al mercado interno, ni el crédito volcado a la producción y al consumo, no hay una segmentación adecuada en lo impositivo y en los servicios de energía. No hay un seguimiento oficial de la actividad pyme y esto demuestra un claro desinterés hacia el sector pyme. Se ve como un defecto que los trabajadores ganen bien", sintetizó el presidente nacional de Apyme.

De acuerdo a cómo queden conformadas las cámaras legislativas a partir de octubre, "se verá si ratifican o no el rumbo de endeudamiento o de apertura, si habrá una modificación previsional, flexibilización laboral, cuestiones que afectan el mercado interno. Diputados y senadores tienen la oportunidad de poner un poco de razonabilidad a este costo social que en la Argentina ya nadie niega, es muy profundo y nos puede llevar a una grieta social peligrosa como hay sucedió en 2001", advirtió Fernández.

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