Santa Fe.— Con buena recepción de los pasajeros y cosechando a su paso sorprendidas miradas de automovilistas y transeúntes, comenzó a circular ayer por las calles de la capital santafesina el colectivo articulado, un impactante coche con fuelle de 18 metros de largo y capacidad para 180 pasajeros.
Al comando del chofer Walter Bertoluzzi, la unidad 866 incorporada al servicio de la línea número 10 se puso en marcha a las 6.30 de la madrugada. Y completó el primer recorrido por la avenida Aristóbulo del Valle y San Jerónimo uniendo la zona de Altos del Valle, en el extremo norte del ejido urbano hasta la Casa Gris, en el tradicional barrio Sur, para retornar 9 de Julio, Mendoza y avenidas Rivadavia y Aristóbulo del Valle, entres las principales arterias surcadas por la mole rodante.
Al flamante coche estrella del transporte urbano santafesino, la administración municipal planea adicionar desde el mes próximo otro impacto mediante la anunciada puesta en marcha del tren urbano —el primero del interior del país— con el declamado propósito de “enlazar un nuevo eslabón en la modernización del sistema de transporte público de pasajeros”.
A un costo de un 1,1 millón de pesos, el colectivo articulado cuenta con GPS, aire acondicionado, Wi Fi y dos cámaras con sus respectivos monitores LSD, ubicados frente al chofer, que permiten controlar la última de las puertas de descenso y el guardabarros trasero. También cuenta con un sistema de alarma conectado al fuelle alerta al conductor al realizar la maniobra de giro cuando éste resulta inapropiado.
“El coche es muy amplio, el chofer dobló muy despacio en las esquinas, realmente el viaje resultó confortable”, opinó María Viscardi a poco de bajarse en la céntrica esquina de Mendoza y San Jerónimo, destino al que arribó desde el sur de la ciudad.
“No es fácil girar”. El destinatario de los halagos de la debutante pasajera del megabús tiene 14 años de experiencia al volante de colectivos urbanos: “No es fácil girar en las esquinas, aunque la parte articulada del coche copia bastante lo que hace la parte delantera”, comentó Bertoluzzi tras recordar que los choferes recibieron una charla y practicaron varias vueltas antes de arrancar ayer con el servicio.
Durante el recorrido se repartieron folletos e instructivos con las frecuencias y paradas. Walter Di Terlizzi es uno de los sorprendidos vecinos al que La Capital consultó ayer: “Aunque no lo abordé todavía, lo vi circular por la zona céntrica y me parece algo muy novedoso para la ciudad. Eso sí, las calles son un poco angostas en esa zona y creo que puede tener dificultades para transitar”, resaltó uno de los principales desafíos a superar.
Aproximadamente en diez días, se pondrá en marcha un segundo colectivo con similares características. Los pasajes tienen una tarifa única (2,30 pesos), que es la denominada plana para el servicio denominado “expreso” con paradas cada 400 metros. La modalidad estará a prueba por un plazo estimado entre los 90 y los 180 días. Luego de ese período, se analizarán las prestaciones, la utilidad que tuvo y la aceptación de los usuarios, se informó desde el gobierno municipal.
En el Palacio de la calle Salta confían en que los nuevos coches “capten una franja del mercado que hoy está volcada al auto particular”, según indicó Sergio Ludueña, subsecretario de Transporte. “Esperamos que el hecho de que sea un servicio diferencial, expreso, que brinda cierto confort y seguridad, haga que los usuarios opten por él”, concluyó el funcionario.