En diálogo con La Capital, el artista revela que se hizo maradoniano después de pelear mucho con el astro, y cuestiona las críticas elitistas provenientes de la clase alta y de la izquierda intelectual. "Diego no será el santo inocente con el trigal y el bebito, será el santo podrido", subraya. Además, analiza las dos décadas que pasaron desde la crisis de 2001.
¿Qué Diego Maradona descubriste en la búsqueda y la investigación?
Diego fue un hombre sin miedos. Fue un hombre de los medios, convivió con los medios, los usó, fue usado. Se peleó con los periodistas porque los conocía. Sabía todo, sabía quién lo mandaba a tal periodista a decir tal o cual cosa. Era muy inteligente, muy atento a todo lo que le acercaba. Por ahí no estuvo atento a todo lo que no era el mundo Diego. Pero todo lo que llegó, le prestó atención, más a su gente cercana, por ejemplo, sus hijas que le aportaron otros intereses, otro horizonte. Como radar ha funcionado muy bien, un radar acotado, Diego no ha leído libros, sólo revistas. El único libro que he visto en documentales fue el Diario del Che. Era obvio, se vio subyugado por la Revolución, la gente postergada de Fiorito no lo está en Cuba, ni hay villas, los niños la pasan bien en educación y en salud. ¿Cómo no se va a ver reflejado en esa idea, por el barba y por el Che? Creo que ahí encontró el espíritu peronista y de izquierda, donde abrochó el peronismo de Evita con el castrismo o cubanismo, y la síntesis puede ser el chavismo, el que defendió muchísimo, hasta se subió al tren contra el ALCA.
Diego significa un montón de cosas, pero no es como él se describió a sí mismo, sino que lo dibujamos, se lo atribuimos los demás, porque lo estamos viendo, estamos tratando de explicar a ese personaje histórico y popular. Cuando él se describió dijo que era un muchacho simple que jugaba al fútbol. Pero claro, la cosa se complicó mucho, la fama, su actitud de meterete, sus vicios, sus dichos, su vida pública, lo fue complicando y lo fue transformando en esta figura. Dejó de ser el futbolista de todos los tiempos para pasar a ser un personaje religioso, un ídolo con iglesia, con estampita, con altares. Agárrate la que se viene, no va a ir para el lado de Ceferino Namuncurá, ni por San Cayetano, no será el santo inocente con el trigal y el bebito, Diego, será el santo podrido que le mete el puño de Dios a los ingleses, el anti imperialista, el pro cubano, el anti Bush, el peronista. Sur, Conurbano, Argentina, eso es D10S.
En el libro se puede ver el paso de Maradona desde la villa miseria a ser uno de los hombres más ricos y poderosos del país, y más. Contanos sobre esa interpelación al sistema, al poder.
Diego podría haber sido un hombre de derecha, mimado por la derecha. Pero eligió ser un resentido desde sus orígenes. Ver la hipocresía de los sistemas, cómo lo usaban y rebelarse cuando había exceso de esos excesos. Él se rebelaba y lo decía, por una cuestión del temperamento anti hipócrita, y sabedor de su propio poder, y que su palabra valía, y que su fútbol valía. Poder que conoció de niño, primero de su comarca, luego en la liga de su país, y después del mundo. De esto Diego siempre fue muy consciente, y cuando se rebeló estaba dentro del sistema.
rep lejos marcelo.jpg
El dibujante y artista gráfico Rep presentó en Rosario su libro sobre Maradona. Foto Marcelo Bustamante/ La Capital.
Foto: Marcelo Bustamante / La Capital
“Nacidos para molestar” viene porque a esos sistemas uno de los suyos critica. Si yo digo unas de las frases ingeniosas de Diego, pero se me hubiera ocurrido a mí contra el FMI, al FMI no le importa una goma, si digo sobre la AFA, tampoco. Igual sobre el Colegio de Escribanos o de Arquitectos, tampoco les importaría, excepto que seas parte de esas instituciones. A Diego lo critican porque expuso con casos resonantes todo lo que estaba podrido, la AFA es corrupta por esto, esto y esto. Havelange, la FIFA es corrupta porque le importa más la televisión que los jugadores. Además, es un jugador gremialista, siempre a favor de los jugadores, y esto tiene que ver con Fiorito, con el peronismo residual de su padre, con Evita, con que es argentino y del conurbano. Es muy importante saber que Diego es conurbano. Y que no es pampa húmeda ni de la Capital Federal. El conurbano es una re metáfora de lo que es toda la Argentina.
¿Cómo jugó Maradona en el arte, en la creación colectiva, en la comunicación?
Un ídolo popular se banca que hablen con distintos lenguajes dentro de un mismo símbolo. Un lenguaje elitista se puede apropiar del ídolo, el lenguaje villero se puede apropiar porque lo representa, lo merece. O sea, las lecturas pueden ser múltiples. En el caso de Diego se banca desde la más finoli hasta la más grosera. Un ídolo así es un semidiós de todos. Porque el denominador común es la belleza que él desplegó en el juego, eso le gustó a Galeano, a Manu Chao, a Rodrigo, a Robledo Puch, a todos nos subyuga eso. Luego vendrán las lecturas sociológicas, semióticas de los que es el símbolo Diego.
En mi caso, me llega en un cruce con la infancia popular pero después con cierto histeriqueo con la inteligencia (pronunciado como si la g fuera una y), como fue mi profesión siempre. Pensando y produciendo para una clase media ilustrada, la que lee Página/12, Humor Registrado, los libros de Planeta. Sé que pertenezco más a eso que a la cantina de La Boca. Pero el libro de Diego es para todos, sale del estrato de los intelectuales de izquierda. Creo que cuando Soriano, Sasturain, Juan Forn escriben sobre Diego bajan decibeles, bajan la pretensión, y escriben para todos, o sea, para El Gráfico”.
¿Qué es el histeriqueo con la inteligencia? Huele a clase aspiracional...
Viene de una manera natural. La izquierda de antes, la ilustración de los 60 o 70 era más borgeana, más revista Sur. Y no les prestaban atención a los ídolos populares. Luego, a partir de la generación conformada por Rivera, Masotta, Sasturain, Steimberg, la revista Medios & Comunicación, empezaron a prestarles atención a los ídolos populares más allá del deporte que producían, desde Gatica, Loche, Monzón hasta estos días. Empezaron a ver las artes populares con otro concepto, con otro acercamiento. El histeriqueo con la inteligencia sería que los finolis de derecha reconocieran que Diego era maravilloso porque lo aceptaron y lo adoptaron, sin incorporarlo a sus propias carnaduras. Aunque muchos de los intelectuales vienen de disfrutar del fútbol, de las historietas, del tango y el folclore y cuando llevan a sus estudios, a sus ensayos mercadería de la academia lo hacen con mucho amor verdadero, han incorporado lo popular, entre ello el fútbol y por supuesto a Diego, que es de lo mejor que le pasó al fútbol rioplatense. Y después de la verba que profirió en su lenta retirada de las canchas. Lo recordamos por su excelencia en el juego y por su rebeldía en palabras, y en hechos.
¿Qué te sorprendió del mundo maradoniano?
Me sorprendió que me haya salido un libro maradoniano cuando yo nunca fui maradoniano. Por eso que hablábamos, lo he peleado a Diego, como a un primo revoltoso que lo necesitamos porque siempre ha generado cosas buenas, cosas lindas. Ahora lo defiendo tanto por los embates de la prensa amarilla, que quieren afear eso que pertenece al pueblo. La gente necesita muestras de belleza gratis, no va al Malba a ver un Frida Kahlo y tener que pagar una entrada de 300 ó 500 mangos. En todo caso, pagaban la luz y el cable para ver los partidos, la entrada para ver al bicho, cosas simples como la tele o la radio. Diego le ha dado las felicidades más profundas al pueblo argentino, no se las dio otro. Hay que agradecer eso.
Dos décadas de diciembre 2001
rep 1 dic 2001 plaza de mayo - nota libro diego.gif
Rep, Manifestación en Plaza de Mayo, Diciembre 2001, Página/12
¿Qué reflexión hacés a dos décadas de diciembre de 2001? Pensando en las ilustraciones de esas semanas del diciembre trágico...
Pasaron varios Migueles a partir de ahí, veo un Miguel que hoy no haría. Se ve que en ese momento tenía un radar muy especial en lo social, un hartazgo con el neoliberalismo, y de alguna manera el presentimiento de lo que iba a ocurrir en las calles. Y es lo que ocurrió cuando (el ex ministro Domingo) Cavallo anunció las medidas, eso hizo que se levantara la clase media, hasta voltear al gobierno. Sólo por los saqueos no iba a caer el presidente, fue gracias al pacto de clases con los más sumergidos.
De alguna manera, perteneciendo a esa clase media, progre, anti menemista, anti neoliberal, presentí en el trabajo lo que iba a terminar siendo. La clase media se rebeló, hubo represión, hubo muertos, se tuvo que ir el gobierno. Después empezó otro infiernito que duró un año y pico. Un periodo oscurísimo cuya salida se tuvo que dar gracias a ese terrible doloroso parto que fue el diciembre del 2001 donde hubo tanto desastre, tantos muertos. Que son nuestros, no de ellos. Mucho dolor.
rep 2 dic 2001 cavallo - nota libro diego (1).gif
El 2001 fue un tiempo donde necesitábamos algo nuevo en la política. Eso nuevo ya se desgastó, y no vislumbro algo que pueda venir. Era el momento exacto, fui un médium y un necesitado que el status quo se cayera, y lo expresé en dibujos. Lo veo ahora y me genera dolor. Muchas de esas cosas continúan, y se han vuelto a cometer los mismos errores como la deuda externa. Se olvidó eso que generó ‘el que se vayan todos’, han vuelto y de la peor manera. No tengo esperanza de ver lo que se dio en 2001, ni una rebelión reformista tipo columna francesa. Sólo se puede destacar el gobierno raro de Kirchner que nos dio una sorpresa, pero después se transformó todo en lo mismo.
rep 3 dic 2001 niño azul volando - nota libro diego (1).gif
La vida es una tómbola, de Manu Chao a D10S!
Manu Chao - La vida tombola