También hay políticas más activas por parte de las comunas y municipalidades que acompañan esta necesidad con emprendimientos alejados de los radios urbanos. En algunos casos se llegan a acuerdos para las operaciones inmobiliarias y en otros casos se recurre a la expropiación.
Las ciudades que poseen estas áreas autorizadas son Venado Tuerto, Rufino, Firmat, Arequito, Casilda, Villa Constitución, Carcarañá, Correa, Cañada de Gómez, Armstrong, Las Parejas (2), Gálvez, Colonia Belgrano, Sauce Viejo, Rafaela (2), Sunchales, San Justo, San Guillermo, San Cristóbal, Malabrigo, Reconquista, Avellaneda, Villa Ocampo y Las Toscas, San Gregorio, Murphy Pérez, Bigand, Coronel Domínguez, Villa Gobernador Gálvez y Alvear entre otras.
En tanto, los enclaves en proceso de reconocimiento están los de María Teresa, Roldán, Tortugas, Hersilia, Calchaquí, Reconquista, Villa Minetti, San Lorenzo, Las Rosas, El Trébol, San Jorge, Recreo, Gobernador Crespo, San Javier y Tostado. Finalmente se están registrando algunas nuevas iniciativas en Elortondo, Máximo Paz, Alcorta, Alvear, Uranga, Rosario y Amenábar, entre otras.
"Buscamos la promoción de este tipo de emprendimientos. Hoy, la sumatoria nos da 38 en total (6 parques y 32 áreas industriales)", explicó el funcionario a cargo de este tema en la repartición mencionada.
Políticas de Estado. Entre los avances concretados por el Estado figura la actualización de la ley de parques. El año pasado la Legislatura santafesino aprobó una nueva ley (la 13.131) donde se crea la figura del fideicomiso y la posibilidad de que estos enclaves sean administrados por consorcios. La idea de los legisladores fue dar una mayor seguridad jurídica a los emprendimientos productivos e inmobiliarios.
También se estableció una nueva reglamentación para el uso del suelo y estamos trabajando por el decreto reglamentario para lo cual funcionarios del Ministerio de la Producción ya realizaron reuniones que se llevaron adelante en Cañada de Gómez y Alvear.
"Un proyecto del decreto reglamentario de la ley que mencionamos está en poder de cada una de las asociaciones para que sea leído y se hagan las observaciones o sugerencias que se crean convenientes", dijo Audaña.
Actualmente el gobierno provincial está haciendo aportes de fondos para obras de infraestructura en este tipo de emprendimientos. “Por lo general son aportes no reintegrables, pero se exige un monto idéntico como contraparte”, dijo el funcionario.
Audaña citó el caso de Cañada de Gómez, para cuyo parque industrial hay un aporte de 90 mil pesos (de fines del año pasado), pero que aún no ha sido girado a causa de no haber presentado la correspondiente documentación necesaria.
El desarrollo de estos parques también está en la mira del gobierno nacional. En el marco de la visita de la presidenta Cristina Fernández se hizo un aporte de 4,8 millones de pesos a 16 parques industriales (cinco para Santa Fe) de 300 mil pesos cada uno. En la oportunidad, la presidenta recordó que sobre los 9 millones de pesos desembolsados en parques industriales en estos seis meses, un 40 por ciento, más de 3,5 millones fueron para esta provincia.
Las autoridades provinciales fueron conscientes del cambio en las condiciones económicas que comenzaba a transitarse y aprovecharon la bonanza para modificar sus prácticas referidas a la política industrial. Este hecho merece destacarse puesto que es en los años de holgura cuando deben aplicarse políticas activas de fomento a la producción, y formar las bases de un crecimiento sostenido.
El desafío ahora es lograr mantener y profundizar este accionar en el tiempo, transformarlo en política de Estado y apuntar a elevar la institucionalidad del proceso.
Para el gobierno de Santa Fe, la proliferación de parques y áreas industriales es un fenómeno que se concentra principalmente en los departamentos del centro y sur de la provincia, especialmente en los departamentos Belgrano y General López. Se destaca que son las localidades intermedias las que experimentan el mayor cambio productivo, quedando relegadas aquellas urbes de mayor tradición industrial.
Pero a pesar de que ser estas zonas las de mayor dinamismo, el norte de Santa Fe fue creciendo gradualmente en los últimos años.
Por este motivo se destinaron considerables aportes a fin de fortalecer la infraestructura productiva y fomentar el desarrollo industrial en los departamentos norteños. La magnitud del accionar se acrecienta si se tiene en cuenta que nunca antes se habían destinado grandes importes para estimular el desarrollo de las industrias en esa región.
Gestión y autorización. La autorización para la instalación de estos espacios depende de la Dirección de Industrias de la provincia, que programa y organiza las solicitudes, además de ejecutar las políticas específicas. Luego, cada comunidad se ocupa de la organización y administración.
Todas las empresas que se radiquen, incluso las ya existentes, reciben el tratamiento de empresas nuevas en lo que se refiere al encuadramiento dentro de los regímenes de promoción industrial (ley 8.478), que enuncia los beneficios de exención, reducción y diferimento de tributos.
También se ocupa de la venta, locación o donación, a precio de fomento o sin cargo, de bienes del dominio público o privado del Estado provincial, y créditos a mediano y largo plazo, con tasas de interés en condiciones preferenciales.
Como punto a destacar la ley prevé la creación de una comisión provincial de parques y áreas Industriales que tiene por objeto brindar asesoramiento a la autoridad de aplicación donde participan representantes de cada parque y área reconocido.
Audaña opinó que los parque industriales de la década del 70 (Rafaela, Reconquista, Avellaneda, Venado Tuerto, Alvear, Sauce Viejo) poseen una infraestructura que les llevó años conseguir, y que muchos de los parques van por una primera y segunda ampliación.
Producción periodística: Ubaldo G. Mauro, Luis E. Blanco, Carlos W. Barbarich, Gustavo Orellano y Delcia Karamoschón.