La presidenta Cristina Kirchner usó por primera vez la cadena nacional y anunció la creación de un fondo social que se alimentará del excedente de las retribuciones móviles. Les dio salida institucional al llamado "Programa de Redistribución Social", para construir hospitales, viviendas y caminos. Hasta allí podemos estar de acuerdo o no, pero algo imperdonable es que no halla incluido, ni mencionado, a la Educación en este flamante programa. Puede que sea por dos motivos: porque piensa que la educación no necesita ningún incentivo extra, porque el presupuesto alcanza, los docentes cobran salarios dignos y las escuelas están en buenas condiciones edilicias; o simplemente porque no conviene invertir en esta área para seguir creando piqueteros en potencia que ante cualquier reclamo salgan a cortas rutas y quemar gomas y los conformemos con algun plan trabajar. Porque si invertimos en la enseñanza es probable que sepan pensar, opinar, discernir y hasta sepan votar. Todavía están a tiempo de que se incluya a la educación. Y que alguna vez salgan beneficiados los jóvenes que, como dicen, somos el futuro del país. Para que tengamos la oportunidad de creer, crecer, producir y trabajar en una Argentina digna, pujante y libre.




































