En respuesta a la carta del pasado lunes de Amalia Aguirre, titulada "La idiosincrasia de los taxistas", quiero decirle: sí, el fascismo se caracteriza por su método de análisis o estrategia de difusión, la de juzgar sistemáticamente a la gente no por su responsabilidad personal sino por la pertenencia a un grupo, aprovechando demagógicamente los sentimientos colectivos para exacerbarlos mediante la violencia, la represión y la propaganda. Y los desplaza contra un enemigo común (real o imaginario, interior o exterior), que actúa de chivo expiatorio frente al cual volcar toda la agresividad de forma irreflexiva, logrando la unidad y adhesión (voluntaria o por la fuerza) de la población. Pregunto: ¿no es esto lo que trata de hacer Amalia Aguirre con expresiones tales como "todos los taxistas escuchan Radio 10 porque les viene programada por default y no saben cómo cambiarla"..., "horas y horas escuchando a Baby Etchecopar y González Oro te da, como mínimo, un facho homofóbico machista bostero...". O frases como, "vénguese pagando con el billete de denominación más grande que tenga". ¿Quién es el facho entonces?































