El miércoles pasado, por la noche, regresando de Buenos Aires en mi auto particular, luego de pasar el peaje de Alvear, en una zona no iluminada, fui invitado con desesperadas señales de linterna de señores ataviados con uniformes oscuros y sin ninguna protección a detenerme. Era un control policial de tres agentes que inconscientemente exponían sus vidas y la mía. Quiero decirles a las autoridades que si van a hacer controles policiales debieran hacerlo a la luz, debidamente identificados y con material refractario colocado. De lo contrario, parece algo extraño y uno se siente tentado a huir. De todas formas, no pude evitar recordar lo que en ese mismo lugar les sucediera a los turistas españoles. Otra cosa: ¿con qué criterio se elige al controlado? Mi auto es nuevo y no tiene ninguna alteración a su salida de fábrica y recién arrancaba del peaje, por lo tanto no cometí infracción alguna.






























