Tan cambiada, tan vacía, tan distorsionada, tan vertical, tan despreocupada, tan arrogante, tan embanderada, tan llena de empirismo académico, tan falta de Conciencia Moral, tan ausente de Ética, tan apagada de Filosofía, tan ajena a la Antropología, tan herida con un lunfardo impuesto, tan imponente y a la vez debilitada, tan llena de polvo de la Historia, tan lejos de la Metafísica, tan ignorante de la Neurociencia, tan abierta como una herida sangrante, tan quieta como debajo de su ala duerme el ave, tan opuesta a la Ontología, tan poco visitada por Swedenborg, por Emerson, por Stevenson, por Hume, por Carlyle, por Voltaire, por Joe Dispensa, por León Bloy, por Albert Camus, por Pérez Galdós, por Varga Llosa, por César Vallejo, por Balzac, por Da Vinci, por Tolstoi, por Umberto Eco, por Jhon Milton, por Rafael Patai, por Robert Graves, por Maurice Blanchot, por Leipzig, por Luis López Ballesteros, por Theodor Reik, por Ilse Grubrich Simitis, por Goethe. Biblioteca Argentina Dr. Juan Álvarez. ¡Qué sorpresa se llevaría Jorge Luis Borges al verte!




























