Willer Ditta es insustituible. Un motivo por el cual se entiende que despierte preocupación en el hincha rojinegro su estado de salud. Siguen con atención su recuperación de la molestia muscular, a dos días de que Newell’s visite a River. Si se considera que continúa entrenando en forma diferenciada, el temor a que no llegue es lógico. Pero existe un motivo para que lo haga aparte y que despeja cualquier fantasma. Se trata de una cuestión estrictamente de precaución, para no exigirlo y que después haya que lamentarlo. Por lo demás, el colombiano estará en el Monumental desde el primer minuto para tratar, en base a su velocidad, anticipos y temperamento, de contrarrestar a los atacantes siempre peligrosos con los que cuenta el conjunto de Marcelo Gallardo.
Infaltable en el torneo, salvo cuando se hizo amonestar para sumar la quinta amarilla y así cumplir la sanción contra Racing y estar disponible para el partido contra Central, Ditta no faltará en el Monumental después de cumplir una buena labor la fecha pasada contra Colón. Fue en esa deslucida igualdad sin goles de la lepra frente al sabalero que debió retirarse de la cancha a los 78’ por una molestia en el aductor izquierdo. El mismo futbolista consideró que debía salir, para evitar una lesión de gravedad. Los estudios de entresemana no mostraron nada serio. Igual se lo fue llevando de a poco, para no forzar el músculo y que se sume a las otras bajas que sufre el conjunto rojinegro: Juan Garro, Juanchón García, Ramiro Macagno y Cristian Ferreira.
Hasta la práctica del jueves en Bella Vista, Ditta se movió al margen de sus compañeros. Sin el zaguero, Sanguinetti probó entre los titulares con Facundo Mansilla. La opción elegida por el entrenador es comprensible. Mansilla fue el reemplazante de Ditta en el cierre del encuentro ante el sabalero y además formó el tridente de la última línea, junto a Gustavo Velázquez y Cristian Lema, cuando el colombiano faltó contra Racing. El restante zaguero del plantel es Ian Glavinovich, de 19 años, que todavía no debutó en la primera.
>> Leer más: Reasco, en un equipo sin gol
El cuerpo técnico le planificó a Ditta trabajos diferenciados para que llegue sin inconvenientes. No es ninguna novedad esta clase de rutina con el zaguero. Hubo otros momentos del torneo en los que no se encontraba al ciento por ciento y durante toda la semana se lo cuidó, sin que realice ninguna práctica exigente, apareciendo luego en el equipo titular. La condición física del marcador central de 25 años permite que trabaje de esa forma y después mandarlo a la cancha.
Las cualidades que mostró desde que se sumó Newell’s, a préstamo sin cargo hasta diciembre próximo, dejaron en claro que se trató de la mejor incorporación de la comisión directiva. Y una razón para que las autoridades rojinegras hayan declarado que están dispuestas a comprarle el 80 por ciento del pase, cotizado en 700 mil dólares por Junior de Barranquilla. Es otra demostración de cuánto vale para el plantel.
La presencia de Ditta en el Monumental entonces es un alivio para un conjunto que necesita volver a hacerse fuerte. Y que tendrá un importante desafío frente a la voracidad ofensiva de River, aunque no atraviese el mejor momento.
Por lo tanto, la única variante para la visita a River en relación al equipo titular que jugó contra Colón es el ingreso de Djorkaeff Reasco por Garro, con una distensión en el aductor izquierdo.
Los once para el sábado, a las 20.30, son los siguientes: Lautaro Morales; Gustavo Velázquez, Cristian Lema y Willer Ditta; Armando Méndez, Juan Sforza, Julián Fernández, Guillermo Balzi y Leonel Vangioni; Ramiro Sordo y Djorkaeff Reasco.
Con Pérez recupera clase
La cuota de experiencia siempre es necesaria para partidos tan exigentes como el que se le avecina a Newell’s. Por esa razón es positivo que Pablo Pérez haya evolucionado del esguince de rodilla izquierda y se encuentre a disposición de Javier Sanguinetti para el compromiso en el Monumental.
image (28).png
Pablo Pérez se lesionó ante Atlético Tucumán.
Leo Vincenti / La Capital
Pérez estará sentado en el banco de suplentes para ingresar en el momento que el DT lo considera apropiado. Su capacidad para manejar la pelota rodeado de rivales, con gestos técnicos que le permiten salir de situaciones comprometidas, son virtudes que no se consiguen fácilmente, aunque no esté para jugar con tanta intensidad ni un partido completo.
La escasa generación de fútbol de Newell’s requiere de un jugador como Pablo Pérez, aunque aparezca en cuentagotas y no tenga continuidad. En la Liga Profesional jugó cinco partidos, contra San Lorenzo (0-0), Racing (0-0), Central (0-1), Defensa y Justicia (1-2) y Atlético Tucumán (0-2). En ese último partido fue que se lesionó la rodilla. Ahora retornará.