El grupo del pueblo originario patagónico, cuyas tierras lindan con la comunidad Pu Lof, repudió el modo en el que se llevó a cabo el operativo del pasado lunes que realizaron fuerzas de seguridad en busca de rastros del joven artesano de 28 años.
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"A las 7:00 llegó un helicóptero, maniataron a cuatro miembros de nuestra comunidad, a uno le rompieron la cabeza, y los tuvieron tirado tres horas fuera de su casa, sin abrigo", relató Calfupán.
Y agregó: "El juez quiere desviar la causa. Si como juez dio orden de reprimir a nuestra comunidad, se tiene que hacer cargo tanto él como la policía. Ellos son los culpables y se tienen que hacer cargo: no pueden involucrar a gente humilde, trabajadora que no tiene nada que ver con ese tema".
"Estamos llamando a las comunidades y a las personas conscientes, porque acá se está mostrando la persecución constante que sufrimos".
La comunidad mapuche Vuelta de Río, vecina a la de Pu Lof, está integrada por unas 34 familias que se dedican a la crianza de chivos, ovejas y algunos vacunos.
En las tierras de Pu Lof fue visto por última vez el joven Santiago Maldonado el 1° de agosto pasado, durante un operativo realizado por efectivos de la Gendarmería para desalojar un corte de la Ruta Nacional 40.
En tanto, la referente de Pu Lof Soraya Maicoño instó a los integrantes de otras comunidad mapuches a acercarse al lugar para apoyar el reclamo: "Estamos llamando a las comunidades y a las personas conscientes, porque acá se está mostrando la persecución constante que sufrimos".
Tras cuatro horas de toma, los manifestantes fueron recibidos por Otranto: "Logramos hablar con el juez y le expresamos nuestra disconformidad y malestar por haber sufrido esta persecución producto de la desaparición forzada de una persona.
Se lo está buscando en nuestra comunidad, se está siguiendo a nuestra gente", contó el referente de la comunidad Vuelta de Río Rogelio Fermín.
En declaraciones a la prensa, agregó: "Le vinimos a decir que no vamos a permitir que nos vuelvan a atropellar nuevamente".
Ante la medida de fuerza que se llevó a cabo, un grupo de uniformados de la Policía Federal permaneció apostado frente a la sede del Juzgado Federal de Esquel.