Policiales
Viernes 23 de Junio de 2017

Guille Cantero fue imputado ayer de amenazas contra el juez Fertitta

Le atribuyen una llamada al juzgado en la que le dijo a una pasante que iba a matar al magistrado. Le dictaron sesenta días de prisión preventiva

Ariel Máximo "Guille" Cantero fue imputado ayer de amenazas calificadas por un llamado al juzgado de Edgardo Fertitta que realizara en agosto pasado. En tal sentido, y a pedido de la fiscalía, el juez Hernán Postma le dictó 60 días de prisión preventiva que vencerán el próximo 22 de agosto.

Pasadas las 16 y bajo una discreta vigilancia, uno de los jefes de Los Monos entró a la sala 10 de los Tribunales provinciales con sus abogados Carlos Varela, Fausto Yrure y Adrián Martínez. El joven de 29 años vestía ropa deportiva y mostraba una barba de varias semanas, tras cuatro años detenido en Coronda por la Causa Monos cuyo juicio oral se sigue postergando.

"Preso", respondió Cantero cuando el secretario judicial le preguntó sobre su ocupación. Momentos después el fiscal Fernando Dalmau le imputó "amenazas calificadas" por la llamada telefónica que hizo desde el penal federal de Rawson, en agosto de 2016, al Juzgado de Sentencia Nº 7 a cargo de Edgardo Fertitta, que intervenía en unos traslados de Cantero. Según un testigo, en esa llamada Cantero dijo, entre otras cosas, que iba a matar al juez.

Llamados

La primera semana de agosto pasado

Fertitta rechazó un pedido de Guille, recluido en la cárcel federal de Rawson, y de su socio Emanuel Chamorro, entonces preso en Ezeiza, para que fueran trasladados a cárceles santafesinas. Días después, el mediodía del 19 de agosto, el teléfono volvió del juzgado recibió un llamado desde la cárcel chubutense. Una pasante judicial atendió la llamada y escuchó: "Soy Guille Cantero y decile al juez que se meta el traslado ya sabe donde y que lo voy a matar".

Fertitta hizo la denuncia y días después entró en el programa de testigo protegido, por lo que vive con custodia policial permanente.

Ayer el fiscal imputó a Cantero de "amenaza calificada a funcionario público como autor consumado". Entre las evidencias mencionó una filmación del servicio penitenciario federal que mostraba a Guille hablando por teléfono a la hora del llamado, 12.38; un registro de llamadas del teléfono público y el testimonio de la pasante. "Estamos ante un delito de efectivo cumplimiento y pido la prisión preventiva con plazo hasta la habilitación de la etapa intermedia", requirió el fiscal.

El juez preguntó a Cantero si quería declarar y éste, con cierto aire adolescente, expresó: "Yo llamé al juzgado, no lo niego. Pero pedí hablar con el juez y una piba me dijo que me remitiera a mi abogado y que por su intermedio el juez podía atenderme".

Credibilidad

"La pasante dice que Cantero amenazó al juez, pero Cantero contradice eso y según el derecho de igualdad ante la ley no se le debe dar más credibilidad a una practicante judicial que a lo que dice mi defendido. Sólo hay una prueba del hecho y se contrapone a lo que dice Cantero", replicó a su turno el defensor Martínez.

Por su parte, Yrure analizó con lupa la audiencia. "El defendido no niega haber llamado, niega lo que dicen que dijo. Además es llamativo que el momento histórico en el que surge esta causa es que el miércoles se prorrogó por cuatro meses la preventiva por otro juicio que afronta mi defendido (en alusión a la causa Monos). Usted sabe, señor juez, que una prisión preventiva no debe extenderse por más de tres años y mi cliente lleva cuatro detenido".

"No nos sorprende —continuó— que se haya elegido la calificación plausible de una pena de 5 a 10 años para que el hecho parezca mucho más grave de lo que realmente es. Se sabe que una amenaza de este tipo nunca llega a juicio. Este pedido de prisión preventiva tiene un único objetivo: justificar el papelón judicial de tener a alguien más de cuatro años en preventiva. Incluso se esgrime peligro procesal para la investigación, pero mi cliente está preso y es difícil que pueda interferir".

Luego de escuchar a las partes el juez Postma justificó el dictado de la prisión preventiva. "La causa anterior por la que el imputado está preso es del sistema conclusional. Este es del nuevo sistema y hay diferencias. Por otro lado estamos en una período de evidencias y no de pruebas. No se necesitan certezas sino probabilidades y la mera posibilidad es suficiente para iniciar la búsqueda de pruebas. El hecho es de extrema gravedad y no queda más que rechazar el pedido de libertad".

Comentarios