Aunque parezca mentira, después de una década de atrasos, anuncios fallidos y especulaciones, el próximo miércoles 14 de diciembre finalmente llegará a los cines “Avatar 2: El camino del agua”, la secuela de “Avatar”, la película más taquillera de todos los tiempos. En 2009, la creación de James Cameron (“Titanic”, “Terminator”) impactó por su tecnología de avanzada y el empleo del 3D, pero su continuación se transformó en una promesa largamente incumplida. Ahora, 13 años después, “El camino del agua” condensa muchas expectativas y genera también numerosos interrogantes: ¿No es demasiado tarde para retomar esta historia? ¿El público recuerda a aquellos personajes y sus conflictos? ¿En un mundo tan distinto, dominado por el streaming, “Avatar 2” será un nuevo taquillazo de Cameron o el mayor fracaso del año?
Con más de diez años en producción, la segunda parte de “Avatar” se convirtió en un proyecto tan caro que nadie cercano al film se anima a hablar de cifras concretas. La única cantidad que se conoce es una aproximación del presupuesto inicial del proyecto, que rondaba los 250 millones de dólares, aunque algunos medios de Hollywood arriesgan que el costo final llegó a los 400 millones. El mismo Cameron advirtió a los directivos de Disney y 20th Century Fox —productoras de “Avatar 2”—que la película tenía que ser un bombazo en recaudación para ser rentable. Es más, “El camino del agua” tendría que convertirse en la tercera o cuarta película más taquillera de la historia para que genere beneficio económico.
La esperanza de los estudios es que supere la barrera de los mil millones de dólares, algo que muy pocas películas han logrado recientemente sin ser de superhéroes, sobre todo desde que comenzó la pandemia. Los escépticos también señalan que “Avatar 2” probablemente no se estrene en Rusia por la invasión a Ucrania, y en China aún está en el aire la fecha de estreno. Los fans del film de 2009, por el contrario, prometen ver la película varias veces, y están entusiasmados con la previsión existente de hacer hasta tres secuelas más.
Ahora bien, ¿por qué “El camino del agua” tardó tanto en llegar a los cines? El rodaje de la película debía comenzar en abril de 2016, pero la filmación nunca se puso en marcha. A continuación, en enero de 2017, el film se retrasó de nuevo, suponiendo que sus responsables se asustaron después de que “Star Wars: Los últimos Jedi” cambiara su estreno de mayo a diciembre de 2017. La secuela se fijó entonces para estrenarse en diciembre de 2020, pero la pandemia del coronavirus hizo lo suyo, y después Disney volvió a retrasarla hasta completar su adquisición de los estudios Fox.
James Cameron achacó los retrasos a un proceso de guión “muy complicado”. Incluso confesó que escribió un guión para una segunda parte que no tiene nada que ver con lo que se filmó para el “El camino del agua”. Esa secuela de “Avatar” se canceló y el borrador terminó en la basura. La historia se llamaba “Avatar: The High Ground” y llegó a contar con más de cien páginas antes de ser descartada.
Paralelamente, el proyecto se retrasó debido a las conocidas “obsesiones técnicas” del director. Cameron decidió tomarse el tiempo necesario para que estuviera lista su más reciente innovación cinematográfica: la técnica para capturar el movimiento por computadora debajo del agua. El sistema de captura de movimiento de la película de 2009 no estaba diseñado para funcionar bajo el agua, por lo que el cineasta y su equipo tuvieron que diseñar una forma de registrar los movimientos y expresiones de los actores, para que después ese metraje fuera enviado a una empresa de efectos visuales para su retoque.
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Los personajes de Jake Sully (Sam Worthington) y Neytiri (Zoe Saldaña) regresan 13 años después. Ahora han formado una familia.
Gran parte de la filmación se llevó a cabo en un tanque de más de tres millones de litros, construido específicamente para las secuelas, en donde se podían imitar las corrientes marinas y las olas. “Mis colegas dentro de la producción presionaron mucho para que filmáramos «seco por húmedo», colgando a los actores con cables”, explicó Cameron. “Y yo les dije: «No va a funcionar. No va a parecer real». Incluso les dejé hacer una prueba, en la que capturamos seco por húmedo, y luego capturamos directamente en el agua. Ni siquiera estuvo cerca”, afirmó el director sobre los resultados.
La posproducción también consumió mucho tiempo. Pero por los trailers que se publicaron parece que la espera valió la pena. El nivel de maestría de las técnicas de CGI (imágenes generadas por computadora) es asombroso. Una escena en concreto, en la que se ve un Na’vi tensando las bridas de una montura acuática, desató el furor entre los expertos en CGI: el nivel de detalle es algo nunca visto en una película de Hollywood.
Más allá de todas las demoras, Cameron se mostró tranquilo. En una entrevista reciente con el diario The New York Times dijo: “Estaba un poco preocupado por haber estirado demasiado la cuerda en este mundo moderno y acelerado al llegar 13 años después con «Avatar 2». Hasta que lanzamos el trailer y obtuvimos 148 millones de visitas en 24 horas. ¿Jugará eso a nuestro favor? No lo sé. Supongo que lo vamos a averiguar”, deslizó. El director tiene a su favor los 30 millones de dólares recaudados tras el reestreno de “Avatar” (2009) en cines de todo el mundo hace unas semanas, una buena señal y una estrategia que puso en marcha Disney a modo de aperitivo para refrescar la memoria colectiva.
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Kate Winslet, Sigourney Weaver, James Cameron, Zoe Saldaña y Sam Worthington durante el estreno en Londres.
En la secuela, Cameron regresa a su gran pasión: el mundo submarino. El director canadiense filmó “El abismo” (1989), “Titanic” (1997) y varios documentales sobre ese universo. Y “Avatar 2” se desarrolla en las regiones oceánicas del planeta Pandora. En la primera película, Jake Sully (Sam Worthington) es un ex marine que es enviado al planeta Pandora con una misión. Jake deberá, utilizando un avatar creado especialmente con tal fin, mezclarse con los habitantes nativos del lugar, los Na’vi. Pero resulta que la empresa que contrata a los encargados de la misión tiene un objetivo de ocupación que busca explotar la materia prima de Pandora. Jake se familiariza con los habitantes del lugar, comprende sus costumbres y se enamora de uno de ellos, Neytiri (Zoe Saldaña), y así deberá tomar partido en el conflicto que se viene.
En “El camino del agua” los protagonistas siguen juntos y ya formaron una familia. El problema es que reaparece una antigua amenaza (en forma humana, claro) y la familia deberá abandonar su hogar y explotar nuevas regiones de Pandora. Worthington y Saldaña recuperan sus personajes de Jake Sully y Neytiri, y Sigourney Weaver reaparece, aunque en un papel totalmente diferente al que tuvo en “Avatar”.
Entre las novedades del elenco sobresale Kate Winslet, que interpreta a Ronal, una líder de la tribu oceánica de los Metkayin. Su papel es crucial en la película, aunque se confirmó que es un rol relativamente pequeño en comparación al largo del metraje. Otras caras conocidas que se unen son Edie Falco (“Los Soprano”), Michelle Yeoh (“El tigre y el dragón” ), Oona Chaplin (“Game Of Thrones”) y Vin Diesel, aunque no se sabe nada sobre su personaje.
Como tantas otras veces, James Cameron volvió a poner al límite a sus actores. El director contrató a expertos en danza y gimnasia bajo el agua, ya que en todas las escenas marinas los protagonistas tenían que contener la respiración para no crear ruidos y burbujas innecesarias en la escena. Los actores también tuvieron que entrenar con buzos profesionales para que pudieran aguantar la respiración durante varios minutos sin limitar sus movimientos.
En una entrevista con la revista Empire, Sam Worthington admitió que llegó a tener miedo de morir durante el rodaje bajo el agua. “Estás lidiando con las restricciones del buceo, las limitaciones de la captura de movimiento y tratás de mantener un viaje emocional mientras luchás de forma instintiva con el miedo a morir”, relató. Kate Winslet, por su parte, tuvo que desafiarse a sí misma y aguantó la respiración bajo el agua durante siete minutos y 14 segundos, rompiendo así el récord de Tom Cruise en “Misión imposible: Nación secreta” (seis minutos).
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Detrás del personaje de Ronal, líder de una tribu oceánica, está Kate Winslet.
Lo que dura unos cuantos minutos más es “Avatar 2”: tres horas y doce minutos, diez minutitos más que “Avengers: Endgame” (por citar un ejemplo en el mundo del gran entretenimiento). Cameron ya se atajó con respecto al metraje excedido: “Que nadie se queje de la duración de tres horas, cuando todos los días se sientan y ven televisión durante ocho horas”, le dijo a Empire. “He visto a mis hijos sentarse y ver cinco episodios de una hora seguidos. Aquí está el gran cambio de paradigma social que tiene que suceder: está bien levantarse a mear”, disparó.
En distintas entrevistas, el realizador de 68 años también fue duro con el cine más taquillero de la última década, las películas de superhéroes. En charla con el New York Times, apuntó contra la falta de madurez en los personajes de Marvel y DC: “Los personajes de Zoe (Saldaña) y Sam (Worthington) ahora son padres, 15 años después. En la primera película de «Avatar», el personaje de Sam salta de su criatura voladora y cambia el curso de la historia como resultado de este acto de fe loco y casi suicida. Pero cuando sos padre no pensás de esa manera. Entonces, para mí, como padre de cinco hijos, digo: «¿Qué sucede cuando esos personajes maduran y se dan cuenta de que tienen una responsabilidad más allá de su propia supervivencia?». Cuando miro estas grandes y espectaculares películas de Marvel y DC, no importa la edad que tengan los personajes, todos actúan como si estuvieran en la universidad. Tienen relaciones, pero en realidad no las tienen. Nunca cuelgan las espuelas por culpa de sus hijos. ¿Cuáles son las cosas que realmente nos dan poder, amor y un propósito? Esos personajes no lo experimentan y creo que esa no es la forma de hacer películas”, concluyó.
Después de las avant premiere en Londres y Los Angeles, algunos críticos e invitados a las funciones definieron a “Avatar 2” como “una obra maestra” que va directo camino a los Oscar. Pero las primeras críticas nunca son confiables. La película de 2009 recibió muchos elogios por los hallazgos visuales y técnicos, pero también fue vapuleada por la superficialidad de sus personajes y el exceso de estereotipos. De todas maneras, la hora de la verdad llegará con los resultados en la taquilla. El rodaje de “Avatar 3” ya está terminado. Sin embargo, la posproducción no va a arrancar hasta que se vean los resultados económicos de “El camino del agua”. En los ambiciosos planes de Cameron, el universo de Pandora volverá a los cines cada dos años, con secuelas en 2024, 2026 y 2028.
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