Entre tanta tradición, sonó el futuro. La delegación de Santa Fe redondeó en la sexta luna del Festival Nacional de Folklore de Cosquín un tríptico conceptual que se inició en 2009 al regresar, luego de 30 años de ausencia, a la plaza Próspero Molina. Fue con 150 niños y jóvenes de institutos públicos, y la participación de Juan Carlos Baglietto, que interpretaron con arreglos corales y orquestales parte de la obra “Mujeres argentinas” en homenaje al maestro Ariel Ramírez. La multitudinaria presencia santafesina dejó un mensaje de ciudadanía, educación y convivencia.
Una bellísima noche en las sierras de Punilla cayó sobre el escenario Atahualpa Yupanqui y encumbró a reconocidos artistas como Jairo, el encargado de cerrar el espectáculo, Raly Barrionuevo, Antonio Tarragó Ros, Juan Falú y Suna Rocha.
Pasada la medianoche, integrantes del Instituto Coral y la Orquesta de Niños y Juvenil de la provincia de Santa Fe de entre 10 y 22 años dirigidos por Manuel Marina vieron cómo una gigante pantalla de video los presentaba. La misma que los acompañó con dibujos animados de las cinco mujeres elegidas para el tributo.
Difícil fue contener tanta expectativa y emoción, sobre todo la de los padres de los chicos, en un día para todos ellos histórico. Ansiedad que se calmó con “Gringa chaqueña” y que se disipó con “Dorotea la cautiva”.
Los problemas de sonido que se confirmaron con “En la casa de Mariquita” y arreciaron cuando Baglietto hizo “Alfonsina y el mar” no opacaron la calidad interpretativa y la entrega de los santafesinos. “Juana Azurduy” cerró con épica combativa una actuación muy aplaudida.
“Trajimos un tesoro, el futuro, los niños” fue la frase con la que la ministra de Innovación y Cultura de Santa Fe, Chiqui González, resumió la propuesta, cierre de una terna que primero reconoció a los maestros y a las regiones con “La noche azul”, y a la historia y al presente con “Cantata al brigadier” en 2010.
Convencida del poder integrador de la educación pública y del arte, del respeto por las mujeres y los niños, y de su compromiso con la historia, Santa Fe escribió en Cosquín una novedosa página de folklore. l




























