A punto de cumplir 99 años y con una energía que desafía al calendario, Mirtha Legrand volvió a hacer lo que mejor sabe: abrir la temporada televisiva de verano desde Mar del Plata y reafirmar su lugar como la gran diva de la pantalla argentina. Tras un 2025 intenso, la conductora regresó este sábado a eltrece con sus tradicionales programas estivales, esta vez desde el Hotel Costa Galana, y lo hizo desplegando todo su glamour.
A las 21.30 en punto, luego de un clip con imágenes de la ciudad balnearia, Mirtha apareció en escena con su clásica cortina musical. “Muchas gracias”, dijo primero, mientras recibía el aplauso del público. “Estoy muy feliz de empezar esta nueva temporada en Mar del Plata, en el hotel Costa Galana”, agregó, marcando el tono de un debut que combinó elegancia, música y emoción.
“Vengan a Mar del Plata”
Fiel a su rol de embajadora informal de la ciudad, la Chiqui no perdió la oportunidad de invitar al público a veranear en la costa atlántica. “Vengan a Mar del Plata señores, está divina. La playa, las plazas, los paseos, los restaurantes, las calles y los teatros, que son fantásticos. Está todo divino. Vengan a Mar del Plata, hay que veranear aquí”, insistió, con la convicción de quien lleva décadas haciendo temporada.
Embed - Mirtha volvió con todo a sus #mesazas dejó un fuerte mensaje a favor de veranear en Mar del Plata
Antes de sentarse a la mesa, como es tradición, Mirtha presentó su look: un conjunto en crepé y mini paillettes color oro, diseñado por Gerónimo De la Iglezia, creador marplatense al que destacó especialmente. También mostró sus anillos y aros, en una puesta en escena que volvió a confirmar su vigencia estética y simbólica.
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Música, recuerdos y mesa bien argentina
Ya instalada, recibió a Pimpinela (Joaquín y Lucía Galán) y a las hermanas Soledad Pastorutti y Natalia Pastorutti. A lo largo de la noche, los invitados repasaron sus inicios, compartieron anécdotas y se prestaron al clásico ida y vuelta con la conductora.
El menú acompañó el clima local: rabas, langostinos del sur con pimientos rellenos y un postre de higos, miel y frambuesas. Tras la cena, llegó uno de los momentos más celebrados del programa: Soledad interpretó un fragmento de Cuando llegue el alba, de Jorge Cafrune, Natalia cantó Luna cautiva y juntas cerraron con De mi madre, de Los Chalchaleros. “¡Qué bonito! ¡Bravo!”, celebró Mirtha.
Embed - Precioso: las hermanas Pastorutti cantaron juntas para Mirtha y el dúo Pimpinela
Antes del final, la mesa se transformó en escenario compartido: Pimpinela y las Pastorutti cantaron Hermanos, el clásico de Joaquín y Lucía Galán, en un cierre que combinó emoción y complicidad.
Teatro, ovaciones y rituales de verano
Lejos de limitarse a la televisión, Mirtha volvió a desplegar su clásico raid teatral marplatense. El sábado 3 de enero asistió al espectáculo Fátima universal, de Fátima Florez, donde fue recibida con una ovación que incluyó el ya tradicional “olé, olé, olé, Mirtha”. Incluso se dio el gusto de disfrutar la función con una caja de pochoclos en mano.
Dos días más tarde, fue una de las invitadas de lujo al festejo por los 40 años de Made in Lanús. Acompañada por su asesor de vestuario Héctor Vidal Rivas, ingresó al teatro Atlas y fue recibida por Carlos Rottemberg. Tras la función, emocionada, confesó: “Hace cuarenta años que quería ver esta obra. Qué actores los argentinos, son los mejores del mundo”.