Hay festivales que cumplen un efecto bisagra, porque se siente en el aire que a partir de este encuentro nada será como antes. En el caso de esta 34ª cita internacional de cine de Mar del Plata hubo dos ejes principales para llegar a esta conclusión: el de la nostalgia, ya que es el primer festival en más de una década sin la presencia de José Martínez Suárez; y el político, porque es la despedida del macrismo al frente del gobierno nacional.
Ninguno de estos dos factores pasaron desapercibidos en la función de apertura en el coqueto Auditorium de la Feliz. Porque ni hubo un despliegue de figuras del mundo del espectáculo, ni tampoco funcionarios del gobierno en los discursos, mucho menos después de que el año pasado fue abucheado en la ceremonia de apertura el Secretario de Cultura de la Nación, Pablo Avelluto.
"Es muy extraño y muy triste hacer un festival donde Martínez Suárez no esté presente, por eso hicimos un festival cuya intención fue mantener su presencia viva", le dijo a Escenario previo a la ceremonia la directora artística Cecilia Barrionuevo, en referencia a la figura del cineasta y ex presidente del certamen, fallecido el pasado 17 de agosto a los 93 años.
"Es un festival que tiene un pie puesto en el cine clásico y otro en las nuevas miradas, y vamos fortaleciendo un programa inclusivo, no sólo para niños y grandes sino también para cinéfilos", agregó Barrionuevo, quien ya hace una década que está vinculada con el festival como programadora y es previsible que continúe pese al cambio de gestión política.
El presidente del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (Incaa), Ralph Haiek, entregó el premio Astor de Oro in Memoriam a sus familiares y colaboradores más cercanos. "Es una noche muy emotiva en la que celebramos a una persona como José, que me marcó mucho. Su humildad e integridad fueron los valores que lo llevaron a ser un maestro que nos enseñó que lo más importante del cine son las películas", dijo Haiek.
Por su parte, María Fernanda Martínez Suárez, hija del realizador fallecido, subió al recibir el premio muy emocionada y no ocultó su sentimiento peronista al poner los dedos en V, lo que generó aplausos de gran parte de la platea.
"José estaba orgulloso de trabajar en nuestro festival, porque quería mucho al público marplatense. Agradezco a Ralph Haiek y al Instituto y quiero compartir este reconocimiento con la Enerc y todas las escuelas de cine del interior, de donde mi padre decía que venían los mejores guiones", dijo María Fernanda, quien luego invitó a parte de su familia para la foto final, con el Astor en lo alto.
Sorprendió la escasa presencia de actores y directores en la apertura del festival más importantes de la región y el único clase A de Latinoamérica. Minutos antes de subir al escenario, Gastón Pauls, uno de los pocos en la platea junto con Andrea Rincón, le dijo a este diario: "Estoy muy agradecido de estar en este festival, es un regalo para mí y es un regalo también haber conocido a José. Ahora cuando no está parece que todos decimos qué lindo era José, pero cuando estaba también decíamos qué lindo era José. José está presente y él es el Festival de Mar del Plata".
Durante la ceremonia de apertura, que se realizó en la Sala Astor Piazzolla del Teatro Auditorium, Graciela Borges recibió el Premio Astor a la Trayectoria. Las actrices Leonora Balcarce y Romina Ricci y el actor Gastón Pauls fueron los encargados de entregárselo.
Graciela Borges, después de elogiar a cada uno de los actores que la acompañaban, dijo que "esta noche es de José. Durante muchos años vine a este festival en dónde lo conocí. De él tuve todo el cariño, apoyo y siempre palabras preciosas. Su deseo era que las nuevas generaciones no perdieran la búsqueda artesanal. Es indispensable que haya jóvenes cineastas con nuevas miradas, para que el cine permanezca vivo".
La actriz hizo su primera película a los 14 años con Hugo del Carril, y trabajó con realizadores como Leopoldo Torre Nilsson, Leonardo Favio, Fernando Ayala, Raúl de la Torre, Alejandro Doria, Lucas Demare, Luis Ortega, Diego Kaplan, Lucrecia Martel, Mario Sofici, Manuel Antin, Marcos Carnevale, Pablo Trapero y Juan José Campanella.
La película elegida para la presentación fue "Los muchachos de antes no usaban arsénico", en una versión restaurada por el Incaa para este festival. De impecable factura, aborda el derrotero de tres amigos ancianos que urden un plan perverso para quedarse a vivir en una mansión cuya dueña es Mara Ordaz (Mecha Ortiz), personaje que en la versión actual de Juan José Campanella ("El cuento de las comadrejas") fue interpretado por Borges.
Aunque el final de la película revela un triple femicidio, lo que se tradujo en un tibio aplauso de la platea en la que también había críticos y cineastas de otros países, la producción de Martínez Suárez realizada en 1975 lo exime de ese enfoque ya que el realizador había apostado a una comedia negra, con cierto guiño a la actualidad política y a resaltar la fuerza de la amistad en la tercera edad.