El inmueble en el que históricamente funcionó el Bar del Mar, en Tucumán y Balcarce, volverá a abrir sus puertas. Cerrado durante la pandemia, el espacio (icónico de la noche rosarina) fue completamente remodelado y ahora con nuevos dueños se prepara para recibir a nuevos parroquianos. El lugar será rebautizado como "Crema" y ofrecerá un mix de gastronomía, coctelería y música, orientado a un público de entre 25 y 40 años.
Del viejo Bar del Mar solo queda su estructura externa. Adentro, el espacio de 130 metros cuadrados ya luce totalmente renovado, con pisos nuevos, muebles recién comprados y la adecuación de las redes de servicios (agua, gas y luz). El único detalle que podría recordar viejos tiempos es un gran espejo colocado en una de las paredes, que se preservó por su valor histórico.
"Desde siempre dijimos que la esquina tenía potencial", le cuenta a La Capital Sergio “Willy” Spagnolo, un histórico de la noche de Rosario, quien junto a su socio Nicolás Giandoménico decidieron invertir en la casona de esa emblemática esquina, merced a un acuerdo con los titulares del inmueble, "amigos nuestros de toda la vida".
Los empresarios son los actuales dueños de Nomade (Alvear y Salta) y juntos llevan más de 30 años dedicados a explotar negocios afines, como boliches, bares y cantinas. Al recorrer el inmueble se los nota emocionados, como aquellos industriales que van mostrando las bondades de su fábrica. "Queremos darle a Rosario un lugar que hoy no tiene", asevera Spagnolo, que en 2018 saltó a la fama por regalarle una fiesta a dos quinceañeras estafadas.
"Crema" funcionará de jueves a sábados, desde el horario de la cena hasta el cierre del horario nocturno (alrededor de las 4:30). En la primera parte habrá mesas que atenderán unos 125 cubiertos, con una propuesta gastronómica que sus responsables definen como "sofisticada" y "moderna". La idea es que el mobiliario quede a un lado después de la medianoche, momento en el que la música se transforme en la protagonista.
"Como máximo va a haber 200 personas bailando", aseguran los empresarios, que saben que en los años del Bar del Mar los conflictos con los vecinos fueron moneda corriente. Ante la consulta de este medio, respondieron que realizaron "todas las inversiones que el lugar necesitaba para asegurar una excelente convivencia", fundamentalmente en materia de insonorización (por ejemplo, se colocaron vidrios dobles en las aberturas).
Otra diferencia sustancial respecto de su etapa anterior residirá en la música. Hasta que cerró durante la pandemia, el lugar solía recibir DJ´s que pasaban electrónica durante toda la noche. Ahora, la idea es mostrar un abanico más amplio, que incluya tanto hits comerciales como electro pop.
"Vimos una oportunidad. Desde hace mucho tiempo teníamos vista esta esquina y creemos que va a ser un éxito", explican los empresarios, que aseguran que ya tienen todas las mesas reservadas para la noche que puedan inaugurar. La fecha definitiva depende de que concluyan con unos arreglos finales, al tiempo que esperan la visita de los inspectores municipales para renovar la habilitación que tiene el lugar.
Revivir la noche
Mientras dialoga con La Capital, Spagnolo recuerda sus primeros tiempos como empresario de la noche. Asevera que durante la década de 1990 la actividad tuvo un pico, con más de 50 boliches funcionando en diversos puntos de Rosario. Esa cantidad se redujo a menos de 10, en tiempos donde la diversión de los jóvenes hoy está más diversificada.
"Queremos darle a Rosario un lugar que hoy no tiene", repite Spagnolo, que supo conducir la cámara local de confiterías bailables. En 2018 el empresario ganó lugar en la agenda por regalar a dos jóvenes su fiesta de quince, luego de que sus padres fueran engañados por un salón de fiestas ubicado en Presidente Perón al 6800.