El dólar blue despertó la semana pasada y apareció el fantasma de una corrida cambiaria. Sin embargo, el alza de la divisa norteamericana en el mercado informal no duró muchas ruedas. El gobierno nacional, a través del Banco Central, salió a moderar el movimiento. "Lo que se ve estos días es que hay intervención del gobierno en el mercado cambiario, cosa extraña dado su perfil anti intervencionista”, explicó el economista y especialista en mercados Federico Fiscella.
En un mercado tensionado Fiscella explicó que los dólares financieros fueron los que más movimiento generaron en los últimos días. “El MEP para liquidación local y el Contado con Liquidación, que es el que se utiliza para comercio exterior, habían empezado a marcar un recalentamiento, ya que no aparece el dinero de la liquidación de la soja y eso es llamativo a la altura del año en la que estamos", detalló. La consecuencia es un menor volumen operado en el mercado en el mayorista oficial y una menor acumulación de reservas por parte del Banco Central.
"En las ruedas diarias del mercado mayoristas el lunes se movieron menos de 200 millones de dólares, mientras que cuando aparece la cosecha gruesa son unos 800 millones o mil millones en algunas ruedas y eso le permite al Centrar a lo mejor acumular unos 300 millones de dólares en una rueda, no 50 millones”, indicó al tiempo que agregó que desde el gobierno nacional se plantea que no hay una corrida porque "no está entregando reservas el Banco Central”.
Frente este cambio de escenario, en las últimas jornadas apareció un actor a querer ganar la pulseada. Para Fiscella no puede ser otro que el gobierno nacional. “Uno sabe que es el Banco Central porque es el único que podría tener tal nivel de oferta, particularmente el lunes estaba comprando los bonos contra dólares para mantener el precio", señaló. Por ejemplo, el lunes había un millón de títulos. "Nadie pone una oferta de compra de un millón de títulos de un solo tirón, pareciera que nada cambió desde la administración de Pesce”, manifestó en referencia al presidente del Banco Central durante la gestión de Alberto Fernández.
El valor del dólar
Fiscella dijo que esa intervención “permitió mover al dólar, sacarlo de $ 1.300 donde venía lanzado fuertemente el viernes pasado hacia 1.200 y pico al dólar MEP y algo más arriba el dolor financiero”.
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El problema es que "el Banco Central tiene poco para seguir operando que es muy poco, ya que recibió en ese sentido una herencia complicada de la administración anterior, que usó a fondo la cartera de bonos del Banco Central de los bonos y le entregó prácticamente por nada”.
Y que la economía real no ayuda a cambiar las expectativas. “Desde la economía real no se ve ni remotamente el rebote que plantea la administración de Milei, esto va para largo y me da la sensación de que muchísimos elementos están atados a la recesión, si saliéramos de la recesión el gobierno viviría presiones por otros lugares, la propia inercia lo empujaría a no poder seguir mostrando un número a la baja de la inflación”, explicó.
La economía real vs. financiera
El analista consideró que “es medio insostenible que que las finanzas muestren una foto mientras la economía real te muestra otra”.
“Hoy todo es finanzas, incluso dentro del debate económico se discute sobre finanzas pero es un subproducto de la economía real. Yo no puedo pretender generar valor desde cambiar dinero por dinero y que no provenga nada de lo productivo. No puedo pretender que los sectores que me empujen sean los sectores que lo único que hacen es cambiar un bien por otro, es decir no agregan nada a lo ya construido. A la parte que sí agrega no le veo un movimiento de rebote para nada”, advirtió.
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Para Fiscella el ministro de Economía, Luis Caputo, está ganando tiempo “que es básicamente lo que se hace en finanzas cuando tenés problemas, cuando no tenés fondos que vengan de la economía real” y genera un título por otro, hace movimientos contables entre el Banco Central y el Tesoro o baja de tasa de interés para hacer frente a los próximos vencimientos de deuda de junio, julio y agosto. En tanto, aunque consideró que Caputo es “bastante hábil” para manejar a los bancos y a los grandes fondos institucionales que tienen Argentina para que le vayan renovando deuda, advirtió que “es muy frágil todo” y el famoso revote en V no se divisa. Además, “todo se vuelve socialmente insostenible”.