El hombre acusado de violar a su hija de 12 años y de dejarla embarazada en la localidad de Garibaldi permanecerá en prisión preventiva. Así lo determinó el juez Martín Torres en la audiencia de medida cautelares celebrada este viernes en los tribunales de la capital provincial.
El caso cobró notoriedad ya que la niña víctima de los abusos, que tenía turno para interrumpir el embarazo en el Hospital Iturraspe de Santa Fe, no se presentó y no se supo de su paradero hasta que fue encontrada en una casa de la organización Grávida, donde estaba alojada.
El hombre acusado, identificado como Gustavo Miguel A., fue imputado por el delito de abuso sexual agravado por el vínculo y la convivencia, y promoción a la corrupción de menores agravada por la edad de la víctima, el vínculo, la guarda y la convivencia.
La investigación del abuso quedó en manos de la Unidad de Violencia de Género del MPA, a cargo de la fiscal Alejandra Del Río Ayala.
Mientras tanto, la Justicia aguarda que tanto la madre como la niña estén en condiciones de declarar para poder contar qué fue lo que sucedió el lunes cuando tenían turno para someterse al aborto y no se presentaron. En base a esa declaración es que se analizará si se inicia o no una investigación penal sobre la ONG Grávida, de orientación católica.
En la audiencia, la fiscal Del Río Ayala dijo que tomó contacto con la causa el lunes, tras la desaparición de la menor y de su mamá cuando debían presentarse en el Iturraspe para interrumpir el embarazo que cursa la niña (producto de los abusos de su propio padre, ahora imputado y encerrado). La fiscal detalló en la audiencia que la menor se encuentra en estado delicado, hospitalizada y se le están realizando estudios médicos que serán incorporados a la causa.
La representante del MPA recordó que el hombre tenía denuncias previas por violencia de género contra la mamá de la víctima, con quien convivió hasta junio de 2022. La denuncia por violación a la niña fue radicada el 19 de diciembre. El abusador fue detenido el lunes pasado, e imputado el miércoles.
"Segunda opinión"
El médico obstetra Raúl Dalla Fontana fue quien proporcionó asesoramiento en nombre de Grávida a la nena de 12 años que fue abusada por su padre y por la que su familia pidió la interrupción de su embarazo. Esta entidad tomó contacto con la niña luego de que la atendieran en el hospital Jaime Ferré de Rafaela. Dalla Fontana dejó claro que su consejo médico fue que no había para la nena riesgo biológico para continuar la gestación y que su planteo personal es contrario a interrumpirla.
"Me llamó la institución Grávida para tratar con asesoramiento médico determinados casos que se dan de embarazadas que tienen conflictividad con su embarazo y que desean interrumpirlo. Ellos le brindan contención y asesoramiento gratuito por supuesto. En este caso me pidieron, porque la familia así se lo había requerido, que yo asesorara desde el punto de vista médico de acuerdo a los datos que obraban en estudios incipientes que se le habían hecho a la niña", dijo Dalla Fontana.
El obstetra contó al programa Todos en La Ocho que participó el sábado de una conversación por videollamada con la familia de la niña. "Estaban la mamá, la niña y otro familiar. Evalué los estudios y brindé mi opinión médica. No adopté ningún tipo de presión. La familia me refirió lo que le habían dicho en los efectores de salud, no los médicos, sino, por lo que me dicen, asistentes sociales. A partir de ello les di una segunda opinión que era contrapuesta con lo que les decían ellos", sostuvo.
Según el criterio del gobierno provincial, expresado por la secretaria de Niñez, Patricia Chialvo, la acción de los integrantes de Grávida claramente no fue de persuasión, sino de interferencia hacia el procedimiento que fue a solicitar el sábado en el hospital de Rafaela. La nena tenía programado un aborto legal y seguro en el Hospital Iturraspe de Santa Fe pero no se presentó.
Dalla Fontana afirmó que la nena tenía un embarazo de 23 semanas con una ecografía hecha. "Todos los análisis estaban normales. Mi sugerencia fue completar eso con un estudio para las infecciones, y hacer una ecografía más morfológica detallada que da los datos anatómicos del bebé. Para eso había que trasladarla a Santa Fe. Eso fue lo que yo sugerí. Con respecto al riesgo, tomando la edad, dejando de lado el hecho de la violación, sabemos que en la adolescencia extrema entre 11 y 15 años está aumentado, pero el riesgo biológico en esta causa de ninguna manera tiene la importancia para sugerir interrumpir el embarazo. En el efector le dijeron que tenía alto riesgo de muerte. Desde mi punto de vista esa es una información falsa", opinó.
Respecto de la violencia sufrida por la nena y el estrago subjetivo de llegar al alumbramiento, el médico dijo que "lo que pasó es una aberración, pero son las cosas que pasan en este mundo. Ocurrió el hecho y después tenemos que ver cuál es la mejor solución. Después decide la familia. No los funcionarios ni los médicos. Que decidan ellos pero con información fidedigna y no sesgada. Ese es mi punto de vista", cerró el profesional.