Salud

La medicina tradicional china consigue cada vez mayor aceptación

Acupuntura, digitopuntura y otras técnicas milenarias son utilizadas por gente que aspira a tratamientos más naturales. Con más de 5 mil años de historia, sus técnicas se imponen con fuerza en Occidente y Rosario sigue esa tendencia.

Miércoles 06 de Agosto de 2014

La medicina tradicional china, un sistema de salud que tiene 5 mil años, consigue cada vez más aceptación en Occidente, y Rosario sigue esa tendencia. Tanto, que en la Facultad de Ciencias Médicas de la UNR hay año tras años más inscriptos en el curso de posgrado en Acupuntura y hasta se está planificando un posgrado en Medicina Tradicional China. A la vez, se está extendiendo su uso en la salud pública.

En el hospital Roque Sáenz Peña, por ejemplo, existe un consultorio donde se trabaja con Medicina Tradicional y Natural y particularmente con acupuntura. En el Cemar, de San Luis y Balcarce, funciona también un espacio terapéutico destinado especialmente a los trabajadores de la salud en el que se practica la acupuntura (la herramienta más difundida en occidente de la medicina tradicional china, que utiliza agujas) y se desarrollan técnicas de movimiento corporal basadas en gimnasia de origen oriental.

También hay médicos y terapeutas que ofrecen estas prácticas en distintos centros de salud públicos de la ciudad.

Los primeros médicos acupuntores formados en el país lo hicieron en Buenos Aires hace 60 años. La Sociedad Argentina de Acupuntura es la primera de Latinoamérica. Desde hace años en Rosario se puede acceder a la formación profesional tanto en la facultad como en escuelas e institutos. La capacitación no está reconocida como una especialidad aunque los acupuntores esperan que con el tiempo, y el aumento de la demanda, suceda.

Si bien la medicina tradicional china es un conjunto de prácticas médicas, la que más se extendió en occidente es la acupuntura. Sus uso más frecuente es el alivio de dolores agudos o crónicos, particularmente los provenientes de problemas reumáticos, artrosis y otras dolencias del sistema locomotor como también los dolores de cabeza.

Los pacientes también la buscan para mejorar malestares funcionales relacionados con el tracto digestivo como las gastritis, úlceras, hemorroides y para dejar de fumar.

Otro grupo importante es el que se acerca a la acupuntura para manejar mejor el estrés, tratar trastornos de ansiedad y alcanzar un poco más de armonía en la vida cotidiana.

La digitopuntura (presión con los dedos) es otra técnica que se ha desplegado en esta parte del mundo. La moxibustión (uso de calor en ciertos puntos del cuerpo), la utilización de ventosas y la actividad física como el Chikung y Tai Chi también tienen muchos adeptos.

La Capital habló con los médicos acupuntores Matías Alegrini y Guillermo Ezcurra sobre los beneficios de estas técnicas y el por qué de la mayor aceptación tanto en ámbitos académicos como en instituciones médicas y entre la población.

Para Alegrini la explicación está centrada en el modo en el que la medicina tradicional china concibe al paciente y al rol que le asigna en el marco de un tratamiento, más allá de las ventajas del alivio puntual de ciertos síntomas. "Este sistema de salud propone una búsqueda del equilibrio, tanto interior como exterior. Lo que se intenta es encontrar aquello que nos está desequilibrando, detectar si es el ritmo de vida, si son presiones que estamos soportando, si son los hábitos de alimentación, si es poco descanso y mucha actividad, más allá del dolor o malestar puntual que es el que lleva a la persona al consultorio. Necesariamente implica tomar conciencia en el que uno se encuentra y del proceso de salud /enfermedad del que se es parte. Creo que el principal cambio respecto de lo que estamos acostumbrados (la medicina moderna) es que para la medicina tradicional el paciente tiene una participación clave en su recuperación. Además, a partir del motivo por el que consultó podrá tener otros resultados, no sólo en lo sintomático sino en su calidad de vida”.

   La consulta más prolongada —dura generalmente una hora—, la relación médico paciente que es más cercana justamente por el contacto corporal y la duración de las sesiones, una tendencia a buscar estilos de vida más saludables y terapias más naturales sumarían puntos para que más gente se vuelque a este tipo de opciones terapéuticas.
  Guillermo Ezcurra, aclara que la medicina tradicional china no está reñida con las prácticas médicas occidentales: “No podemos ni queremos negar los beneficios de la medicina moderna que ha sabido dar buenas respuestas a problemas de salud; no vamos a dudar de sus alcances. Lo que creo que se intenta establecer es una convivencia de ambos sistemas y una complementación. En muchos casos, la acupuntura, por ejemplo, sirve como complemento o coadyuvante de tratamientos médicos con fármacos”.

   “Sin menospreciar el conocimiento científico, creo que este modo de entender la medicina es más artesanal y justamente es lo que me sedujo personalmente como terapeuta”, enfatiza el médico.
  Ezcurra, al igual que Alegrini, eligió esta formación ya en sus años de estudiante. “Creo en que se pueden hacer muchas cosas por el autocuidado de la salud, como paciente y como médico, y en esa búsqueda, desde que estaba transitando la facultad, apareció esta opción como válida. En su momento es cierto que era visto como algo mucho más raro que ahora y estimo que lo habrá sido muchísimo más para los primeros médicos que se dedicaban a la digitopuntura o acupuntura”, señaló. Actualmente, sólo de la Facultad de Ciencias Médicas de la UNR egresan una veintena de médicos acupuntores todos los años.

   ¿Cuál es el perfil del paciente que hoy busca este camino para resolver o minimizar su problema de salud? Ambos médicos coinciden en que son más las mujeres que los hombres (pero también es cierto que es la mujer la que se ocupa más de los temas de salud en el seno familiar), que hay un porcentaje importante de adultos mayores que llegan por dolores crónicos y que se están acercando cada vez más personas jóvenes que no quieren tomar tanta medicación y que tanto desde el punto de vista de la alimentación, la actividad física y el estilo de vida en general buscan opciones más naturales.
  Alegrini señala que en la mayoría de los casos “llegan al consultorio del médico acupuntor personas que han transitado por muchos otros espacios médicos, que vienen cargados con una bolsa de estudios, tomografías, radiografías, que padecen desde hace mucho tiempo ciertos malestares y no han encontrado una respuesta satisfactoria”.

   Este sistema milenario interpreta que la mente y el cuerpo forman parte de un todo, por eso, dicen los médicos, detrás de cada dolencia física hay una causa o consecuencia en lo emocional que no debe pasarse por alto. “Las problemáticas de dolor, los procesos dolorosos crónicos o agudos, el reumatismo, la artrosis, pueden aparecer como el síntoma o signo, pero la responsabilidad del profesional es guiar a la persona para que pueda interpretar y entender qué otras cosas le están sucediendo. Lo mismo con los broncoespasmos, los problemas digestivos, los trastornos urinarios, hay que animarse a buscar más allá y ver esos dolores ocultos”, detallan.
  “Para la medicina tradicional china un patrón de disarmonía que se manifiesta no tiene una disociación entre lo orgánico y lo psíquico”, puntualiza Ezcurra.

   Los médicos destacan que es cada vez mayor y más variada la población que se acerca a este modo de entender los padecimientos humanos. Por el momento las obras sociales o empresas de medicina prepaga no reconocen estas prácticas (no están nomencladas) pero estiman que es sólo cuestión de tiempo como ha sucedido con otras terapias.
  “Se puede ganar en calidad de vida y eso está más al alcance de lo que muchos imaginan. A veces es sólo cuestión de detenerse en lo que nos está pasando y elegir un camino más cercano a lo preventivo, a la toma de conciencia sobre nuestra mente y nuestro cuerpo, haciéndonos más cargo de aquello que nos sucede”, reflexionan los médicos.

Qué dice la OMS

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) la acupuntura puede ser utilizada para tratar algunas de las siguentes enfermedades, síntomas o afecciones: reacciones adversas a la radioterapia y quimioterapia; rinitis alérgica; cólico biliar; dolores reumáticos; depresión; dismenorrea, primaria; úlcera péptica, gastritis aguda y crónica, y espasmos gastrícos; dolor facial; dolor de cabeza; hipertensión; dolor en el cuello; dolores relacionados con problemas odontológicos; dolor posoperatorio.

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