Politica

Seisas: "Pablo Javkin me sacó el prejuicio sobre la política"

Licenciado en Comunicación Social (UNR). Coordinador de la Unidad de Respuesta Vecinal de Rosario. Precandidato a concejal por el Frente Amplio Progresista (FAP)

Martes 07 de Septiembre de 2021

Después de dejar el prime time de la televisión rosarina y un breve paso por la gestión que llama “las inferiores para ser concejal”, Ciro Seisas debuta este domingo en la primera división de la política local. Al frente de la lista de Pablo Javkin en la interna del Frente Amplio Progresista, el periodista plantea que si votan a su lista "le dan más fuerza" al intendente, desliza que un sector del socialismo quiere que “la mesa sea más chica” y advierte que las armas del municipio contra la inseguridad “son de alcance limitado”.

—¿Por qué decidió dar el salto a la política?

—Fue una sucesión de situaciones personales y profesionales, pero lo me impulsó a tomar la decisión, que había pensado para más adelante, fue sentirme identificado con Pablo, una persona a la que conozco hace mucho tiempo, a la que le tengo confianza y me sacó el prejuicio sobre la política. El día que tomó el megáfono y ordenó a los jubilados para que no se mezclaran con los que cobran el IFE fue un punto de quiebre, vi algo que no después no volví a ver en ningún otro dirigente a nivel nacional o provincial. Yo sigo siendo periodista, nada más que uso la curiosidad y la escucha activa para otras cosas, para tener capacidad de recepción de demandas. Yo llamé a Pablo para sumarme y él me llamó para trabajar en un área que se llama Unidad de Respuesta Vecinal y es como una especie de inferiores para ser concejal: tomamos los reclamos que le dejan a él en sus redes sociales, los clasificamos, tomamos los que son de resolución relativamente simple y los vamos resolviendo. Yo mismo he llamado a los vecinos, los he ido a visitar personalmente después de que hicieron la poda o el arreglo de veredas.

—Siguiendo con la metáfora futbolística, ¿hubo equipos que intentaron ficharlo?

—Antes sí, cuando trabajaba en el canal varias formaciones políticas me llamaron a ver si me interesaba participar en política, pero no me convencía la forma de hacer política de esos que me convocaban.

"Sigo siendo periodista, nada más que uso la curiosidad y la escucha activa para recibir las demandas de la gente" "Sigo siendo periodista, nada más que uso la curiosidad y la escucha activa para recibir las demandas de la gente"

—¿Y qué es lo que la atrae de la construcción política de Javkin?

—Por un lado su cercanía con la gente: es un dirigente político pero camina por la calle como un ciudadano más. Hace dos años la gente lo eligió para que triunfara en la interna —en la que le ganó con dos escarbadientes a un gobierno muy establecido— y después para que sea el intendente de la ciudad porque vieron lo mismo que yo. Quiero que se entienda que si nos votan a la lista que encabezo, Arriba Rosario, lo están votando a él, le están dando más fuerza. Lo otro es que construye: dijo que venía a unir y está haciendo eso. Se nota en su grupo de trabajo, en cómo trabaja en los barrios con las vecinales. Es antigrieta, igual que yo. Por ahí te tenés que comer que te digan tibio, pero estoy por la unión, por el camino más largo. Es una posición muy rosarina también.

https://twitter.com/Ciro6as/status/1434681270345273346

—Al igual que Javkin hace dos años, le toca competir contra el socialismo, ¿cuáles son las diferencias con las otras listas del Frente Progresista?

—Los tres que compiten con nosotros son personas experimentadas en el Concejo y, en el caso de Verónica (Irizar) y Miguel (Cappiello) también en gestión. Yo tengo una experiencia muy breve en gestión, pero tengo una llegada con la gente que me la dio quienes eligieron ver el programa en el que yo trabajé durante diez años. Eso es algo que me piden que no pierda, el mano a mano.

—El Frente atraviesa un proceso de reconfiguración de los liderazgos. Dijo en una entrevista que Javkin está llamado a ser el nuevo Miguel Lifschitz y eso generó chispazos con el PS.

—Me equivoqué, lo que quise decir es que representa un liderazgo que trasciende a Rosario. Javkin está llamado a ser Javkin en otro rol, que posiblemente no sea sólo en la ciudad de Rosario. Hoy está acá y le queda medio mandato.

"Javkin representa un liderazgo que trasciende a Rosario" "Javkin representa un liderazgo que trasciende a Rosario"

—¿Lo ve en 2023 buscando la Gobernación o la reelección como intendente?

—Eso lo más preciso sería que te conteste él (se ríe) porque no puedo hablar en su nombre. Capacidad y ganas no le faltan, pero creo que él se propone cumplir con lo que dijo que iba a hacer. Veremos que se puede lograr en dos años, que además en la Argentina es una eternidad, pueden cambiar muchas cosas. Nadie esperaba que ocurriera lo que ocurrió con la partida de Lifschitz, que lamentamos todos. Obviamente eso también aceleró todo este proceso.

—¿Al socialismo le cuesta metabolizar el nuevo escenario?

—Hablar en términos totalizantes de una fuerza se genera el riesgo de equivocarte o hacer una evaluación apresurada. Hay referentes del socialismo que impusieron una mirada de cerrar y que la mesa sea más chica, ahí empezó el desgaste. Otros no, como Rubén Giustiniani, que forma parte de nuestra propuesta de senadores nacionales con María Eugenia Schmuck, que tienen un grado mayor de apertura. Creo que Lifschitz quería y buscaba eso, y fue lo que terminó ocurriendo al final. De todas maneras no quiero hablar de una interna que no conozco, de la cual no participé, porque sé que puede caer antipático.

"Hay referentes del socialismo que quieren que la mesa sea más chica" "Hay referentes del socialismo que quieren que la mesa sea más chica"

—¿Cuáles son las principales iniciativas que le gustaría llevar al Concejo?

—Los grandes ejes son la educación, el trabajo, las instituciones deportivas y el río. Tenemos un proyecto en alianza con la UNR para armar equipos socioeducativos de acompañamiento para ir a buscar a los pibes casa por casa y reconectarlos con la escuela; la pandemia nos dejó una catástrofe educativa. Esa es una herramienta para darle un poco de pelea al crimen organizado y abrirle la cabeza a los pibes. También hay proyectos para el primer empleo y otro para incentivar la inversión en peatonales y galerías, que tiene dos objetivos: revitalizar el centro y darle trabajo al que tiene más de cuarenta años y que es muy difícil que se reinserte en el mercado laboral. Por otro lado, queremos darles herramientas a los más de cien clubes de barrio que cerraron en Rosario, son un actor fundamental para el tejido social. Y con respecto al río quiero destacar un proyecto, que es la formación de un grupo de brigadistas voluntarios, que esté en contacto con la Prefectura, para cuidar el medio ambiente pero también para concientizar de que el disfrute debe ser responsable.

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Seisas sostiene que el liderazgo del alcalde rosarino trasciende a la ciudad. Foto: Celina Mutti Lovera/La Capital

—Para los rosarinos la principal preocupación es la inseguridad. El gobierno local es el más cercano, pero el que menos herramientas tiene, ¿tienen miedo de que empiecen a pagar el costo, como le pasó al socialismo?

—Ese miedo no lo tenemos porque lo estamos pagando igual. Como periodista, sé cómo funciona: el Concejo es al primer lugar al que van a golpear la puerta los vecinos. En todos los barrios me encuentro con esa demanda: hagan algo por la seguridad. Necesitamos que nos cuiden más, ojalá haya voluntad por parte de los otros gobiernos de colaborar con Rosario. Como autoridades locales se pueden hacer cosas, pero son de alcance limitado. Por ejemplo, se puede contribuir con información: tenemos más o menos 360 cámaras, la idea es triplicar ese número e integrarlas con el sistema provincial, para que se pueda dar esa información al 911. También se pueden sumar botones de pánico en los espacios públicos y los tótems de los parquímetros, y extender el sistema de alarma comunitaria de vecinos. También el cambio respecto a la ex guardia urbana va a aportar un granito de arena, se les va a asignar un rol más activo en contacto con los vecinos y la policía.

—¿Cree que el gobierno provincial tiene un poco descuidada a Rosario?

—Hace lo que puede, no creo que sea por mala voluntad. Evidentemente en materia de seguridad y violencia organizada no ha dado con la clave, como no la dio ningún otro gobierno. Si miramos hacia atrás, las pacificaciones se dieron de la mano de las fuerzas federales. Lo que necesitamos es inteligencia criminal, que se corte el flujo del dinero y que se involucre la Justicia federal. Desde el crimen del Fantasma Paz en 2012 para acá, con todo lo que pasó, la estructura judicial federal sigue siendo la misma, y es imperdonable.

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