El Covid-19 transformó la vida cotidiana y el mundo del trabajo no salió ileso. Desde marzo del año pasado, palabras como teletrabajo, protocolos y burbujas se instalaron definitivamente en los ambientes laborales, tanto como la incertidumbre frente a la suspensión de actividades o la reducción de turnos. Después de más de un año signado por la pandemia, el desafío de recuperar fuentes laborales y mantener el poder adquisitivo del salario, diezmado por la inflación, marca la agenda de las organizaciones sindicales en esta nueva ola de la pandemia.
En la previa al Día del Trabajador, gremialistas locales reflexionan sobre el futuro que avizoran una vez superada la crisis sanitaria y la necesidad de buscar estrategias colectivas para construir políticas de bienestar que sean efectivas para trabajadores y trabajadoras. Mientras tanto, reclaman por mejores condiciones de trabajo, acceso a las vacunas y salarios.
La primera ola de la pandemia golpeó con dureza al empleo. De acuerdo a datos del Indec, la desocupación en el Gran Rosario durante el cuarto trimestre del año pasado ascendió al 13,6%, fue la segunda más alta del país. La nueva ola de Covid-19 pone en vilo a la recuperación de la economía y en esa coyuntura se debaten los gremios locales.
"Nuestra perspectiva es recuperar la actividad que teníamos y perdimos, no sólo por la pandemia sino por las políticas del gobierno anterior que castigaron a la industria y tuvieron como consecuencia la pérdida de puestos de trabajo. Y al mismo tiempo que se recobra la actividad normal, recuperar el poder adquisitivo que tenía el trabajador metalúrgico", señala Antonio Donello, secretario General de la seccional Rosario de la Unión Obrera metalúrgica.
Un tema que preocupa por estos días a los dirigentes gremiales es cuidar el contagio dentro de grandes fábricas y pequeños establecimientos. "Si no respetamos las normas, no cuidarnos a los trabajadores, va a repercutir en la producción, porque estamos notando que los contagios se están expandiendo", advierte y concluye que "tenemos que mantener los puestos de trabajo, porque ya hemos recuperado muchos de los perdidos y queremos seguir en este camino. Eso no depende del gremio, ni de las empresas, sino de los planes económicos, de la inflación y también de la misma pandemia, de que la sociedad tome conciencia de que hay que cuidarse".
La secretaria General de la Asociación Bancaria Rosario, Analía Ratner, considera que el segundo año de la pandemia encuentra al mundo laboral atravesado por una crisis sanitaria que a nivel mundial afecta a las economías de todos los países. "En este sentido consideramos fundamentales las medidas de asistencia que se han llevado adelante para sostener las fuentes laborales y los puestos de trabajo, pero sobre todo las políticas que priorizan el cuidado de la salud por sobre la economía", explica.
Los cambios que introduce la tecnología a la actividad bancaria avanzaron en este último año de manera acelerada, "pero esto tiene que acompañar el trabajo de las personas porque la tecnología no puede reemplazar a los compañeros", advierte y considera que es necesario "apuntar al sostenimiento de los puestos de trabajo y, sobre todo, al poder adquisitivo del salario de la calse trabajadora".
Los esenciales
Para el líder del Sindicato Municipal, Antonio Ratner, recuperar puestos de trabajo y mejorar la situación de los trabajadores son los dos desafíos que plantean estos tiempos. "Como dirigente sindical, y como uno más del mundo del trabajo, uno aspira a reabrir puestos de trabajo, mejorar la producción y la situación de los trabajadores. Es necesario detener esta inflación galopante, paradejar que pensar que solamente tenemos que correr detrás del proceso inflacionario”.
El dirigente del gremio que cuenta entre sus afiliados a unos 5 mil trabajadores de la salud destacó la tarea desarrollada durante la pandemia en siete hospitales y 52 centros de de salud. "Como gremio de servicios, estuvimos atentos a lo que necesitó la población en materia de atención de la salud, acercándonos a las necesidades de los vecinos a través de los trabajadores de Desarrollo Social, de las áreas de Higiene y de Control. Desde la calle recreativa hasta el calendario del parque Independencia, todo esto es atendido por empleados municipales", reflexiona.
"Nosotros salimos a la calle aún en los momentos más complicados de esta pandemia", suma Marcelo Andrada, referente del Sindicato de Recolectores y señala que este año la preocupación por la salud de los trabajadores resulta prioritaria. "Tenemos una gran preocupación por la suba de contagios de Covid dentro del gremio, por eso estamos reclamando para que nos incluyan en los calendarios de vacunación contra el coronavirus porque se vienen meses muy fríos y no queremos estar peleando para conseguir una cama para los compañeros", explica.
Poner el cuerpo
El secretario general de la Asociación de Trabajadores de la Sanidad Rosario, Marcelo Liparelli, apunta que este 1º de Mayo encuentra a enfermeros, camilleros y empleados de sanatorios y clínicas "en una situación muy difícil, con trabajadores muy cansados física y psicológicamente", por eso reclama que la sociedad tome conciencia para que cese el crecimiento de la suba de contagios.
"Esperamos que el trabajo sea reconocido, como siempre y de la mejor manera, que no es más que la dignificación del trabajador a través del salario y las condiciones de trabajo" que es donde se refleja el "reconocimiento de los empresarios, del Estado y de toda la sociedad".
El 2020 también fue un año intenso para los docentes que no sólo cambiaron aulas por computadoras para garantizar la continuidad de las actividades escolares, sino que además tejieron estrategias para recuperar el contacto con los estudiantes que no pudieron sostener la virtualidad. Un año después _dice la secretaria provincial de Amsafé Rosario, Sonia Alesso_ el resto sigue siendo "cómo sostener la educación en un momento tan complejo de la pandemia y cómo sostener el cuidado de las y los docentes y nuestros estudiantes en toda la provincia, porque tiene que ver con el cuidado de la salud como prioridad y también con garantizar el derecho de la educación de niños y niñas".
En ese contexto, desde la docencia se advierte además una fuerte preocupación por el aumento de los precios, "es necesario que se tomen medidas para bajar la inflación y ampliar las políticas de cuidados de precios para que la corrida inflacionaria no afecte al salario", apunta; pero también por el crecimiento de la pobreza en las familias de los sectores populares. "Se necesitan políticas públicas que refuercen la cuestión alimentaria para resguardar a los sectores populares en este momento tan difícil", concluye.