La Justicia secuestró ayer un vehículo en el cual, según un testigo, habría sido
trasladado Jorge Julio López el día de su desaparición. El vehículo fue hallado en un inmueble de
la localidad bonaerense de Pehuajó, cuyo propietario es un policía bonaerense retirado.
Así lo informaron fuentes cercanas a la causa, quienes indicaron que también se
realizaron allanamientos en Mar del Plata y Pehuajó, en domicilios pertenecientes a un ex policía
cercano al represor Miguel Osvaldo Etchecolatz —condenado a reclusión perpetua por
genocidio— y de quien López fue víctima y acusador.
En el domicilio de Pehuajó fue hallado un vehículo en el que, según un testigo,
habría sido llevado López cuando desapareció el 18 de septiembre de 2006, cuando iba a asistir a
una de las últimas jornadas del juicio a Etchecolatz, en La Plata.
En las próximas horas, el rodado será sometido a pericias para determinar si
efectivamente pudo haber sido usado para ese fin.
Fuentes del caso informaron que efectivos de la Policía Federal realizaron dos
allanamientos conjuntos, uno en Pehuajó y el otro en el barrio San Jacinto, cerca del Faro, al sur
de Mar del Plata, donde se requisó una vivienda y se tomaron fotos de otro automóvil. Precisamente,
se especulaba en las últimas horas con el posible secuestro de un segundo rodado, también en la
mira de los detectives.
Las comisiones policiales trabajaron bajo las órdenes del juez federal platense
Arnaldo Corazza, quien libró exhortos a sus colegas en turno de Mar del Plata y Junín para allanar
los domicilios, que pertenecen a un policía retirado "del círculo más intimo" de Etchecolatz.
No se brindaron las identidades del policía dueño de esas propiedades ni del
testigo que lo vinculó meses atrás durante su declaración ante el juez, cuando dijo que en ese
rodado podrían haber trasladado a López durante su secuestro y posterior desaparición.
Según la fuente, este testigo acercó la pista de los policías allegados a
Etchecolatz como los probables autores del secuestro de López.
Durante los últimos días de diciembre, el juez Corazza también había ordenado un
peritaje en la casa del albañil desaparecido, en el barrio platense Los Hornos. En ese marco, el
magistrado recorrió las ocho cuadras hasta una estación de Edelap, por donde se supone que transitó
López, entre las 9 y las 10.45 del día en que fue visto por última vez, cuando se dirigía a
escuchar los alegatos en el juicio a Etchecolatz.
La abogada Guadalupe Godoy, de la organización de derechos humanos "Justicia
Ya!" y representante de la familia de López, indicó que los allanamientos en la búsqueda de ese
auto se dispusieron para "no dejar que se escape ningún elemento que pueda llevarnos hasta la
verdad de qué es lo que pasó".
López, quien al momento de su desaparición tenía 77 años, fue preso de la última
dictadura y víctima de Etchecolatz, a quien denunció por el cautiverio y los tormentos que padeció.
La acusación del albañil fue fundamental en el proceso al ex oficial de la Bonaerense. A fines de
2006 el Tribunal Oral Federal 1 de La Plata condenó a Etchecolatz a cadena perpetua, al hallarlo
culpable de crímenes de lesa humanidad que los jueces enmarcaron en un genocidio.