Referentes de distintos partidos políticos, principalmente de la oposición, rechazaron el decreto de necesidad y urgencia (DNU) del presidente Javier Milei que prohíbe la entrada o permite la expulsión de extranjeros de la Argentina en caso de que éstos promuevan insultos u ofensas en contra del país o ultrajen los símbolos patrios.
El presidente de la UCR nacional, Leonel Chiarella, cuestionó en duros términos el DNU. El intendente de Venado Tuerto afirmó que la modificación de la ley de migraciones “es inconstitucional” ya que “no hay ni necesidad ni urgencia”. Por ese motivo, manifestó que el Congreso nacional “debe rechazarlo expresamente”.
Asimismo, criticó la decisión de la Casa Rosada al señalar que va en contra de una posición histórica. “La Argentina se hizo grande cuando abrió sus brazos a nuestros abuelos que llegaron desde diferentes países para desarrollar nuestra Nación”, dijo en un posteo en sus redes sociales.
Para el radical, la soberanía nacional “se defiende cuidando el patrimonio de los argentinos e integrando a la comunidad sin divisiones innecesarias”, en un claro mensaje hacia la política de apertura y desregulación de Milei y a sus recurrentes agresiones hacia la oposición.
Más reacciones
Maximiliano Ferraro, de la Coalición Cívica (CC), dijo: “Mientras se envuelven en la albiceleste para un anuncio, muchas de las políticas que promueven no son más que espectáculos nacionalistas y expulsivos”.
“El mayor símbolo que tenemos, nuestra soberanía, se defiende protegiendo nuestros recursos y fortaleciendo nuestras instituciones”, añadió.
En esa línea, Florencia Carignano sostuvo que, “si todos los países hiciesen esto”, el presidente “no podría entrar en varios”. Y enumeró a Brasil, Chile, México, El Vaticano, España, Colombia, China y Venezuela.
“Lo irónico del DNU que acaba de sacar el gobierno es que sea justo un gobierno que hace de los mensajes del odio una política de Estado”, señaló la diputada peronista por Santa Fe.
El exsenador nacional Esteban Bullrich (PRO) también mostró su preocupación ante el documento e ironizó sobre el accionar de un presidente que se asumía como “el faro de la libertad de occidente” y firma un decreto “para echar o no permitir la entrada al país de personas por sus opiniones en contra de la Argentina”. Y sentenció: “Es la estupidez más grande de 2026”.
La exministra de Seguridad de la Nación Sabina Frederic cuestionó "cómo y quién realizará el análisis y la distinción" entre un tipo de discurso que manifieste odio de otro que no.
Y advirtió que el decreto establece que "no se puede encuadrar dentro de esos mensajes de odio expresiones de disenso ideológico, de crítica política, académica o ciudadana".