Policiales

"Va quedando claro que lo del policía santafesino fue una defensa legítima"

El abogado Alejandro Pérez Moreno representa a Claudio Blaser, el ex jefe de la comisaría de Villa Cañás juzgado en Córdoba acusado de asesinar a un hombre al que adjudicaba una secuencia de robos en su jurisdicción en el sur provincial. El profesional se dice convencido de que en la fase oral del trámite...

Lunes 29 de Junio de 2009

El abogado Alejandro Pérez Moreno representa a Claudio Blaser, el ex jefe de la comisaría de Villa Cañás juzgado en Córdoba acusado de asesinar a un hombre al que adjudicaba una secuencia de robos en su jurisdicción en el sur provincial. El profesional se dice convencido de que en la fase oral del trámite se está demostrando que su cliente no mató con intención sino para defenderse. Que las pericias no revelan nada que revalide la idea de homicidio calificado —la imputación con la que llegó al juicio por jurados— y que si el oficial de la policía santafesina resulta condenado deberá serlo, a lo sumo, por exceso en la legítima defensa.

A partir de hoy el juicio seguirá con la presentación en la audiencia de testigos que ya desfavorecieron a Blazer. Se trata de testigos que hablan de la ejecución sumaria de Víctor Hugo Moyano, el hombre al que Blaser fue a buscar hasta la capital mediterránea atribuyéndole el liderazgo de una banda que asaltó casas en Villa Cañás.

El 31 de mayo de 2007 a las 7 de la mañana Blaser, junto a un oficial santafesino y seis policías de Robos y Hurtos de Córdoba, llegaron a la casa de Moyano, un ex jugador de Instituto de Córdoba y entonces empleado de un supermercado. Los recibió la madre quien pidió a Moyano que fuera hasta la vivienda porque lo citaban. Al llegar, según la instrucción, Blaser lo mató de un disparo en el cuello antes de que bajara de su Fiat Duna.

"En el juicio oral los testimonios van perfilando que Blaser actuó en legítima defensa. A lo sumo podrá haber existido un exceso en esa legítima defensa. Nunca un homicidio agravado. La secuencia probada del hecho define que en tres segundos a Moyano le dieron la voz de alto, él les tiró el auto encima y entonces hubo dos disparos: uno de un policía de Córdoba y otro del subcomisario Blaser en dirección al vehículo que es el que mata a Moyano", dijo a LaCapital Pérez Moreno.

Para remontar. Hubo planteos que desfavorecieron a Blazer. Una gran cantidad de testigos hablaron de una ejecución sumaria e incluso el fiscal calificó el hecho como homicidio agravado y no legítima defensa. "Los elementos que se incorporan en el proceso oral clarifican la situación inicial en el sentido de que en mi cliente no hubo intención de matar sino de defenderse", plantea el abogado. Lo que surgió en el trámite instructorio, no obstante, señalaba que el arma hallada en el auto de Moyano había sido plantada a fin de justificar la idea de resistencia armada. "Está acreditado que fue secuestrada un arma del habitáculo del vehículo de Moyano", repuso Pérez Moreno.

La controversia no cesa. El abogado querellante, Marcelo Guitman, plantea que la prueba científica pericial demuestra que el arma secuestrada del interior del auto no tiene huellas de la víctima, de lo que se desprende que no la esgrimió, y que fue colocada para favorecer al acusado. "La pericia dice en realidad que los rastros dactilares no son suficientes a los fines de determinar inequívocamente quién portó el arma. Eso no significa que no lo haya hecho. Puede ser que la manipulación no haya dejado huellas claras", retruca el defensor.

Hubo 16 testigos en la instrucción que definieron que el hecho se pareció más a una ejecución que a un acto defensivo. Vecinos que identificaron a Blaser como el único que tiró. "La legítima defensa no es sólo cuando me disparan sino también puede darse si me intentan embestir con el auto. El vehículo entonces es un arma. Los policías cordobeses estaban al lado de Blaser, vieron la acción claramente y declararon en favor de su colega santafesino", enfatizó Pérez Moreno.

¿No es posible, como dice la querella, que los policías cordobeses hayan estado protegiendo corporativamente a su camarada al declarar en su favor? "¿Y por qué razón policías de la sección Inteligencia Criminal de Córdoba, que es la más galardonada del interior del país, habrían de jugarse por un colega imputado de un delito al que apenas conocían y al que tal vez no volverían a ver en su vida?" También puede pensarse que el fiscal y el juez que elevaron el caso a juicio oral por homicidio calificado y no por una defensa legítima tuvieron elementos para hacerlo. Para el abogado las cosas se esbozan de otro modo. "Lo que se da hasta ahora en el juicio oral favorece a mi cliente de manera inmodificable".

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