Fabricio Javier Fregoni, el chico de 17 años que el pasado 20 de agosto quedó
paralítico después de recibir un balazo policial por la espalda, no tendría mérito alguno para ser
imputado en la causa que investiga el oscuro episodio. Así lo determinó la jueza de Menores que
investiga la actuación del joven al momento del hecho. La magistrada entendió que las pruebas
reunidas permiten deducir que el adolescente no tenía armas en su poder y no enfrentó a los
uniformados. En ese marco, el juez que estudia el desempeño de los policías dirigió la
reconstrucción del hecho con la finalidad de determinar si la herida que dejó en silla de ruedas al
menor fue o no el final de un intercambio de disparos.
Sin la presencia de los policías imputados y de su abogado defensor, el juez de
Instrucción Jorge Eldo Juárez condujo la noche del jueves la reconstrucción del ataque a Fregoni,
quien recibió un disparo que le perforó los pulmones, el esófago y le dañó severamente la médula
ósea. Fabricio quedó paralítico mientras que dos de los policías involucrados fueron detenidos.
Tres causas. Como el sumario hecho por la misma policía afirmó que Fabricio iba
armado —dice que en el lugar donde cayó herido había un revólver calibre 38— se
abrieron tres causas. Una está en manos del juez Juárez, quien imputó a los uniformados lesiones
gravísimas dolosas agravadas y falsedad ideológica. En ese contexto el más complicado de los
policías es el agente Alejandro A., de 23 años y con sólo 14 meses de actividad en la fuerza, quien
habría hecho el disparo. Junto a él iba el cabo Hernando V., y también podría verse salpicado otro
agente, Sergio Martín C., quien firmó el acta del procedimiento en la que consta que el menor
estaba armado.
El otro expediente judicial está en poder de la jueza de Menores Gabriela Sansó
por el supuesto abuso de armas, resistencia a la autoridad y portación ilegal de armas en la que
habría incurrido Fregoni. Además, el juez Correccional Héctor Osvaldo Núñez Cartelle investiga si
los uniformados incumplimeron los deberes de funcionario público.
Sin méritos. Fuentes judiciales indicaron ayer que "la jueza Sansó ordenó el
archivo de la causa abierta sobre Fregoni". Esto quiere decir que, para ella, "no existen méritos
para tener a Fregoni como imputado. Pero esa sentencia no está firme y pasó a fiscalía. Ahora el
expediente quedó en manos de la fiscal Elida Rivoira, quien trabaja en ambos casos y tiene la
potestad de apelar la medida. Caso contrario será archivado.
La lectura de esta medida es que para la Justicia de Menores Fregoni no empuñaba
un arma sino que le fue plantada por los policías. Eso complica seriamente la posición de los
uniformados. "En el caso de que la investigación que lleva adelante el juez Juárez determine que no
existió falsedad ideológica sobre el acta preventiva —es decir que Fregoni sí estaba
armado— se reabrirá la causa en Menores", se indicó.
Reconstrucción. El jueves por la noche el Pasaje 1829 (Biedma al 6000), lugar
donde el miércoles 20 de agosto fue baleado Fregoni, se llenó de gente extraña para el barrio
Hipotecario. Para realizar la reconstrucción del hecho, el juez Juárez pidió que la seguridad del
lugar estuviera en manos de Gendarmería Nacional. Quien además prestó sus peritos. También
estuvieron efectivos de la división Judiciales de la policía rosarina, la fiscal Rivoira y el
propio magistrado. Además estuvieron los familiares del menor herido.
Pero lo más notorio fue la ausencia de los imputados y su abogado defensor.
"Argumentaron que no estaban dadas las medidas de seguridad para hacerse presentes", indicó una
fuente tribunalicia.
La medida fue filmada y fotografiada. Se extendió desde las 22 hasta pasada la
medianoche y no hubo incidentes. En base a los dichos de cinco testigos —dos de ellos fueron
presentados a último momento en el lugar por los familiares de Fregoni— se reconstruyó el
episodio en el que terminó malherido Fabricio. Según pudo conocerse, ninguno de los testigos pudo
ver toda la secuencia. Pero lo que contaron complicó la posición que sostienen los uniformados. "La
medida se dio en un marco de mucho respeto", indicó Luis Fregoni, papá de Fabricio.
"Algunos policías tuvieron que hacer de dobles para llevar adelante la medida en
base a lo que relataban los testigos. Nosotros estamos más que conformes con la actuación del juez,
quien demostró ser muy puntilloso. Preguntó mucho y dio espacio para que los testigos pudieran
hablar", dijo el papá del pibe herido.
Luis contó que su hijo esperaba anoche ser dado de alta del Hospital de
Emergencias Clemente Alvarez y que realizará la rehabilitación en el Instituto de Lucha
Antipoliomielítica y Rehabilitación del Lisiado de Rosario (Ilar).