Policiales

"Una broca vieja" pudo ser el móvil de un crimen en una estación de GNC

La viuda de Cristian Serrano recordó el momento previo al crimen del muchacho de 22 años ocurrido el domingo en Uriburu y Flammarión.

Martes 19 de Junio de 2018

Cristian Gabriel Serrano, un hombre de 27 años conocido en la zona de barrio Tiro Suizo, murió la noche del domingo luego de que dos personas a quienes conocía y con las que, según sus familiares, tenía "una vieja bronca", le dispararan tres tiros en el pecho como consecuencia de una discusión y posterior pelea a trompadas. Al momento del hecho Serrano estaba junto a su mujer, su padre y su hija de seis meses en una estación de servicio de Uriburu y el pasaje Vuelta de Obligado, a escasos 50 metros de Flammarión, que corre paralela a las vías.

Horas después del hecho fue demorado un joven junto a un auto similar al vehículo en el que se desplazaban los agresores, un Ford Sierra blanco. En principio el sospechoso dijo no tener nada que ver con lo ocurrido y si bien fue demorado, fuentes judiciales indicaron que podría ser imputado por encubrimiento ya que se estableció que no era el autor del hecho, investigado por el fiscal de Homicidios Luis Schiappa Pietra.

Rápido

"Tuvimos suerte de que nos entregaran el cuerpo rápido", dijo un familiar ayer a la tarde en la casa velatoria de Salta y Francia, donde el único servicio fúnebre era el de Serrano. Milagros, la joven viuda de Cristian, estaba en la puerta de la funeraria acompañada por familiares y contó como fue el momento de la pelea que terminó a los tiros.

"Estábamos en la chata, una Hilux, con Cristian y el padre, que es discapacitado y tiene las piernas amputadas. Cuando llegamos a la estación de servicio ahí estaba cargando nafta un pibe que Cristian conocía y el padre de él, en un Ford Sierra blanco, y nos encararon", contó la viuda.

"Yo le dije «vamos Cristian», pero él se bajó de la chata y me dijo: «Vos quedate arriba o andate con la nena, dejá». Cuando se bajó se agarraron a las piñas. Tenían una bronca vieja, de hace más de cuatro años, y yo empecé a gritar para que pararan. Pero uno de los dos, no sé si el padre o el hijo, sacó una pistola y empezó a tirar", recordó con la frialdad del dolor inmediato.

Fuentes allegadas a la investigación indicaron que el hecho ocurrió alrededor de las 20.50 cuando la víctima recibió varios tiros por parte de otro hombre con quien al parecer habría discutido en la estación de servicio de GNC de Uriburu y Flammarión. Indicaron que Serrano fue trasladado por familiares hasta el Hospital Roque Sáenz Peña, donde le diagnosticaron muerte por tres balas en el tórax. En el lugar se secuestraron cinco vainas servidas y un plomo aplastado en el piso y no se descartaba que se hayan usado dos armas.

El auto de los agresores, un Ford Sierra blanco, estaba estacionado junto a un surtidor de GNC cuando llegó a la estación Cristian con su familia. En ese sentido, unas horas después —alrededor de las 0.30— en la intersección de Alvear y Savio efectivos del Comando Radioeléctrico encontraron un auto de similares características al denunciado y que aparecía en los registros fílmicos de la estación.

Junto al auto se encontraba un joven de 22 años que fue interrogado por los efectivos, al suponer que podría ser el joven que estaba junto a su padre al momento de la agresión. Sin embargo, al preguntarle si el auto era suyo el muchacho contestó que no, que "abrió el auto porque encontró las llaves tiradas a metros del lugar".

El fiscal Schiappa Pietra ordenó la demora del joven, identificado como Miguel Angel P., y su traslado a seccional 15ª junto al rodado. Luego el joven fue desvinculado al menos de la mortal agresión, pero fuentes judiciales no descartaban que fuera imputado de encubrimiento.

Conocidos

Según trascendió los atacantes están identificados, ya que también son conocidos en el barrio. Una vecina de Tiro Suizo comentaba ayer al pasar: "El pibe es muy conocido y los que le tiraron también, pero yo no me meto en la vida de los demás, ellos sabrán por qué pasó esto".

Serrano vivía en un barrio Fonavi de Corrientes al 4900 y cuando llegó el cronista LaCapital al lugar fue recibido por un vecino que aseguró que la familia no estaba en la casa, mientras hablaba nervioso por su celular y era observado por dos muchachos muy jóvenes junto a una moto y a una distancia prudente, como si controlaran los movimientos de la zona.

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