La madrugada del lunes Juan Jesús Godoy, de 39 años, fue baleado mientras estaba con amigos y familiares en la puerta de una casa de barrio Ludueña y horas después, a las 14.30 del lunes, falleció en el Hospital de Emergencias convirtiéndose en la primera víctima de homicidios en 2017. El hombre estaba en compañía de Jessica Amalia P. y Rolando Ariel C., quien también resultó herido de bala, en tanto la mujer salió ilesa del demencial ataque que autores desconocidos perpetraron desde un vehículo que los sobrevivientes dijeron sería "un Peugeot 207 o 307".
Jessica, de 30 años, es pareja de Rolando C., de 40, y prima hermana de Godoy. Cuando vio pasar el auto mencionado frenta a su casa de calle Liniers, sólo pudo divisar a "unas tres o cuatro personas" arriba y enseguida escuchó las detonaciones. Entonces se tiró al piso, hacia un costado, y salvó su vida. En tanto, Godoy y Rolando C. corrieron unos pocos metros en dirección a la puerta de la vivienda pero las balas no les dieron tiempo e impactaron sobre ellos.
Godoy recibió tres disparos en el abdomen y otros tres en las piernas; su primo político fue alcanzado por dos proyectiles: uno en el tórax y otro en el hombro izquierdo. Luego de las estampidas y los gritos pidiendo ayuda Jessica buscó a un vecino que vive enfrente de su casa y le pidió que llevara al hospital Carrasco a los heridos. Después de las primeras atenciones, Rolando C. fue trasladado al hospital Centenario y Godoy al Hospital de Emergencias.
A las 2.25 del 2 de enero el móvil 3 del Sistema Integrado de Salud (Sies) llegó con Godoy al Heca. Allí intentaron operarlo pero fue derivado a la sala de terapia intensiva a la espera de que se compense y doce horas después, a las 14.25, falleció.
Godoy vivía en Granadero Baigorria y según la policía su prontuario registra como antecedentes causas menores y una condena por robo calificado en 2001, que cumplió en 2006.
En tanto, personal del hospital Centenario que atendió a Rolando Ariel C. determinó que sus heridas eran de gravedad y quedó internado bajo pronóstico reservado.
Según fuentes policiales, un testigo del ataque sostuvo que "el auto no se sabe qué era, parecía un Peugeot 207 o 307 y los tipos fueron muy rápidos. Así como llegaron desaparecieron por calle Liniers. Parecían personas jóvenes pero todo fue muy confuso".
En declaraciones a la policía, Jessica dijo desconocer a las personas que iban en al auto y no saber por qué les dispararon. Ella sólo presentaba raspones ocasionados por tirarse al piso para evitar las balas. Las actuaciones recayeron en la seccional 12ª y la Fiscalía en turno a cargo de Ademar Bianchini, quien comenzó la investigación junto a la Policía de Investigaciones (PDI).