Policiales

Un crimen que tiene olor a venganza por el incómodo lastre familiar

Lucas Salazar tenía 30 años y sus dos hermanos están presos por un crimen. Su muerte se inscribe en una saga iniciada tras la muerte de Claudio "Pájaro" Cantero

Domingo 24 de Marzo de 2019

La saga de tres crímenes registrada el viernes en Rosario elevó a 37 el número de homicidios dolosos en el departamento Rosario en lo que va de 2019. El último de ellos, anunciado en la edición de este diario ayer, da tela para cortar y tiene olor a venganza. Se trata de la muerte de Lucas Zalazar, de 30 años, acribillado a balazos en calle Rosario y Pasaje 6 de Villa Gobernador Gálvez. La víctima fue identificada como hermano de Claudio "Polo" Zalazar y Osvaldo "Popito" Zalazar, sindicados como lugartenientes de Luis "Pollo" Bassi, ex líder de la barra brava de Newell's y absuelto en su condición de instigador en el juicio oral y público que se sustanció por el crimen de Claudio "Pájaro" Cantero, el líder de Los Monos ejecutado en mayo de 2013.

La datos preliminares que con el correr de las horas fueron plasmados en los partes oficiales de la Unidad Regional II y la Fiscalía, indicaron que Lucas vivía en Guido Spano al 1900 con su familia. Un rato antes de las 20 del viernes, según indicó la madre de la víctima, pasaron desconocidos encapuchados a bordo de un Chevrolet Meriva y preguntaron por él, pero no estaba.

Ese fue el presagio del ataque letal. El hombre finalmente fue encontrado y acribillado por una ráfaga de disparos a unas 15 cuadras de su vivienda. Según la Brigada de Homicidios de la Policía de Investigaciones (PDI), los médicos constataron que había fallecido en el lugar por al menos tres heridas en la cráneo y otra en el tórax.

El fiscal Florentino Malaponte, a cargo de la pesquisa, ordenó medidas de rigor en la escena del crimen, como buscar registros de cámaras de seguridad, testimonios y rastros. Luego del trabajo del Gabinete Criminalístico de la PDI se hallaron entre 10 y 15 vainas servidas que fueron enviadas a peritar para determinar el calibre de las mismas.

Hermanos tras las rejas

En la vida de los Zalazar existen hitos delictivos que no se pueden pasar por alto para contextualizar el crimen de Lucas. En febrero de 2017 los hermanos Claudio Antonio "Polo" Zalazar, de 31 años; y Osvaldo Maximiliano "Popito" Zalazar, de 23, detenidos desde dos años antes, fueron condenados en un juicio abreviado a 12 años de prisión por un homicidio, un intento de asesinato y tres asaltos a camiones cargados con garrafas en Villa Gobernador Gálvez y Pueblo Esther.

En esa instancia los hermanos admitieron su culpabilidad como coautores del homicidio de Aldo Acosta, de 58 años y padre de Norma Acosta, la mujer que había denunciado públicamente al "Pollo" Bassi de ordenar el incendio intencional de la alcaidía de Jefatura en el que murió su ex pareja, Miguel "Japo" Saboldi, el 12 de abril de 2013.

La investigación del homicidio de Aldo Acosta expuso vínculos entre los Zalazar y miembros de la familia Bassi. Y esa relación quedó también en evidencia en el juicio por el crimen de Claudio "Pájaro" Cantero, ocurrido el 26 de mayo de 2013 frente a un boliche de Villa Gobernador Gálvez. Ese homicidio desató un reguero de sangre que parece no tener fin, pero que ya suma por los menos doce muertos bajo el signo de la venganza.

Desde el crimen del "Pájaro"

Luego estar cuatro meses prófugo, Bassi se entregó a la Justicia en julio de 2014. El juez de Instrucción Juan Andrés Donnola lo procesó (bajo el viejo sistema escrito) como instigador del crimen de Cantero. Como autores materiales fueron acusados Facundo "Macaco" Muñoz y Milton Damario. A "Popito" Zalazar le endilgaron proveer las armas para el homicidio.

Sin embargo, el 29 de marzo de 2017 un tribunal absolvió a todos por el beneficio de la duda, aunque siguen presos purgando penas por otros delitos. En el caso del "Pollo" y "Macaco" fueron condenados a 16 y 14 años como autores del homicidio de Juan Pablo Colasso, cometido el 16 de noviembre de 2012 en Villa Gobernador Gálvez.

Y como una serie policial de ajustes y venganzas interminable, Bassi padeció el rigor del navegar en el mundo del hampa. Y antes de que se entregara a la Justicia, en menos de un año le mataron a su padre y a dos hermanos.

El 31 de diciembre de 2013 mataron a Leonardo, de 36 años, que fue ultimado a balazos en el interior de la remisería familiar cuando un sicario se hizo pasar como cliente. En febrero de 2014, Maximiliano, de 34 años, fue ejecutado a tiros mientras arreglaba un camión estacionado frente al local de Chile al 2000 de Villa Gobernador Gálvez.

Finalmente el 22 de octubre de 2014 acribillaron de ocho balazos al padre del "Pollo", Luis Angel Bassi, que fue sorprendido desprevenido mientras estaba sentado frente a la remisería. La víctima había denunciado varias veces en Tribunales que ese sería su destino. Con él parecía cerrarse el capítulo de los ajustes contra el "Pollo". Pero no fue así.

El plan de venganza tenía reservados otros nombres vinculado a Bassi. El pasado sábado 2 de marzo las víctimas fueron Eduardo Cisneros, de 70 años, suegro del "Pollo"; y su concubina, Gloria Larrea, de 56. Fueron asesinados mientras tomaban mates en el patio de la vivienda que ocupaban en Isola al 300 bis, en el Fonavi del Parque del Mercado de Rosario.

Aunque la investigación sobre el crimen de Lucas Zalazar recién comienza y las hipótesis sobre las motivaciones son una incógnita, el final de su vida, como el de otras víctimas, emerge como resultado de un incómodo lastre familiar.

Los dos hermanos de Lucas Salazar están presos por el homicidio de Aldo Acosta y el robo de tres camiones de garrafas

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