Tres hombres oriundos del sur santafesino fueron apresados junto a otras tres
personas acusados de asesinar a un policía cordobés que intentó impedir el robo de cereales que
estaba cometiendo la banda en un campo cercano a la localidad de Vicuña Mackena, en el sur de
Córdoba. Sin embargo, las primeras pericias indican que la bala que mató al agente fue disparada
por otro de los uniformados que participó del procedimiento.
Todo empezó a las 2.30 de ayer en la estancia Chara Dos, en cercanías de la
mencionada población ubicada a 300 kilómetros de la capital mediterránea, cuando unos 15 policías
cercaron a la banda que robaba cereales y agroquímicos.
Entonces se desencadenó un tiroteo en medio de la oscuridad que concluyó cuando
uno de los efectivos resultó gravemente herido mientras que tres de los maleantes eran
detenidos.
El policía fue derivado a un hospital de Vicuña Mackena pero falleció como
consecuencia de la herida recibida. Los voceros lo identificaron como el suboficial Carlos Alberto
Miranda, de 48 años, quien tenía puesto un chaleco antibalas pero murió porque un proyectil le
ingresó por la axila.
Mientras las primeras pericias indican que esa bala se corresponde con las armas
oficiales utilizadas por los policías, Franco Miranda, hijo del suboficial asesinado, contó que los
jefes de la fuerza le aseguraron que su padre había muerto "por el accionar de los delincuentes",
que utilizaron un fusil Fal con balas de punta perforante,
La banda. Respecto de los asaltantes detenidos en el mismo campo, la policía los
identificó como José Luis Fruteros, de 58 años y oriundo de Venado Tuerto; Roberto Córdoba, de 43,
de la misma ciudad santafesina; y Luis Alberto Correa, de 38 años y afincado en Rufino. En su
poder, dijeron las fuentes, se secuestraron armas, un camión y una camioneta en la que pensaban
llevarse el botín.
En tanto, al menos otros seis integrantes de la banda de asaltantes escaparon
aunque durante la mañana de ayer tres sospechosos del hecho fueron apresados e identificados como
Darío Flores, de 32 años; Adolfo Villanueva, de 20; y un adolescente de 17 años, todos ellos
afincados en Vicuña Makenna.
La investigación del hecho quedó a cargo del fiscal de Instrucción de Río Cuarto
Javier Di Santo, quien viajó al lugar del hecho para realizar las primeras pericias.