POLICIALES

Tras permanecer prófugo una década cayó uno de los asesinos de Rocío Gómez

Hernán Facundo Lazo fue hallado en la localidad bonaerense de Chiclana. Por el femicidio ya había sido condenado su hermano y un cómplice

Sábado 07 de Agosto de 2021

Rocío Daiana Gómez tenía 17 años y un bebé de 14 meses cuando el 25 de febrero de 2011 se fue de la casa de sus padres en el barrio Norte de San Lorenzo. Al día siguiente la adolescente llamó a Norma, su madre, para que le acercara la moto que habían comprado hasta la casa de quien era su pareja, Juan José “Pijuán” Lazo. El hombre tenía una pequeña granja en el barrio La Cerámica y dijo que le iba a comprar la moto para ayudarla con la mala situación económica que atravesaban. La mujer cumplió con el pedido y con Fernando, su concubino, fueron hasta esa vivienda.

El 26 de febrero de 2011, cuando Norma y Fernando llegaron a la casa y granja que Pijúan tenía en Valle Hermoso al 1200 recibieron un buen trato por parte de Lazo, su hermano Hernán Facundo y un tercer hombre que estaba en el lugar y fue identificado como Jonatan Raúl “Joni” Vargas. Pero cuando la mujer quiso hablar con su hija, a quien vio con la cabeza rapada y atada con cintas de embalar, y trató de acercarse a su nieto, la situación cambió. Pijúan sacó un arma de fuego y le empezó a gritar a Norma. Cuando su pareja intentó intervenir, le pegaron un culatazo en la cabeza y le colocaron una bolsa de nailon para ahogarlo mientras a ella la obligaban a firmar los boletos de compra venta de dos motos de la familia. Luego abusaron sexualmente de ella y su hija y finalmente los echaron no sin antes amenazarlos de muerte si contaban lo sucedido.

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Allí empezó el calvario de Norma y su familia que nada más supieron de Rocío y su bebé hasta agosto de aquel año y que debieron mudarse del barrio Norte de San Lorenzo donde vivían a la provincia de Buenos Aires por temor a represalias y allí hicieron la denuncia de lo ocurrido.

La búsqueda de Rocío y de su bebé no tuvo novedades hasta el 8 de mayo de 2011, cuando el pequeño apareció abandonado y a salvo en un descampado de San Nicolás. Tres meses más tarde, el 13 de agosto se hallaron los restos de Rocío enterrados en un pozo tapado con cal en una casa abandonada de Martín Fierro al 600, en La Florida, que Pijuán había alquilado para poner un bar. Cuatro días después su negocio de Valle Hermoso al 1200 fue incendiado y saqueado.

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El 22 de septiembre de 2011 Pijúan fue apresado en un comedor comunitario de Granadero Baigorria donde se estaba aguantando. Según dijo la policía, estaba tomando mates con Joni, también acusado por Norma como uno de sus agresores. La detención la hizo la policía de San Lorenzo, que previamente había hallado en una casa de Capitán Bermúdez una de las dos motos que Norma había denunciado como robadas por Lazo y sus cómplices.

En noviembre de ese año la entonces jueza de Instrucción María Laura Sabatier procesó a Lazo y Vargas, así como a otras seis personas a quienes imputó de encubrimiento. En tanto, Hernán Facundo Lazo, un hermano de Pijuán también acusado por las víctimas continuó prófugo hasta el miércoles pasado.

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Meses después la imputación contra Lazo fue atenuada por la Cámara Penal, que revocó lo referido al abuso sexual contra Rocío y Norma ya que para los camaristas no había pruebas al respecto. Finalmente el ex juez de Sentencia Julio César García confirmó la sentencia y destacó como determinantes los relatos de Norma y su concubino, víctimas de lesiones, amenazas y robo por parte de Lazo y sus cómplices. Sobre el crimen de Rocío, el magistrado le atribuyó a Pijuán los delitos de privación ilegítima de libertad doblemente agravada por el uso de violencia, amenazas o venganza y por el uso de armas de fuego en dos hechos, así como el robo calificado por el uso de arma de fuego, lesiones y homicidio simple, además de la tenencia ilegítima de un arma de guerra y le impuso una pena de 15 años de cárcel. A Joni Vargas, en tanto, le dio 7 años y medio de prisión por privación ilegítima de libertad doblemente agravada, robo calificado y lesiones.

En el mismo juicio recibieron penas de dos años de prisión condicional Albana Morales, Jorgelina Sosa, Joana Aneleyn Vargas y Mónica Mabel Morales por encubrimiento agravado por tratarse el delito precedente de uno especialmente grave.

Ahora el que seguirá el camino de la Justicia es quien pudo permanecer prófugo una década, Hernán Facundo José Lazo, el hermano de Pijúan que el miércoles fue localizado en Chiclana, a 18 kilómetros de la localidad bonaerense de Pehuajó y a 400 kilómetros de Rosario.

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