Policiales

Capturan en Baigorria al acusado por matar y descuartizar a una joven

Juan José Lazo era buscado por la desaparición de Rocío Gómez, de 17 años, a quien suponen sin vida. Lo atraparon en Baigorria. El cuerpo que se cree de Rocío fue hallado en la zona norte hace 40 días.

Viernes 23 de Septiembre de 2011

En un comedor comunitario del barrio Los Robles, en el noroeste de Granadero Baigorria, fue detenido ayer Juan José Lazo, el hombre de 40 años con orden de captura por la desaparición de Rocío Daiana Gómez, la chica de 17 años a la que se presume fallecida, pero con el estatus de desaparecida desde el 27 de febrero pasado. El 13 de agosto fueron hallados restos humanos enterrados en una construcción abandonada del barrio La Florida en la que Lazo supo tener un bar. La jueza de Instrucción María Laura Sabatier, quien instruye la pesquisa, espera que se completen los peritajes que determinaran si se trata, o no, del cuerpo de Rocío.

Junto a Lazo fueron detenidos otros cuatro individuos. Uno de ellos, de 43 años, fue señalado por los vecinos como un puntero político del Frente para la Victoria y su hijo, de 20 años, mencionado varias veces por Norma, la madre de Rocío, como una de las personas que la agredieron el día que desapareció su hija.

Hasta Pijuan, como apodan a Juan José Lazo, los efectivos de la Unidad Regional XVII de San Lorenzo llegaron ayer por la mañana al allanar una vivienda de Capitán Bermúdez. En ese casa encontraron una de las motos, una Motomel 110 negra, que Norma Gómez denunció le habían robado Pijuan y sus allegados el 27 de febrero pasado en una granja y almacén de Valle Hermoso al 1200. Ese negocio, hoy abandonado, fue saqueado y destruido el 17 de agosto, cuatro días después de que aparecieran los restos humanos en Martín Fierro al 600.

Comedor sin comida. Al ser consultada respecto sobre la moto secuestrada, la mujer que atendió a los policías en la vivienda respondió: "Me la dio mi papá". Su "papá" es Raúl V., de 43 años, que regentea un comedor comunitario en calle 12 al 2300, en barrio Los Robles de Baigorria, y que, por lo que contaron los vecinos, responde al FPV. "El comedor es una fachada. Hace cinco o seis años que no funciona. Esto es más un aguantadero que un comedor comunitario", comentó, indignada una doña del barrio.

Cerca de las 9.30, efectivos de la Tropa de Operaciones Especiales (TOE) y de la Agrupación Unidades Especiales de San Lorenzo ingresaron al comedor que, por ironía, se llama "Mi refugio". En la cocina mateaban Pijuan y Raúl Jonathan V., alías Jony, hijo del operador político. De acuerdo a fuentes policiales, Pijuan intentó agarrar una pistola calibre 9 milímetros pero fue desalentado. El arma estaba cargada con 11 proyectiles, cinco de ellos de punta hueca.

Hernán Lazo, hermano de Juan José, sobre el que también pesa una orden de captura, no estaba en el lugar y se mantiene prófugo.

Estremecedor. El relato de la desaparición de Rocío Gómez, en boca de Norma, su mamá, es espeluznante. Norma, Pijuan y Rocío tenían una relación de toda la vida. La mujer vivió durante años en Valle Hermoso al 1200, entre los barrios Alberdi y La Cerámica. Frente a su casa vivía Pijuan, quien tenía almacén. Rocío, madre de un hijo de casi dos años, primero trabajó en el almacén de Lazo y luego mantuvo una relación sentimental de varios meses hasta que se separaron.

La relación entre Lazo y Rocío se recompuso el 25 de febrero pasado, cuando él la invitó a ir de shopping junto a su hijito. La chica se comunicó con su madre, que residía en San Lorenzo, un día después y le pidió que le llevara su moto porque Pijuan la quería comprar. El 27, Norma y su concubino llevaron dos motos hasta Valle Hermoso al 1200 y ahí, según denunciaron, fueron golpeados, abusaron sexualmente de ella y privados de su libertad. Esa fue la última vez que vieron con vida a Rocío. Su hijo Kevin también desapareció. Norma denunció a los hermanos Lazo por robo calificado, privación ilegítima de la libertad, lesiones y abuso de armas.

El domingo 8 de mayo el hijo de Rocío fue hallado sano y salvó en un descampado de 1º de Mayo y Ugarte, en San Nicolás. Entre sus ropas tenía su DNI y desde entonces quedó bajo la custodia de su abuela. Ante el temor de que la joven hubiese caído en una red de trata de personas, además de la jueza de Instrucción Sabatier tomó intervención la Defensoría del Pueblo de Santa Fe, el Centro de Asistencia Judicial (CAJ) y el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la provincia.

La cronología de esta historia continuó con la aparición de restos humanos enterrados en una casa de Martín Fierro al 600 el 13 de agosto y cuatro días después, el saqueo y la destrucción de la granja de Lazo en calle Valle Hermoso. A partir de ese momento, los hermanos Lazo y sus allegados se transformaron en una presencia fantasmal. Norma y varios vecinos del barrio coincidieron en que Pijuan se había rapado y estaba buscando a los que le quemaron el negocio.

La pista de Lazo. La jueza Sabatier le dio intervención a la policía de San Lorenzo. Tras investigar tres domicilios en La Cerámica y un dato de que el buscado se movía por el noroeste de Granadero Baigorria, ayer realizaron un allanamiento en Lisandro de la Torre al 300 de Capitán Bermúdez. Ahí vive Bonifacio Lino T., de 73 años, y Aldana M., de 23. En ese lugar encontraron una Motomel 110 color negra. La misma que había denunciado como robada Norma Gómez el 27 de febrero.

Aldana M. dijo que esa moto se la había entregado su padre, Raúl V., quien tiene un comedor comunitario en calle 12 al 2300 de Granadero Baigorria.

Al llegar al barrio Los Robles de Baigorria, vigilantes de la TOE y de San Lorenzo se toparon con el cartel del comedor comunitario "Mi refugio" y el jardín de infantes "Pimpollito". En la vereda hay una frondosa vegetación y una escultura ubicada al lado de un tronco usado como asiento.

“El comedor y el jardincito hace cinco o seis años que no funcionan. Raúl lo que hizo ahí fue armar un aguantadero en el que hay de todo. El dice que compra y vende autos, pero hay otras cosas que investigar en ese lugar”, explicó una vecina del barrio.
  Ella también recordó dos crímenes que sucedieron este año en las inmediaciones de esa cuadra. El de Miguel Angel López, un pescador de 24 años al que ejecutaron de un balazo en la cabeza en una humilde casa el 16 de marzo; y el de Brian Gómez, un chico de 15 años asesinado a los tiros en una presunta pelea entre bandas callejeras ligadas al narco, el pasado 20 de abril.

La detención. Al entrar a “Mi refugio”, los efectivos se toparon con Pijuan, quien no había modificado su apariencia, y el apodado Jony, quien vive en una casa construida en el fondo del local, tomando mates junto con el referente político del comedor.
  Pijuan no tuvo tiempo a nada. Le secuestraron una pistola calibre 9 milímetros con numeración y cargada con once proyectiles, una decena de celulares y un par de decenas de chips, dos teléfonos Nextel y unos 2.500 pesos en efectivo. Todo lo que rodeaba al comedor y la casa del fondo hacía a la idea de que el dueño del lugar compraba y vendía vehículos: cuatro chatas marca Ford y Peugeot, dos camiones y una rural VW desvencijada.
  “A Pijuan se lo veía seguido por acá. Cuando en el diario salieron sus fotos se guardó un poco. Para el Día del Niño (el 21 de agosto) acá estuvieron los dos: Juan José y Hernán”, comentó otra vecina. “Acá hay mucho para investigar si quieren”, agregó.
  A las 12.10 Pijuan, vestido totalmente de azul francia y con su cara tapada por una gorra de lana al tono, fue subido a una camioneta de la TOE y conducido a la Jefatura de San Lorenzo, donde confluyeron los cinco detenidos. La jueza Sabatier ordenó que quedaran presos e incomunicados. l

Un crimen hace cinco años

En el antiguo comedor comunitario de Baigorria donde detuvieron a Lazo hace cinco años asesinaron a José María Villarruel, 45 años, barra brava de Rosario Central, que supo ser la mano derecha del también asesinado Sergio Cabezón Enriotti.
  El miércoles 4 de octubre de 2006 Villarruel le dijo a su pareja que se iba a dormir y la mujer se fue a hacer compras. Las crónicas policiales de la época indicaron que Villarruel vivía en calle 12 al 2300, en el mismo lugar donde hoy se levanta el comedor “Mi refugio”. Cuando la mujer regresó, Villarruel estaba sobre la cama con un balazo en la cabeza. El 11 de octubre murió.

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