Un matrimonio con hijas pequeñas afincado en el barrio Gráfico, en la zona oeste de la ciudad, pasó cinco minutos de terror el lunes a la noche cuando llegaba a su casa de Magaldi al 8400. En esas circunstancias tres delincuentes con armas de fuego aprovecharon la oscuridad de la noche y recurrieron al factor sorpresa para apoderarse del auto familiar que poco más tarde apareció abandonado en un descampado cercano a la autopista a Córdoba.
El hecho ocurrió el lunes a la medianoche cuando Pablo y Silvina llegaban a su casa en un Cirtroën Picasso gris con su dos hijas mellizas de 7 años, después de asistir al cumpleaños de un sobrino. Como las niñas estaban dormidas, el conductor subió el auto a la vereda antes de entrarlo a la cochera y lo dejó en marcha mientras bajaba a sus hijas y las llevaba al interior de la casa.
"Entramos a una de las nenas y cuando vinimos a buscar a la otra, que estaba dormida, aparecieron de golpe dos muchachos jóvenes con un arma de fuego, con un caño largo, y después una chica con una botella vacía en la mano", contó ayer a este diario Silvina, todavía shockeada por el mal momento vivido.
La mujer descartó datos que trascendieron en primera instancia y daban cuenta de que fueron maniatados y golpeados. "No, vinieron directamente a llevarse el auto, a la casa ni entraron y a nosotros no nos hicieron nada", describió.
Al voleo
Igualmente la situación fue violenta. "Para mí fue un robo al voleo. Estaban esperando en la esquina (de Magaldi y Urizar, que al sur tiene un descampado y al norte la plaza Duboe). Fueron 5 minutos. Cuando los vi con el pistolón les pedí por favor que no dispararan porque estaban las nenas y encima dormidas, les dije que se llevaran todo. Pero podría haber sido un desastre", aventuró Pablo.
Los maleantes se subieron al auto y escaparon por Magaldi al este hasta Wilde, donde doblaron al norte. "Los seguí de atrás con otro auto, pasé por los destacamentos policiales que hay acá en la zona pero nadie vio nada", se resignó el hombre, que el lunes volvió a deambular por calles de barrios cercanos en busca de su vehículo.
El auto fue hallado finalmente ayer por el custodio de una empresa privada del barrio en un descampado al que se llega por una calle que se abre a la izquierda de Mendoza, donde hace una curva que bordea el Estadio Mundialista de Hockey, y llega casi a la autopista a Córdoba.
"Tenía el paragolpe delantero salido, como que se llevaron algo puesto, le faltaba la rueda de auxilio, el gato, y parecía que lo querían reducir pero no pudieron o no tuvieron tiempo", indicó el dueño del auto.
La familia está afincada en el lugar hace tres años y advierte que el panorama en cuanto a robos y escruches fue empeorando. "Está de terror, tenés que mirar para todos lados y estar atento porque aparecen en cualquier momento", narró el hombre, quien sabe de los asentamientos y villas cercanos al lugar.
Lo cierto es que ayer a la mañana el matrimonio, aún angustiado, andaba de un lado al otro con los trámites de rigor: la ampliación de la denuncia y la presentación de la documentación para que le reintegren el auto. En el hecho intervino personal de la subcomisaría 22ª y de la Policía de Investigaciones (PDI).