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Revocaron la absolución de un joven por un crimen ligado a la barra leprosa

Elías "Zapatito" Benegas deberá purgar 17 años de prisión por matar a Jonatan Rosales, quien se negó a asesinar a un líder del paravalanchas de Newell's.

Miércoles 03 de Junio de 2020

Tres años antes de sentarse a declarar en un juicio, Brisa Ojeda había perdido a su esposo y a su hermana en dos asesinatos a tiros cometidos en 22 días. El primero la tuvo como única testigo: iba en moto con su pareja y su hija en brazos cuando los chocaron y balearon desde un auto. El segundo fue un atentado dirigido a ella para silenciarla por lo que había pasado, pero los atacantes se equivocaron de persona. En ese sentido, su testimonio sobre el crimen de su pareja fue clave para que los jueces de la Cámara Penal revocaran la absolución que recibió en primera instancia Elías "Zapatito" Benegas, a quien ella había apuntado como el tirador y al que ahora condenaron a 17 años de prisión.

Lo que cambió de un fallo a otro fue la valoración de distintos jueces sobre la credibilidad de la palabra de Brisa Ojeda. La joven de 21 años declaró en septiembre del año pasado en el juicio oral contra Benegas, a quien los jueces Facundo Becerra, Juan Curto e Ismael Manfrín absolvieron por el beneficio de la duda.

Esa sentencia fue apelada y ayer se dio a conocer la decisión de los camaristas Gustavo Salvador, Gabriela Sansó y Carolina Hernández. Para ellos el testimonio de Brisa, que en el ataque en el que murió su marido resultó baleada en una pierna, fue claro y concordante con otras pruebas. Entonces lo condenaron a 17 años de cárcel como autor de un homicidio y otro en tentativa.

El ahora condenado Elías Emanuel Benegas estaba en libertad y si bien puede permanecer en esa condición mientras se gestionan nuevas apelaciones, la fiscal Mariana Prunotto ordenó su arresto al considerar que el fallo fue unánime y que debe estar en prisión preventiva para evitar una fuga. Además, ordenó que se allane el domicilio que él había brindado ante el Tribunal en la última audiencia, pero en ese lugar no lo encontraron por lo que anoche se mantenía la orden de detención sobre el hombre.

El crimen

Cuando declaró en el juicio, Brisa apuntó a "Zapatito" como quien baleó a su esposo, Jonatan Rosales, la noche del 23 de junio de 2016. Contó que era las once de la noche cuando volvían en moto a su casa desde la vivienda de su cuñada. En Paraguay y Padre Giaccone fueron emboscados por un auto que los chocó y los hizo caer de la moto. Ella llevaba a su beba en brazos y las dos cayeron a una zanja.

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En el relato ante los jueces indicó que quien manejaba el auto era Ariel "Tubi" Segovia y que "Zapatito" iba como acompañante, con el vidrio bajo. "Veo que saca la mano y veo el fierro. Me doy vuelta para tapar a mi nena y es cuando me da el tiro a mi", dijo Brisa, quien recordó haber escuchado cerca de diez disparos.

En el juicio el abogado defensor de "Zapatito", Leopoldo Monteil, había cuestionado el testimonio de la joven. Dijo que sólo esa versión apuntaba a su cliente y que Brisa era parte de un conflicto en la hinchada de Newell's que implicaba a su pareja, por lo que tenía motivos para mentir. El tribunal consideró que las pruebas eran insuficientes y dictó la absolución, la que fue apelada por Prunotto. La fiscal replicó y sostuvo que los dichos de Ojeda eran coincidentes con el resto de la evidencia y que no tenía motivos para mentir sobre el crimen de su esposo.

La interna leprosa

Cuando los jueces de la Cámara Penal revisaron el caso llegaron a una conclusión contraria a la del tribunal de baja instancia. Según plantearon en el fallo, no se tuvo en cuenta que Brisa Ojeda conocía de antemano a los agresores porque su pareja coordinaba con ellos para "llevar gente a la cancha de Newell's cuando había partido de fútbol".

La joven indicó que los tres "eran amigos" hasta "tres meses antes de este hecho". Entonces "Tubi" Segovia le había propuesto a Jonatan Rosales que matara a Matías "Cuatrerito" Franchetti, líder temporal de la barra rojinegra asesinado el 7 de junio de 2016 frente al Coloso del Parque, a lo que él se negó. Aunque estuvo imputado como ideólogo del homicidio de Rosales, "Tubi" Segovia no pudo estar en el juicio porque el 24 de abril de 2018 lo mataron a puñaladas en la cárcel de Coronda.

Los camaristas también criticaron que se desacredite a la testigo por no haber denunciado lo ocurrido cuando ella reconoció que, al ser entrevistada por policías en el hospital, decidió no decir nada porque sabía por su pareja que "Tubi" le pagaba a la policía. "Brisa Ojeda conocía de antemano a quienes identificó como los ejecutores del ataque en su contra", destacaron los jueces, y consideraron que ante las disputas previas un atentado de este tipo era previsible para las víctimas.

Otro punto clave según el fallo es que, tal como se constató en escuchas, se acreditó que al ser detenido por el crimen, Segovia intentó postergar la rueda de reconocimiento a la cual debía asistir Brisa. Por intentar dilatar esa medida su abogado fue condenado en un juicio abreviado.

A los 22 días del ataque mortal contra Rosales, Lorena Ojeda fue asesinada por sicarios que golpearon la puerta de su casa y la balearon al confundirla con su hermana. El asesinato iba a dirigido a Brisa, que había recibido amenazas para que no atestiguara sobre el crimen anterior.

Ese atentado para acallar a la principal testigo, según los jueces, les da aún más credibilidad a los dichos de Brisa, "la persona a la que querían amedrentar" en ese crimen que tuvo a una víctima equivocada y por el que fueron condenados como partícipes secundarios Cristian Mario González y Fernando Andrés Caminos. De las pruebas recolectadas en esa investigación los camaristas destacaron el testimonio del padre de la víctima, quien dijo que el ataque iba dirigido a Brisa para impedir que acudiera a la rueda de reconocimiento.

En ese orden, concluyeron que "no se entiende" por qué Brisa Ojeda mentiría sobre las personas que "le mataron a su pareja y a su vez padre de su hija" en un ataque donde "sólo por la buena fortuna no encontró la muerte" y cuando al poco tiempo "le mataron a la hermana confundiéndola con ella". Así se inclinaron por una condena de 17 años al considerar una serie de agravantes (ver aparte) y atenuantes como la falta de antecedentes penales y la edad del imputado, de 24 años.

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