Policiales

Queda presa imputada de darle armas a dos chicos acusados de un homicidio

Isabel C. fue apresada junto con su hijo de 15 años, ambos buscados por el crimen de Emiliano Villalba. Ya había otro joven detenido.

Sábado 01 de Septiembre de 2018

Una mujer de 43 años conocida en el barrio San Cayetano por el apodo de "Laucha" fue imputada ayer como partícipe necesaria del asesinato a balazos del albañil Emiliano Villalba, ocurrido el 25 de mayo pasado en el cruce de las calles 1711 y Monte Carballo. Se trata de Isabel Cristina C., a quien además se le imputó la tentativa de homicidio de un joven de 22 años baleado en el mismo episodio, Alejandro G., quien como consecuencia de las lesiones perdió un riñón.

En audiencia pública el fiscal de Homicidios Miguel Moreno acusó a la mujer como participe necesario de dos hechos —uno en grado de tentativa— de homicidio doblemente agravado por la participación de un menor y por la portación de arma de fuego.

En ese contexto, y a pesar de que la defensora había solicitado una morigeración de prisión para que la acusada transitara un arresto domiciliario, la jueza Silvia Castelli le dictó 90 días de prisión preventiva de cumplimiento efectivo.

Junto a Laucha también fue detenido su hijo, un adolescente de 15 años conocido con el apodo de "Joelcito" y sindicado como coautor del asesinato. Sin embargo, como por su edad —menor de 16— no es punible el chico fue puesto a disposición de la Subsecretaría de Niñez, Familia y Adolescencia.

Por este caso diez días atrás ya había sido imputado Tomás Gabriel A., de 19 años. Este muchacho también fue acusado por el asesinato de Villalba y por la tentativa de homicidio de G.

El vecino nuevo

Emiliano Villalba tenía 30 años y era un "vecino nuevo" en San Cayetano. Pocos meses antes de su muerte había comprado una vivienda a medio construir en la esquina de la calle 1711 y Monte Carballo, frente a una canchita de fútbol, a unos 200 metros de la Escuela Nº 1.376 "Leticia Cossettini", en el límite con Pérez, en el extremo oeste de la ciudad.

La barriada es una de las que se erigió como patio trasero del barrio Godoy con vecinos que fueron trasladados por el Estado, en buena parte, desde la zona sur rosarina. Así, en los terrenos sobre los que alguna vez estuvieron las quintas conocidas como Balbis y Bruschi, se fueron levantando barrios como Villa Dorada, Santa Clara, Monte de los Olivos y Los Humitos, tal como los fueron bautizando los recién llegados. Los fondos de la flamante cárcel de mujeres, la Unidad Penitenciaria Nº 5, dan a San Cayetano.

Según habían comentado días atrás a este diarios allegados a la víctima, la idea que tenía Villalba era finalizar la reforma edilicia en la vivienda que había comprado en San Cayetano para mudarse a ese lugar junto a su concubina y los dos hijos de la pareja —una nena de 7 años y un bebé de ocho meses— con quienes vivía en villa Banana.

"Nos habían robado todo de la casa. Las bolsas con materiales, las aberturas. Mi marido fue a llevar a Alejandro, que se quedaba a dormir ahí para cuidar, y justo encontró a los que le habían robado. Entonces se armó una pelea y lo mataron", explicó Erica, la viuda del hombre, pocos minutos después de finalizada la audiencia imputativa a Tomas A.

A menos de cien metros de la casa que compró Villalba, frente a una canchita de fútbol y caminando en diagonal, hay enclavado un quiosco de venta de drogas varias veces fue denunciado públicamente por los vecinos. El día posterior al asesinato, por ejemplo, los residentes consultados dijeron que ese lugar era regenteado por una mujer apodada "Laucha", tal como la imputada ayer por la tarde.

Pelea previa

Según la acusación el viernes 25 de mayo pasado, alrededor de las 18, Villalba y Alejandro G. se encontraban tomando cerveza en la vivienda donde el primero planeaba mudarse cuando se les apareció Joelcito, el hijo de Laucha que estaba apuntado como quien había robado los materiales de la obra en la casa de Villalba.

El sobreviviente del ataque relató mientras estaba internado que el adolescente fue recibido a las trompadas, lo cual terminó generando una pelea a la que se sumaron varios de los que jugaban un picado en la canchita de enfrente.

Siempre según la versión aportada por Alejandro G., Joelcito logró escapar. Entonces fue hasta su casa y, según la acusación, su madre le entregó armas para que se defendiera.

Venganza

Así, Joel volvió hacia donde estaban las víctimas acompañado por otro muchacho —posteriormente se estableció a través de un perfil de Facebook que se trataba de Tomás Gabriel A., de 19 años— y dispararon sin mediar palabras. Villalba recibió un balazo que le perforó la cabeza y murió en ese mismo lugar, a la sombra de un mural que en la esquina recuerda a Valentín Reales, un adolescente de Cabín 9 que permanece desaparecido desde 2016.

Por su parte Alejandro G. resultó herido en las regiones hepáticas y renales. Lo trasladaron al Hospital Clemente Alvarez donde decidieron, dada la gravedad de las heridas que había sufrido, extirparle uno de sus riñones.

En ese contexto, un testigo de identidad reservada relató que intentó separar a los contendientes en la pelea cuando vio a la madre de Joel entregarle armas a su hijo para que pasara de la defensa al ataque.

Con esa información, el miércoles pasado efectivos de la Policía de Investigaciones (PDI) realizaron una serie de allanamientos en Villa Dorada, Santa Clara, Monte de los Olivos y Los Humitos. En dos domicilios ubicados a unas diez cuadras de la escena del crimen —uno en el pasaje 1711 al 7900 y el otro en Anderson al 3100— fueron detenidos Isabel Cristina C. y su hijo de 15 años, sindicado como coautor del hecho.

Cabe recordar en este marco que Tomás A. ya había sido detenido el pasado 14 de agosto en una casa de pasaje 1735 al 7900 donde además se incautó un revólver calibre 32 Italo con tres cartuchos.

Este joven fue imputado dos días más tarde como coautor de homicidio agravado por el uso de arma de fuego y la participación de un menor de edad y también por la tentativa contra Alejandro G., la portación del arma usada en el hecho y la tenencia del revólver en su casa. La jueza María Chiabrera le dictó 45 días de prisión preventiva.

extremo oeste. Villalba cayó muerto en el cruce de 1711 y Monte Carballo, donde también fue herido Alejandro G.

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