Policiales

Prisión domiciliaria para ex policía que mató a un ladrón e hirió a su cómplice

El hecho ocurrió el mediodía del jueves en San Juan al 2400. Uno de los maleantes cayó sin vida en Oroño y Mendoza, el otro está herido

Sábado 16 de Diciembre de 2017

El juez Héctor Nuñez Cartelle decidió ayer a la tarde la prisión domiciliaria de Antonio Omar D., un policía retirado de 68 años que el jueves al mediodía baleó a dos personas que le robaron un bolso con dinero en un garaje de San Juan al 2400. Uno de los ladrones, identificado como Alejandro Salguero Alvarado, murió como consecuencia del balazo recibido. Su cómplice, Ricardo G., quedó malherido y se encuentra internado en terapia intensiva del Hospital Provincial. Durante la audiencia la fiscal Georgina Pairola pidió la imputación de homicidio agravado por el uso de arma de fuego en un caso y de tentativa en el otro. En tanto, el abogado defensor del ex comisario, Paul Krupnik, solicitó la excarcelación de su defendido y que el caso sea caratulado como legítima defensa, ya que según declaraciones del propio imputado uno de los ladrones "le apuntó con un revólver", aunque en la audiencia no se mencionó la aparición de arma alguna.

   En ese marco, el juez Núñez Cartelle hizo la salvedad de que aún faltaba el desarrollo de la investigación para determinar las circunstancias en que sucedieron los hechos, los que definió en dos etapas: "Uno es el robo del que fue víctima el imputado y otro la acción de defensa y sus consecuencias".

   Cuando Antonio D. ingresó a la sala de audiencias de Tribunales se produjo un corto silencio. Es un hombre menudo y de ojos claros, nadie lo imagina portando una pistola Glock calibre 9 milímetros, arma legalmente de su propiedad y con la cual disparó. Es un ex comisario que ingresó en la policía santafesina en 1969 y se retiró en 1986. Incluso, sus dos hijos, Alejandro y Marcelo, siguieron su carrera y hoy son altos oficiales de la fuerza. Ambos ayer lo acompañaron en la audiencia.

   Mientras la fiscal leía su alegato, Antonio D. asentía con la cabeza y cerraba los ojos. La representante de la acusación leyó cada punto de los hechos y recreó los minutos que fueron desde las 13 a las 13.30 del jueves. "El imputado ingresó a la cochera y otro hombre se le puso a la par. Forcejearon, le arrebató una bolsa y salió de la cochera para subir a la moto donde lo esperaba un cómplice. Está filmado cuando él sale, pero no cuando dispara, aunque se ve en la grabación a una mujer que hace gestos cada vez que escucha una detonación, los hace dos veces", dijo Pairola.

   Tras ello la fiscal agregó que "se levantó un plomo a los pies de un árbol del lugar que se va a cotejar con la bala que tiene alojada en el cuerpo el herido Rafael G., a quien ya se le libró orden de detención y está internado con una guardia policial. El imputado disparó y dio muerte a Alvarado Salguero, un hombre oriundo de Tucumán que estaba ocasionalmente en Rosario. E hirió a Rafel G., también oriundo de esa provincia", sostuvo la funcionaria.

En primera persona

Luego el penalista Paul Krupnik, tras resaltar que su defendido es un hombre enfermo y que trabaja en una empresa de electrodomésticos "haciendo bancos, ya que la jubilación de 8 mil pesos que cobra no le alcanza", solicitó la declaración de su cliente.

   Antonio D. tomó entonces el micrófono y con voz apagada contó: "Entré a la cochera y este muchacho se me puso al lado. Lo vi nervioso y cuando me di vuelta me arrebató el bolsito. Yo pensé que era una broma, pero cuando corrió me di cuenta que iba en serio. Salí a la calle y vi que se subía a una moto y que el mismo muchacho se puso la mano en la cintura y sacó un revolver. Entonces disparé. No sabía si le di o no. Me quedé tranquilo cuando arrancaron y se fueron, me subí a mi auto y enfilé para mi casa. Estaba aturdido y me sentía mal, el corazón me estallaba porque tengo arritmia. Manejé hasta Oroño y Batlle y Ordóñez, hasta el hipermercado que hay allí y ahí me fue a buscar mi hijo y me llevó al Hospital Roque Saénz Peña, ni sé como llegamos", dijo con voz apagada.

   Tras ello Krupnik argumentó: "Esta circunstancia y la amenaza de vida de la que fue víctima mi defendido, justifican plenamente la legítima defensa. Era su vida o la del ladrón y no podemos esperar que él sufriera un disparo para luego reaccionar".

   El penalista pidió la excarcelación de Antonio D. pero no presentó más objeciones a la prisión domiciliaria solicitada por la Fiscalía, ya que momentos antes de iniciada la audiencia tanto el defensor como la fiscal habían logrado un acuerdo en ese sentido.

   En un eje paralelo, durante la audiencia trascendió la mecánica del hecho. Antonio D. fue robado por al menos dos personas en garaje de San Juan al 2400. Al ser baleados huyeron y uno de ellos, Ricardo G., se refugió para su atención en el Sanatorio de la Mujer, a sólo dos cuadras del lugar de los hechos. En tanto Salguero Alvarado siguió con la moto hasta bulevar Oroño y Mendoza. Allí se desplomó y en el lugar apareció de la nada un Renault Laguna del que bajaron dos hombres para ayudar al herido. No lo lograron, dejaron el auto y huyeron en la moto en la que llegóel asaltante muerto.

   Ante ello, los pesquisas presumen que la banda estaba integrada por cuatro personas. Este dato lo dedujeron a partir de las declaraciones de la hija de Salguero Alvarado, quien al reconocer el cadáver de su padre en el Hospital de Emergencias Clemente Alvarez declaro ante la policía que dos amigos de él la habían dejado en el balneario La Florida al mediodía del jueves y se habían reunido para hacer "un trabajo", según le dijeron a la joven.


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