La secuencia que desembocó en el crimen del taxista Gerónimo Escobar comenzó cuando una chica le pidió que la llevara a Ovidio Lagos y Saavedra para retirar plata de un cajero. Tras ello le solicitó ir hasta Centeno al 2600, donde los estaba esperando un hombre armado que abordó al conductor para robarle y le disparó un tiro por la espalda. Esta semana comenzó el juicio oral por el caso, en el que una pareja acusada de haber acordado el ataque afronta un pedido de penas de 24 y 27 años de prisión.
Los fiscales Marisol Fabbro, de Homicidios, y César Cabrera, de Flagrancia, solicitaron esas condenas para Miguel Quinteros y Brenda Oviedo al comenzar este martes el debate oral ante los jueces María Isabel Mas Varela, Ismael Manfrín y Patricia Bilotta. Para Quinteros, de 36 años, pidieron una condena a 24 años por los delitos de homicidio en ocasión de robo y agravado por el uso de arma y robo calificado. Una pena más alta de 27 años requirieron para Oviedo por los mismos delitos más un intento de robo simple.
Escobar, de 61 años, manejaba su Chevrolet Corsa Classic por Ovidio Lagos al 3900 cuando le hizo señas una mujer la madrugada del 13 de febrero de 2020. Alrededor de las 4 de la mañana, según la acusación, Brenda le pidió que la llevara a Ovidio Lagos y Saavedra para retirar dinero de un cajero automático. El taxista se detuvo en ese lugar y esperó a que la joven saliera del cajero.
Al reanudar el viaje, la mujer pidió ir hasta Centeno al 2600. Allí los estaba esperando un hombre que según la Fiscalía era Quinteros, quien abordó al taxista con fines de robo y ante su resistencia le disparó por la espalda. La pareja escapó corriendo. El chofer alcanzó a reaccionar y pudo poner en marcha el vehículo para llegar hasta una estación de servicios de Ovidio Lagos y Doctor Riva.
Allí fue asistido por los playeros y por colegas que llamaron a una ambulancia. Pero como el móvil sanitario no llegaba, Escobar fue traslado en un patrullero policial al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez, donde murió durante una cirugía. El taxista a quien sus colegas conocían como “Correntino” había decidido trabajar algunas horas más ese día con el propósito de juntar dinero extra para festejarle el cumpleaños a su hijo de 15 con un asado familiar.
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Brenda y Miguel fueron detenidos el 18 de febrero de 2020 en una casa cercana al lugar del crimen, en Centeno al 2600, donde se secuestraron elementos robados. El análisis de cámaras de vigilancia y un domo frente al cajero automático _que permitió identificar a la pasajera y reconstruir el recorrido_ orientaron la pesquisa. La pareja está acusada además por un robo similar al que derivó en la muerte del taxista, en este caso con la complicidad de Lara Oviedo, una mujer que fue condenada el martes a 5 años de prisión por robo calificado.
Fue el 23 de diciembre de 2019, cerca de las 3.15, cuando las dos mujeres abordaron un taxi Renault Logan manejado por una mujer en Ovidio Lagos y Callao para que las llevaran hasta Crespo y Presidente Quintana. Al llegar al lugar Lara bajó y enseguida volvió a subir. Pidió ser trasladada hasta Doctor Riva y Callao, donde dijo que vivía. Según la acusación, allí aparecieron en escena Quinteros y Brenda, que la abordó por la ventanilla del conductor con un arma y le robó a la conductora una riñonera con documentación, una billetera con tres mil pesos y un celular del trabajo, mientras que Lara le arrebató el celular personal.
Por último, Brenda está acusada de un robo cometido el 9 de diciembre de 2019 a las 21.30 en inmediaciones de Mitre entre Juan Canals y Milán. En una moto Motomel 110 en la que la acompañaba Lucas Sánchez abordaron a dos personas que iban caminando por la zona. El acompañante bajó de la moto, forcejeó con una de ellas, la golpeó contra un tapial y le robó una cartera con 2.800 pesos y tarjetas. Sánchez fue condenado el 30 de diciembre de 2019 a 2 años y 6 meses de ejecución condicional por éste y otros robo en tentativa.