Un hombre y una mujer fueron detenidos la noche del martes en la ciudad de Santa
Fe acusados de ser parte de la banda que el viernes de la semana pasada secuestró a una joven de 28
años a la que pretendían introducir en una red de trata de personas para prostituirla. Durante los
dos días que la víctima estuvo cautiva de los rufianes fue violada en numerosas ocasiones y sólo un
error de sus captores y sus gritos de auxilio permitieron que los policías que allanaron la
vivienda en la que estaba, y en la que fueron apresados tres hombres, la liberaran. En poder de las
dos personas arrestadas anteanoche, los investigadores hallaron armas, droga y varios celulares
robados.
La triste historia de Gimena C. se inició la noche del último viernes cuando se
fue de su casa del barrio El Pozo con un muchacho conocido. Iban a ir a buscar a Norma, una amiga
con la que compartirían una cena. Según los investigadores, en la casa donde se hizo la cena
conoció a otra mujer que, en determinado momento de la reunión, le solicitó que la acompañe a su
casa de Ayacucho al 2600 a buscar un abrigo. Gimena aceptó pero cuando arribaron al lugar, la
muchacha descubrió que había sido emboscada y ya no tuvo posibilidad de escaparse.
Rastreo telefónico. De acuerdo a lo que la pesquisa ha sabido hasta el momento,
Gimena fue maniatada y amordazada en una sucia habitación ubicada en el fondo del mencionado
domicilio. Allí fue violada salvajemente por un número desconocido de hombres con la finalidad de
ablandarla y quebrar su voluntad para incorporarla al mundo de la prostitución.
Pero mientras eso ocurría, el padre de Gimena hizo la denuncia por averiguación
de paradero y la policía empezó a rastrearla a partir de su teléfono celular. Así llegaron, el
domingo a la tarde, a la casa de Ayacucho 2640 donde apresaron a Miguel Andino, de 42 años, y José
Alberto Rodríguez, de 43. Se les secuestró un revólver calibre 32 largo cargado. Después, en un
domicilio de Matheu al 8000 cayó Marcial Rubén Vázquez, de 51 años.
Los dos primeros fueron presos después de permitir que la policía requisara su
vivienda sin oposición alguna. Pero cuando el operativo se terminaba los agentes escucharon los
desgarradores gritos que profería Gimena desde una habitación de los fondos. Sus captores se habían
olvidado de amordazarla y los policías la hallaron en estado desesperante y atada a una cama.
La entregadora. En tanto, el martes a la noche los policías llegaron a la casa
de Norma F., la mujer con la cual Gimena había salido a cenar la noche del viernes y que habría
actuado como entregadora. Según los investigadores, esta chica ejercería la prostitución y estaría
vinculada a una red de trata de blancas junto a los otros detenidos. La apresaron en su humilde
vivienda de Las Rosas al 10.000, en el barrio Altos del Valle de la zona norte de la ciudad de
Santa Fe.
Poco después el quinto detenido en la causa cayó en una casa de pasaje
Ingenieros al 7900. Se trata de Adolfo V., de 44 años, quien tenía en su poder una tiza de cocaína
y un trozo compacto de picadura de marihuana además de ocho teléfonos celulares presuntamente
robados y varias armas de fuego (un revólver 22 largo, un 38 largo, una carabina 22 automática y
numerosos proyectiles de los más diversos calibres).
En cuanto a Gimena C., ayer seguía internada en estado delicado debido a las
lesiones que sufrió no sólo por las reiteradas violaciones a las que fue sometida sino también por
los golpes propinados durante las largas horas que duró su cautiverio.