Buenos Aires.— Una jarra que se cree contiene metanfetamina diluida en vino
tinto fue secuestrada en una nueva inspección realizada en la quinta de Ingeniero Maschwitz donde
en julio pasado se descubrió un laboratorio de drogas sintéticas montado por un cartel
mexicano.
Fuentes judiciales dijeron que la sustancia no llamó la atención en julio ya que
se pensó que sólo era vino. Pero en la nueva inspección los pesquisas detectaron que ese vino
estaba cristalizado, por lo que sospechan que se trata de metanfetamina diluída.
Los pesquisas ya establecieron como pista principal de la ruta del narcotráfico,
que la banda mexicana logró sacar del país metanfetamina diluída en vino blanco, fabricada en una
primera etapa en base a pseudoefedrina extraída de medicamentos de venta libre y, en una segunda
fase, a base de efedrina pura que obtenía de trianguladores que la compraban a farmacias y
droguerías.
En la nueva visita a la quinta de Maschwitz los investigadores secuestraron
varias botellas de vino, corchos y algunos documentos y tarjetas que ahora podrían adquirir
relevancia en la investigación.
Procesados. En tanto, por el desvío de efedrina al mercado ilegal, el juez
federal de Campana Federico Faggionatto Márquez procesó y dictó la prisión preventiva de tres de
los 17 detenidos que hay en la causa. Se trata de los hermanos Guillermo y Héctor Salomón, dueños
de una farmacia del barrio porteño de Liniers, y de su cliente, el fisicoculturista Daniel Mancuso.
Los tres están acusados de almacenar materia prima para la elaboración de estupefacientes y, los
Salomón, de haber vendido efedrina a personas no autorizadas.
En la farmacia también se secuestró documentación que acreditaría el desvío
ilegal de 247 kilos de efedrina de la misma partida que había sido secuestrada en el laboratorio de
Ingeniero Maschwitz donde operaba el cartel mexicano.
En la causa en la que se investiga a los narcos mexicanos hay 17 detenidos,
entre ellos el gerente de la banda, el argentino Marcelo Tarzia. En tanto se halla prófugo el líder
de la organización, el mexicano Jesús Martínez Espinoza, mentor de la maniobra para fabricar
metanfetamina para exportación.
Si bien hay indicios que relacionan a los narcos con el triple crimen de
Sebastián Forza, Damián Ferrón y Leopoldo Bina, acribillados en General Rodríguez, las causas aún
van por carriles separados. Pero la querella cree que el caso debe quedar en manos de Faggionatto
Márquez al determinarse que Forza y un socio de Ferrón realizaban negocios con Tarzia relacionados
con la compra venta de efedrina con la que el cartel elaboraba las drogas sintéticas.