La Plata.— El bebé de Carolina Píparo, la mujer baleada tras una salidera
bancaria ocurrida en esta ciudad, murió ayer en el hospital donde permanecía internado en terapia
intensiva desde hace una semana, cuando nació tras una cesárea de urgencia después del brutal
ataque a su madre. En tanto, el cajero del banco Santander Río que entregó a Carolina el dinero que
luego le robaron, fue notificado por la Justicia de que fue "indicado como partícipe de un hecho
delictuoso" por la familila de la víctima, quien dijo tras la agresión que fue él quien la entregó
a los ladrones.
La muerte de Isidro se produjo tras sufrir un paro cardíaco del que no se pudo
recuperar, según informó el director del hospital de Gonnet, Daniel Angeleri. Y al conocer el
hecho, el fiscal Marcelo Romero ordenó que se realice la autopsia del cuerpo del bebé a fin de
reunir elementos que le permitan solicitarle al juez César Melazo el cambio de la carátula del
expediente y calificarlo, si así lo inidca la situación, como un homicidio calificado. Esa misma
figura legal es la que ayer reclamaron públicamente los abogados de la familia de Carolina,
Fernando Burlando y Fabián Améndola
Carátula en duda.En ese orden, ayer trascendió que el caso no podría ser
calificado legamente como un homicidio y por lo tanto no se agravaría penalmente la acusación
contra las cinco personas detenida por el caso. "La figura legal más grave que podría aplicarse
tras la muerte del bebé sería la de aborto doloso, un delito que impone penas de hasta diez años
para aquel que provoque la interrupción de un embarazo sin el consentimiento de la madre",
sostuvieron fuentes judiciales de acuerdo a lo establecido por el Código Penal. Es que Isidro no
había nacido aún cuando Carolina Píparo fue baleada por los delincuentes que la asaltaron, y por
ello es difícil que prospere la intención de los querellantes para que la causa sea recaratulada y
se agrave con la figura de homicidio.
Por su parte, el hermano de Carolina, Matías Píparo, responsabilizó a las
entidades financieras por la vulnerabilidad a la que se expone a los clientes al afirmar que el
banco "se cargó la vida de un bebé", y advirtió que el cómplice que actuó dentro de la sucursal a
la que fue su herman fue "más guacho" que quien le disparó. "Acá hay alguien que avisó que mi
hermana iba a ir por esa plata y cómo era mi hermana. Acá alguien fue más guacho que el que le pegó
el tiro", sostuvo.
Desde la puerta del hospital San Roque de Gonnet, Matías dijo que a Isidro "se
le terminaron las fuerzas, pero se va en paz" y agregó: "Ahora esperamos que se sepa quién fue
cómplice dentro de la entidad porque esta movida no se arma así no más; y si se armó fácilmente,
hay negligencia por falta de seguridad. Acá hay personajes de adentro del banco que la expusieron a
mi hermana y que son peores que el que le pegó el tiro", remarcó. Y pidió "a todos los argentinos
que empecemos a reclamar las cosas que nos pertenecen. Digamos por favor basta. Hagamos que Isidro
sirva de algo, porque si él se va de acá y no hacemos nada para cambiar, esto fue todo en
vano".
Cajero en la mira. Al respecto, el cajero que atendió a Carolina los dos días
que fue al banco fue notificado ayer por el fiscal de lo previsto en el artículo 60 del Código
Procesal Penal bonaerense, es decir que fue "indicado como partícipe de un hecho delictuoso" por la
propia víctima, hasta ahora por intermedio de sus familiares y sus abogados. De esta manera, el
empleado bancario tomó conocimiento de que está bajo investigación y así podrá ejercer su defensa.
Su abogado ya se presentó ante la fiscalía y accedió al expediente sabiendo que, en caso de surgir
elementos probatorios en su contra, podría ser indagado e imputado en la causa.
Un tiro en la boca. El hecho comenzó el miércoles 28 de julio cuando Carolina
fue a una sucursal del banco Santander Río de La Plata a retirar 20.000 dólares para pagar parte de
su primera vivienda y le dijeron que regresara al día siguiente porque no había fondos suficientes
en el tesoro. A la mujer y a su esposo les llamó la atención, pero al día siguiente Carolina volvió
al banco con su madre y retiró 13.000 pesos y 10.000 dólares. Tras salir, fue en auto hacia su casa
de la localidad platense de Gonnet y al llegar fue atacada por dos delincuentes que la golpearon y
le pegaron un tiro que le ingresó por la boca y le perforó un pulmón.
Carolina fue llevada al centro de salud poco después y ahí se comprobó que el
balazo le había quedado alojado en un pulmón, lo que provocó que el bebé se quedara sin oxígeno y
por ello se le realizó una cesárea de urgencia. El niño sufrió un paro cardíaco, tuvo que ser
reanimado y durante siete días permaneció internado en estado crítico, con respirador artificial,
hasta que ayer murió sin que su madre pudiera conocerlo, ya que debido al grave estado en que se
encuentra sólo lo vio por fotos y hasta anoche no sabía de su deceso.
Por el caso hasta ahora están detenidos desde el viernes Carlos Burgos, de 18
años y presunto autor del disparo que hirió a Carolina; Stella Maris Grizzia, de 28 años, y Jenifer
López Leguina, de 19, a quienes se les secuestró dinero presuntamente del robo. En tanto, el fin de
semana apresaron a Luciano Leonel Mario López, de 19 años, conductor y dueño de la moto en la que
se movilizaron los asaltantes; y Juan Manuel Calvimonte, de 24, presunto cerebro de la banda.
Además, está identificado Miguel Angel Silva, de 42 años, quien habría actuado
como "marcador" en el interior del banco, ya que en los videos de la entidad se lo ve salir
segundos antes que Píparo y subir a una camioneta Eco Esport negra que aún no fue hallada. Silva
tiene pedido de captura internacional y hasta anoche no había sido detenido. l (Télam)