Ola de violencia

Lo condenan a 18 años de prisión por matar a un hombre de cuatro balazos

Franco Duarte, de 23 años, fue sentenciado al término de un juicio oral. Días atrás fue apresado su cómplice, imputado ayer como coautor del crimen.

Martes 05 de Junio de 2018

El crimen de Carlos Escobar, un hombre al que mataron de cuatro tiros por la espalda durante una salida transitoria de la cárcel en 2015, condensó en un mismo día el cierre de un ciclo judicial y el inicio de otro. Por un lado Franco Duarte, un joven de 23 años, fue sentenciado a 18 años de prisión como el autor de los disparos al término del juicio oral y público por el caso durante el cual familiares de la víctima lo señalaron como el tirador. Y por otra parte, un muchacho que estuvo prófugo por este caso hasta que cayó el pasado fin de semana fue imputado también ayer por conducir en moto al ya condenado atacante hasta el lugar donde vaciaron el cargador de un arma.

La condena contra Escobar fue dada a conocer ayer al mediodía por los jueces Román Lanzón, Gonzalo López Quintana y Carlos Leiva. El tribunal que juzgó a Duarte desde hace dos semanas lo condenó a 18 años de prisión como autor de un homicidio agravado por el uso de arma de fuego, otro en tentativa —un yerno de la víctima fue baleado en una pierna— y la portación de un arma de fuego de guerra. Los testigos lo apuntaron con su nombre y apellido, además de atribuirle el sobrenombre de "Patatán", aunque él niega que ese sea su apodo.

A la lectura de la sentencia acudió un grupo de familiares del acusado y también asistieron allegados a la víctima. Todos escucharon el veredicto sin realizar exclamaciones. "Fue una pena acertada y correcta para ese encuadre legal", dijo al salir el fiscal de Homicidios Adrián Spelta, quien había reclamado en sus alegatos 25 años de cárcel para Duarte.

El imputado escuchó la condena en compañía de su abogado Marcelo Argenti, que había reclamado su absolución y adelantó que apelará el fallo.

En familia

Carlos Ramón Escobar fue asesinado pasadas las 19.30 del 26 de diciembre de 2015 en una esquina del barrio La Cerámica. Tenía 31 años, le decían "Costilla" y cumplía una condena por robo calificado. Ese día regresaba a prisión luego de una salida transitoria tras visitar a su familia, que lo acompañaba caminando hasta la parada del colectivo.

Junto a Escobar iban su esposa y sus dos hijas de 2 y 4 años; también iba una hija mayor de la mujer con su marido, Jonatan V., quien empujaba un cochecito con el bebé de ambos y una pareja de vecinos.

Todos contaron que salieron de la casa de Escobar en Siripo al 1400 y al llegar al cruce con Anchoris apareció una moto Honda Tornado blanca y negra con dos ocupantes vestidos de negro y usando cascos. El acompañante, a quien los testigos reconocieron como Duarte, bajó de la moto y primero le disparó dos tiros a Jonatan V. que lo hirieron en una rodilla y el muslo.

Escobar alcanzó a desprenderse de su hija de 2 años que llevaba en brazos y salió corriendo. Lo ultimaron con cuatro tiros por la espalda. En ese momento el tirador se quedó sin balas y el conductor de la moto escapó.

Familiares de la víctima atraparon al homicida, le quitaron el arma y un casco color naranja. Pero la novia y una hermana irrumpieron con piedras y palos y lo rescataron antes de que llegara la policía.

Al día siguiente, según contaron los parientes de Escobar, Duarte volvió y recuperó el arma bajo amenazas. Los parientes de Escobar atribuyeron el ataque a problemas con vendedores de drogas del barrio.

Coautor

El conductor de la moto fue identificado por los testigos pero se mantuvo prófugo y con pedido de captura hasta el sábado pasado. Ayer a las 9 fue sometido a una audiencia imputativa por el crimen de Escobar.

Spelta lo imputó como coautor del homicidio, aunque no haya sido quien esgrimió el arma, dado que según la teoría fiscal del caso existió una actuación conjunta y un reparto de tareas. El detenido, Lucas A., declaró sin responder preguntas de la acusación. Dijo que el día del crimen estuvo en casa de su novia y luego con su familia comiendo un asado porque su madre cumplía años.

Lucas A. también estaba prófugo en otra causa que investiga el fiscal Fernando Dalmau por el robo a mano armada de una moto Honda Titán en Rondeau y Circunvalación. Por ello había obtenido la prisión domiciliaria. Pero cuando fueron a constatar su situación no lo encontraron y desde entonces tenía captura.

Sobre su ausencia, A. explicó que todo este tiempo estuvo trabajando en el negocio de su esposa para ayudar a su familia. El juez Juan Andrés Donnola le dictó la prisión preventiva sin plazo.

Al explicar el motivo por el que estuvo prófugo, el acusado dijo que tuvo "miedo" luego del asesinato de su hermano Miguel Aguirre, baleado el 3 de marzo de 2016 en La Cerámica, dos meses después del crimen de Escobar. Tenía 19 años y circulaba en su moto Honda Tornado cuando fue acribillado con diez tiros desde un auto Chevrolet Astra o Corsa negro o verde, cerca de las 21.30, en Unión e Yrigoyen, a unas ocho cuadras de su casa. Murió en el lugar.

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