Un hombre de 32 años que cumplía un régimen de libertad asistida fue asesinado
ayer a la tarde de dos disparos en el torso, entre las paredes de un estrecho pasillo que da acceso
al departamento que alquilaba desde hace pocos meses y donde vivía solo, en barrio Industrial.
La policía fue al lugar alertada por vecinos que, alrededor
de las 18.30, escucharon "entre tres y cuatro" detonaciones en una casa de pasillo de Alemania
1726, a la misma altura de Junín entre Bahía Blanca y Suiza. Al llegar, los efectivos encontraron
que la puerta de chapa que da a la calle estaba sin llave.
En el interior de ese angosto pasillo, frente a la puerta
del departamento 1, estaba tendido boca arriba Martín Gastaldi, de 32 años. Tenia dos balazos en el
costado derecho del torso. A su alrededor quedaron las bolsas con compras que había hecho antes de
entrar a la propiedad.
Los móviles del crimen no estaban claros anoche aunque la
policía no descartaba que se tratara de un hecho "pasional o familiar". Fuentes policiales dijeron
que se sospechaba de "dos o más personas, una de las cuales podría ser una mujer". Con esa
presunción anoche se realizaban dos allanamientos.
Concubina. En ese sentido, la policía constató que Gastaldi había convivido con
una mujer que a su vez estaba separada de su esposo. Pero poco tiempo atrás "echó a la mujer del
departamento" que alquilaba. De acuerdo con un vocero, ese incidente quedó documentado en la
comisaría 8ª, donde entonces la mujer realizó una presentación en la que expuso que había recibido
insultos, aunque no habría sido agredida.
La policía indicó que Gastaldi tenía antecedentes penales
por los que habría recibido condena. Se encontraba bajo un régimen de libertad asistida y concurría
a una granja para la rehabilitación de adicciones.
Sin trato. Los más de veinte vecinos que tras la llegada de la policía se
reunieron frente a la casa optaron por la reserva y las miradas esquivas. La mayoría dijo que no
conocía al hombre, quien alquilaba el primero de los dos departamentos del pasillo situado en una
cuadra de veredas angostas y casas bajas.
En el otro departamento vive una familia que no estaba en
su casa en el momento en que se produjeron las detonaciones. "No lo conocía, nunca le vi la cara ni
cruzamos un saludo", dijo conmocionada la mujer que vive allí con su esposo y sus hijos, y que como
única señal de la presencia del reservado inquilino solía encontrar la luz del frente prendida.
Los efectivos de la comisaría 8ª, la Brigada de Homicidios
y la Inspección de Zona 2ª detectaron dos perforaciones de bala en la puerta del primer
departamento, que estaba cerrada con llave. También hallaron restos de plomo en el lugar, aunque se
ignoraba el calibre de las balas.
Anoche, al salir de la vivienda, la jueza de Instrucción
Raquel Cosgaya se limitó a precisar que la víctima fue ultimada "con dos impactos". Después de las
21 el cuerpo fue trasladado al Instituto Médico Legal para la realización de la autopsia.
Los vecinos contaron que, momentos antes Gastaldi había
hecho unas compras en el barrio. Por eso se presume que entraba con las cosas cuando lo abordaron.
La última compra fueron dos tarjetas de telefonía celular que adquirió en un quiosco y librería
ubicado a la vuelta, por calle Suiza.
"Pidió una tarjeta CTI y una Movistar. Pagó y se fue. Era nuevo en el
barrio", contó la mujer que lo atendió. "Al rato sentimos los tiros y salí corriendo a buscar a mi
nieto que jugaba en la vereda", confió. Otra vecina de la cuadra indicó que "se escucharon tres
tiros bien fuertes y después llegó la policía", que finalmente incautó las bolsas que habían
quedado junto al cuerpo.