Policiales

Juzgan al último detenido por el crimen de un comerciante en Baigorria

A Joaquín Pérez lo acusan de estar en el asalto en que murió baleado Edgardo Giménez. Llega tarde a juicio por estar prófugo. Ya hubo tres condenados.

Martes 30 de Octubre de 2018

Una recompensa de un millón de pesos pesó sobre su cabeza. Joaquín "Pelado" Pérez es el preso que en junio del año pasado fue liberado de la cárcel de Coronda por un error administrativo. Estuvo un año prófugo y fue capturado en Córdoba. Luego de ese rodeo inesperado, ayer se sentó ante el tribunal que comenzó a juzgarlo por el crimen del comerciante Edgardo Giménez, baleado en 2014 en un asalto a su negocio de Granadero Baigorria. La Fiscalía pidió que sea condenado a 29 años de prisión y su abogado aseguró que no integraba la banda que cometió el golpe. Otros tres acusados ya fueron condenados a penas de 18 a 24 años de prisión en juicios previos.


Esta es la segunda vez que el mismo caso se trata en un juicio oral. En marzo otros tres acusados fueron condenados a altas penas que la Cámara Penal confirmó hace tres semanas. Se discutieron las mismas pruebas que ahora se expondrán ante los jueces Rafael Coria, Melania Carrara y María Trinidad Chiabrera. Se sumará la declaración de una oficial de la Tropa de Operaciones Especiales (TOE) que recapturó a Pérez en junio pasado, a pocos metros de un shopping de Córdoba.

De 32 años, remera negra y la cabeza rasurada casi al ras, el "Pelado" Pérez permaneció sentado sin pronunciar palabra en la apertura del juicio. El padre y la viuda de la víctima siguieron el debate desde el sector del público en una sala del Centro de Justicia Penal (CJP).

La fiscal Georgina Pairola solicitó para el acusado 26 años de prisión como coautor de varios delitos. Pidió que esa pena se unifique en 29 con una condena previa a tres años de prisión dictada al detenido por un juez de San Lorenzo.

Resistencia fatal

El crimen ocurrió el 30 de octubre de 2014. Giménez tenía 34 años, una nena de 5 y una beba de apenas tres meses. Ese día estaba solo al frente de "El palacio de la porcelana", el comercio familiar que funciona desde hace más de 30 años en la esquina de San Lorenzo y Alvear de Baigorria.

A las 11.15 irrumpieron cinco hombres armados que llegaron en dos autos con las patentes cambiadas. Un Nissan Tiida blanco que había sido robado a una pareja en Empalme Villa Constitución y un Peugeot 408 negro sustraído a mano armada a un hombre de nacionalidad china en Rosario.

Los ladrones sustrajeron 2 mil pesos de la caja de relojería, otros 2 mil de la caja general y 3 mil más de un portadocumentos. El comerciante resistió el robo con un revólver calibre 32 largo marca Taurus e hirió al asaltante Sebastián Alva con un disparo que le atravesó el cuello y otro en el antebrazo izquierdo. Alva alcanzó a realizar un solo disparo con una pistola 9 milímetros que quedó en el local y murió al día siguiente. Uno de sus cómplices realizó al menos siete balazos con una pistola 9 milímetros.

Dos de esos balazos ingresaron por la espalda y salieron por el abdomen de Giménez, quien murió el mismo día en el Hospital Eva Perón. Otro disparo mató a la mascota de la familia, un perro de raza pitbull que estaba en el patio.

Banda organizada

Los maleantes dejaron a Alva herido en el lugar, abandonaron el Nissan y escaparon en el Peugeot. Antes de morir, según la fiscal, Alva dijo los nombres y apodos de sus cuatro socios en el asalto. A raíz de la información aportada por ese asaltante y de la pericia a su celular se determinó que "existió una logística previa, una organización de una banda que se dedicaba a sustraer autos, con chapas cambiadas, handies conectados a la frecuencia policial, precintos, gorros y cuelleras", dijo Pairola.

Cuarenta días después del mortal atraco, el 9 de diciembre de ese año el grupo fue interceptado por la TOE a bordo del Peugeot 408 en la ruta 21. Tras una persecución a lo largo de siete kilómetros los apresaron en Villa Gobernador Gálvez, donde una mala maniobra del auto en fuga terminó ocasionando un choque en cadena. En el auto llevaban la pistola 9 milímetros que mató a Giménez y un revólver Colt calibre 38. En una mochila, Pérez llevaba una pistola Browning negra con 13 cartuchos intactos.

Por todo esto, Pairola pidió que se condene a Pérez como coautor de homicidio agravado por el uso de arma de fuego, portación ilegal de dos armas de guerra, dos hechos de encubrimiento agravado, la alteración de las patentes y resistencia a la autoridad.

En Córdoba

Por este homicidio en marzo pasado otro tribunal condenó en un fallo unánime a Néstor Fabián "Cumbia" Robledo a 24 años de prisión, a Carlos Andrés D'Angelo a 23 años y a su hermano Fernando Daniel D'Angelo a 18. Pérez no fue parte de ese juicio, ya que el Servicio Penitenciario le había otorgado la libertad el 19 de junio de 2017 por un "error administrativo" que recién se advirtió cuando quisieron notificarlo del inicio de las audiencias, en noviembre del año pasado. Por esa falla, dos agentes aceptaron una pena en un acuerdo abreviado.

Pérez también fue ligado al millonario robo de la planta de Metalbo SRL de Ovidio Lagos al 6800, cometido en 2012. Se lo vinculó a la barra brava de Rosario Central e informes de investigación lo relacionaron con la banda de Los Monos. A fines del año pasado el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la provincia ofreció una recompensa de un millón de pesos a quien aportara datos sobre su paradero.

Finalmente, a partir de "datos de calle", escuchas y seguimientos fue ubicado en Córdoba capital. Según se indicó luego de su captura allí "se había unido a una gavilla de ladrones" de esa provincia. Fue apresado el 7 de junio pasado cerca del cruce de las calles Simón Bolívar y Montevideo, a unos 200 metros del shopping Patio Olmos. Lo retuvieron cuando bajaba de un flamante Mini Cooper blanco con vivos negros junto a dos mujeres que llevaban revólveres y armas blancas en sus bolsos.

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