El intendente de Rosario, Pablo Javkin, confirmó esta mañana que el boliche Ming, en cuya explanada se produjo la desaparición del joven Carlos Orellano -cuyo cadáver apareció ayer en aguas del río Paraná- fue clausurado preventivamente por 45 días.

Sebastián Suárez Meccia / La Capital
El intendente de Rosario, Pablo Javkin, confirmó esta mañana que el boliche Ming, en cuya explanada se produjo la desaparición del joven Carlos Orellano -cuyo cadáver apareció ayer en aguas del río Paraná- fue clausurado preventivamente por 45 días.
"Hemos tomado la medida de clausura preventiva por 45 días hasta que el Ministerio Público de la Acusación avance con las investigaciones. Y también vamos a analizar sanciones definitivas. Esperen de nosotros el máximo rigor, tanto del municipio como entiendo de los concejales de todo el arco político. Hay situaciones que no se pueden tolerar más", dijo en declaraciones a la prensa Javkin tras el acto de izamiento de la bandera frente al monumento a Manuel Belgrano, en el Parque Independencia .
"Tengo muy claro que la demanda es de la familia y ante eso, la única respuesta posible de nuestra parte es el máximo rigor en la aplicación de la normativa y el esclarecimiento y el pedido de justicia por el hecho", sostuvo el intendente.
Consultado si se realizarían controles más severos en la noche rosarina Javkin aclaró: "Hemos tenido varias clausuras alrededor de la misma zona desde enero hasta acá y obviamente vamos a continuar. Hay gente que se disgusta, que piensa que tenemos una actitud persecutoria. Nosotros tenemos un sólo compromiso: la paz pero con ley y en eso tenemos que ser muy claros".
"Hoy la ley de nocturnidad no es el tema a discutir", agregó Javkin, al tiempo que evaluó que "hay una situación puntual de una familia que reclama justicia, que la exige y vamos a responderles en función de lo que nos piden"·
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Esta mañana, en declaraciones al programa Zysman 830, de La Ocho, el abogado de la familia Orellano, Salvador Vera, se había pronunciado en el mismo sentido respecto a la situación del boliche: "En relación a las cuestiones administrativas hemos solicitado ayer a las autoridades municipales la clausura porque a simple vista no presenta ningún elemento de seguridad para funcionar. Es un desastre, al momento de ingresar había ratones del tamaño de un conejo, cables por todos lados, ningún matafuegos, toda la estructura de madera, No sé si el lugar era fiscalizado, pero no entendemos cómo estaba funcionando. No cumple con ninguna de las medidas de seguridad mínima".
Carlos Orellano, de 23 años, desapareció el lunes a la madrugada del boliche Ming, en la Estación Fluvial. Dos días transcurrieron para que el cuerpo emergiera, ayer a las 15.15, a unos veinte metros del lugar donde cayó a metros del mismo boliche. Dos días permaneció allí la familia Orellano y cientos de amigos acompañándolos. Cuando apareció todo fue gritos de indignación y llanto. Hombres duros llorando junto a sus esposas, amigas, hijos e hijas. El cuerpo emergió hinchado y cubierto de barro. Todo indica que quedó enganchado debajo del agua, casi enfrente de la guardería náutica, una zona donde hay vías viejas, escombros, maderas y restos de los antiguos muelles portuarios.
Bocacha, como le decían sus amigos, había ido a bailar y los abogados de la familia le apuntaron a la seguridad privada y a efectivos policiales que habrían avalado la actuación del personal del boliche. El muchacho habría pretendido ingresar a la zona VIP sin la pulsera habilitante y fue sacado del boliche a los golpes. El abogado Salvador Vera denunció que el muchacho fue golpeado por la seguridad y habló de "asesinato".


