Policiales

Investigan el ataque a balazos a un detenido en la subcomisaría 21ª

El hombre, de 33 años, fue apresado por un intento de robo en un hipermercado En la seccional habría intentado atacar a los policías que le dispararon y le quebraron las piernas

Sábado 24 de Mayo de 2008

Una fiscal rosarina investiga el accionar de los empleados policiales de la subcomisaría 21ª implicados en un grave incidente ocurrido el pasado martes 13 cuando detuvieron a un hombre de 33 años, portador de una patología psiquiátrica por la cual está medicado, que fue baleado en sus piernas dentro de la seccional. Aquel día, según precisaron fuentes policiales, L. V. H. tuvo participación en una serie de robos en el barrio 7 de Septiembre y, tras ser apresado por agentes del Comando Radioeléctrico, fue conducido a la seccional. Siempre de acuerdo a la versión policila, allí protagonizó un altercado con tres uniformados a los que intentó agredir con un arma blanca. Entonces, para reducirlo, fue baleado en las piernas. Desde entonces, V. H. está internado con fracturas en las piernas, custodiado día y noche por dos uniformados.

L. V. H. está detenido y alojado en la habitación número 12 del Policlínico Eva Perón de Granadero Baigorria bajo una fuerte custodia. Una sola cama para un hombre robusto con sus dos piernas enyesadas. Según la denuncia presentada por su padre ante la fiscal Graciela Argüelles, el hombre se repone de las fracturas expuestas en su fémur derecho y en el peroné izquierdo, además de múltiples heridas de arma de fuego en los miembros inferiores.

Muy grave. "La fiscal Argüelles tomo con mucha preocupación la denuncia y calificó el hecho que investiga como «muy grave»", explicó ayer una fuente calificada de los tribunales rosarinos. "El detenido tiene fracturas expuestas en sus dos piernas y la fiscal quiere saber cuál fue la responsabilidad que le cupo a los empleados que ese día estaban de guardia en la subcomisaría 21ª del barrio 7 de Septiembre", indicó el vocero tribunalicio.

De acuerdo a lo que pudo conocerse en los pasillos de Tribunales, Argüelles quiere establecer si se está ante un caso de apremios ilegales o de un uso desmedido de la legítima defensa. Es que, siempre según la versión brindada por fuentes policiales, V. H. resultó herido después de esgrimir un arma blanca contra los empleados policiales. Y la respuesta de los uniformados para controlarlo fue con armas de fuego: "Un disparo de disuasión calibre 9 milímetros. También tenía algunas perdigonadas", según precisó en esa oportunidad un vocero. Eso sería, incluso, lo que está volcado en el acta preventiva. El detenido fue examinado ayer por una médica forense en el hospital Eva Perón y constató la gravedad de las heridas.

De acuerdo a lo que precisaron las fuentes, el martes 13 de mayo L. V. H. tuvo un día de furia casi cinematográfico con un final que rozó lo trágico. Lo confiado por los voceros indica que aquella jornada, poco después de la 7, un hombre robusto y alto fue visto en la playa de estacionamiento del supermercado Carrefour, de Circunvalación y Pujato, tras haber intentado robar un teléfono celular.

Tras ello, el muchacho intentó sustraer una moto para huir pero como no pudo hacerlo corrió hasta la parada de colectivos ubicada por calle Pujato. Se subió a un micro de la línea 142 e increpó duramente al chofer. Posteriormente bajó y se subió a un remís. Finalmente, completó su fuga sustrayendo una moto en la que huyó hacia la ruta nacional 9. Esa serie de hechos es investigada por la jueza de Instrucción María Luisa Pérez Vara.

"No quiso robar. Estaba muy sacado. Era como que sólo quería huir", confió un testigo de los incidentes relatados. V. H. fue perseguido por efectivos del Comando Radioeléctrico que le dieron alcance cuando perdió el control del rodado a la altura de la parada Nº12, en la vecina ciudad de Funes, y cayó en la cuneta. Desde allí lo trasladaron a la sub 21ª donde se produjo el grave incidente denunciado ante la fiscal Argüelles.

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